José Antonio Ortega, presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, aseguró a la agencia EFE que las fuerzas de seguridad desplegadas en estados como Sinaloa no han logrado reducir la violencia homicida en México. Ortega planteó que la problemática persiste sin resolverse y adquirirá una dimensión más crítica con la realización de trece partidos del Mundial de Fútbol en el país entre junio y julio de 2025. Según publicó EFE, Ortega advirtió que las autoridades mexicanas no están en condiciones de garantizar la protección tanto para los residentes como para los visitantes extranjeros, al afirmar de manera textual: “Las autoridades no van a poder proteger a los turistas, porque en este momento no pueden proteger a los mexicanos o a extranjeros que estamos viviendo en este país”.
El informe anual emitido por el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, reportado por la agencia EFE, posicionó a México como el país con el mayor número de ciudades dentro del listado de las 50 zonas urbanas más violentas del mundo para el año 2025, al incluir 17 urbes mexicanas. Este resultado genera tensiones ante los datos oficiales difundidos por el gobierno federal. La presidenta Claudia Sheinbaum comunicó recientemente una disminución del 42% en homicidios durante los primeros dieciséis meses de su mandato, mientras el reporte del Consejo Ciudadano se sustenta en cifras independientes y documenta discrepancias notables respecto de la información oficial.
EFE consignó que la organización detectó diferencias sustanciales al comparar las estadísticas gubernamentales con los números divulgados tanto por el propio Consejo Ciudadano como por otros organismos independientes, como el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). El documento del Consejo Ciudadano identificó la operación de estado de manipular y ocultar la magnitud real de la violencia homicida en el país.
La lista internacional, elaborada por el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y citada por EFE, sitúa al continente americano como el epicentro mundial de violencia urbana. De las 50 ciudades con mayores tasas de homicidio, 44 se ubican en América; México concentra la mayor presencia, seguido por Colombia, que aporta 8 ciudades, y Ecuador. Las ciudades restantes del ranking se localizan en África.
El análisis internacional destacó que Puerto Príncipe, capital de Haití, encabeza el listado con una tasa superior a 197 homicidios por cada 100.000 habitantes. Babahoyo, en Ecuador, ocupó el segundo sitio con 166 homicidios, mientras Mandela Bay, localizada en Sudáfrica, reportó 119 homicidios por cada 100.000 habitantes y se posicionó en la tercera casilla.
Dentro del conjunto mexicano, Culiacán, Sinaloa, resultó la ciudad con mayor tasa de homicidios a nivel nacional y se ubicó en la sexta posición mundial con 103 homicidios por cada 100.000 habitantes. Ciudad Obregón, en Sonora, apareció en el noveno puesto global con una tasa de 90 por cada 100.000 personas, según detalló EFE.
En el ranking internacional difundido por el Consejo Ciudadano y citado por EFE, también figuran Manzanillo, Zamora, Colima, Acapulco, Irapuato, Juárez, Tijuana, Celaya, Cuernavaca, Uruapan, Chilpancingo, Chihuahua, Hermosillo, el Área Metropolitana del Valle de México y León. Estas ciudades forman el grupo de 17 urbes mexicanas en la lista global de zonas urbanas con mayor violencia letal.
Aunque persiste la presencia significativa de ciudades mexicanas en la lista internacional, EFE y la Comisión Mexicana de Derechos Humanos precisaron que, para 2025, únicamente dos municipios del país alcanzaron presencia en los primeros diez puestos. Esto representa una disminución respecto a periodos anteriores, cuando la aparición de municipios mexicanos en la decena inicial era más elevada. A raíz de este dato, en la mayoría de las ciudades mexicanas presentes en el listado internacional se observaron tasas de homicidio inferiores a las reportadas en años previos.
Algunos actores sociales interpretaron el descenso como una posible variación en la tendencia de la violencia urbana. Sin embargo, el Consejo Ciudadano expresó, según informó EFE, que la violencia homicida continua en niveles que cuestionan la efectividad de la estrategia federal. Ortega ejemplificó tal aseveración en la falta de resultados tangibles en zonas donde se han reforzado los operativos militares.
Respecto a las divergencias en las cifras oficiales y las difundidas por la sociedad civil, Ortega especificó que tales diferencias obedecen a una manipulación de las estadísticas por parte del Estado. En entrevista con EFE, Ortega argumentó: “No están contabilizando adecuadamente a las víctimas del delito de homicidio, hay una operación de estado para encubrir, para falsear las cifras y para mostrar un mejor país de lo que realmente tenemos”.
A raíz de la publicación del informe del Consejo Ciudadano, EFE reportó que emergió un debate sobre la validez y la transparencia de los datos oficiales sobre homicidios y violencia urbana. Distintas organizaciones sociales y defensores de derechos humanos han formulado exigencias para revisar y transparentar los sistemas de monitoreo de homicidios, así como para permitir un acceso público y validación independiente de las cifras administradas por entidades gubernamentales.
Estas propuestas coinciden con la difusión de cifras gubernamentales que atribuyen el descenso de homicidios a la labor de la administración federal. Tal como reportó EFE, la presidenta Sheinbaum ha sostenido que la actual gestión logró recientemente una disminución importante en los índices de homicidio.
El debate en torno a los datos y las evaluaciones oficiales motivó demandas para revisar tanto la estrategia nacional de seguridad pública como la metodología y consistencia de los reportes difundidos por la administración y los organismos autónomos.
En el contexto latinoamericano, EFE documentó que la violencia urbana se vincula a distintas circunstancias económicas, sociales y políticas. El caso mexicano resalta por el alto número de ciudades incluidas en la clasificación global publicada por el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal.
La controversia en torno a la seguridad en México revive ante la inminencia del Mundial de Fútbol de 2025 y la afluencia que provocará en las zonas donde se celebrarán partidos. La imposibilidad de asegurar condiciones adecuadas para residentes y turistas adquiere peso especial en el análisis de organizaciones civiles, sobre todo en municipios identificados como de alta violencia en el informe anual. Expertos y representantes de la sociedad civil consultados por EFE puntualizaron que la manipulación estadística y los límites en la transparencia de los registros oficiales multiplican los riesgos y la incertidumbre sobre la respuesta institucional frente a eventos de escala internacional.