
El Consulado de México en Atlanta informó que tras el fallecimiento de un ciudadano mexicano, ocurrido el 14 de enero en el centro de detención Robert A. Deyton de Clayton, Georgia, se contactó de inmediato a los familiares tanto en Estados Unidos como en México, a quienes se les ofreció acompañamiento, orientación y asistencia consular. A raíz de este suceso, las autoridades mexicanas han solicitado a Estados Unidos que esclarezca cuanto antes las causas de la muerte y brinde información clara a los allegados del fallecido, de acuerdo con la información publicada por diversos medios.
Según detalló el medio, el Consulado estableció comunicación directa con la oficina de campo del ICE en Atlanta, colaborando en las gestiones necesarias para que la investigación de este caso avance con prontitud y transparencia. Además, las autoridades consulares mexicanas explicaron que los procesos formales para la repatriación de los restos del connacional ya se encuentran en marcha, siempre en concordancia con la voluntad expresada por sus familiares.
La muerte de esta persona, bajo resguardo del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en una instalación para migrantes, ocurre en un contexto en el que organismos y familiares han señalado un incremento en las denuncias relacionadas con el trato y las acciones de funcionarios de migración en Estados Unidos. El Consulado de México reiteró, por medio de un comunicado, su exigencia de que las circunstancias sean esclarecidas y que las investigaciones no sufran demoras o falta de transparencia, en coordinación con las autoridades estadounidenses competentes.
De acuerdo con estadísticas citadas en la cobertura, al menos cuatro personas han perdido la vida bajo custodia del ICE en lo que va de 2024. En el año anterior, la cifra de fallecimientos bajo estas condiciones ascendió a treinta. Estas muertes se producen mientras el ICE se ha mantenido como un actor central en la política migratoria del país, especialmente desde la Administración de Donald Trump, cuando se intensificaron las campañas de detenciones y deportaciones de migrantes.
El papel del ICE, en particular sus procedimientos y resultados, ha recibido críticas durante los últimos años. En la última semana, la agencia volvió a estar en el foco público tras un episodio en Minnesota donde un agente del organismo disparó y mató a una mujer. Este hecho fue grabado en vídeo y, conforme publicaron las autoridades locales y quedó consignado por el medio, la víctima no representaba una amenaza para los agentes. Mientras que la Casa Blanca y el Gobierno estadounidense defendieron el accionar del agente, numerosos sectores y autoridades a nivel local expresaron su rechazo.
Por otra parte, el Consulado de México extendió formalmente sus condolencias a la familia de la persona fallecida y resaltó su compromiso de ofrecer acompañamiento y facilitar todas las diligencias relacionadas con la repatriación de los restos. Hasta el momento de la publicación, las autoridades federales de Estados Unidos no emitieron una declaración al respecto.
El caso se enmarca dentro de una larga serie de cuestionamientos a las condiciones en que el ICE custodia a los migrantes, especialmente a raíz de denuncias sobre el acceso a servicios médicos adecuados, la frecuencia y supervisión de los internos, y el tratamiento general durante su estancia en los centros de detención. Organizaciones de derechos humanos y distintas representaciones consulares han pedido reiteradamente mayor transparencia y la implementación de medidas que eviten muertes evitables bajo custodia.
La expectativa de la comunidad mexicana, así como de diversas asociaciones defensoras de migrantes, se centra ahora en la realización de investigaciones independientes y el esclarecimiento de las responsabilidades institucionales. Los familiares del connacional fallecido, ya informados y acompañados por la representación consular, aguardan respuestas concretas de parte de las autoridades competentes tanto en Estados Unidos como en México.
Fuentes vinculadas a la protección de los derechos de los migrantes han destacado que cada fallecimiento bajo custodia impacta no solo a las familias afectadas, sino también al clima de confianza entre la comunidad migrante y las instituciones encargadas del cumplimiento de la ley en materia migratoria. Por ello, la demanda de rigor y transparencia en la indagatoria adquirió una resonancia relevante en los días siguientes al fallecimiento.
Las autoridades mexicanas insisten en que sus representantes se mantendrán vigilantes e involucrados en cada etapa del proceso hasta que la situación se aclare y la familia reciba la atención y la información necesarias. Las gestiones consulares continuarán enfocadas en garantizar el respeto de los derechos y la dignidad de los ciudadanos mexicanos en el exterior.
