Hsu Kuo-yung, secretario general del Partido Democrático Progresista (PDP), recordó en Taipéi que una propuesta para comprar submarinos a Estados Unidos hace veinte años no prosperó debido a la oposición parlamentaria, lo que, según su opinión, repercutió en la situación actual de las capacidades defensivas de Taiwán. Según publicó EFECOM, esta referencia histórica formó parte del llamado del PDP a avanzar en la aprobación del presupuesto central para 2026, que contempla un crecimiento en el gasto militar y permanece sujeto a bloqueos legislativos.
De acuerdo con EFECOM, Hsu instó a los partidos opositores con mayoría en el Parlamento, el Kuomintang (KMT) y el Partido Popular de Taiwán (PPT), a dar prioridad a los intereses nacionales sobre las diferencias políticas. El dirigente solicitó que ambas fuerzas, que propugnan una mayor cercanía entre Taipéi y Pekín, apoyen el plan de gastos del Ejecutivo, argumentando que “la paz solo puede venir a través de la fuerza” y que se requiere fortalecer la preparación para prevenir conflictos. El medio detalló que la propuesta incluye un presupuesto especial de Defensa por 1,25 billones de dólares taiwaneses (aproximadamente 39.544 millones de dólares) destinados a incrementar las capacidades de la isla frente al aumento de la presión militar de China entre 2026 y 2033.
EFECOM reportó que el PDP ha dirigido Taiwán desde 2016, manteniendo una línea favorable a la soberanía de la isla. Sin embargo, la actual composición del Parlamento otorga la mayoría de escaños al KMT y al PPT, que han usado su fuerza para bloquear varias iniciativas gubernamentales clave, como el presupuesto del Gobierno central y partidas extraordinarias vinculadas a defensa. El secretario general del PDP enfatizó que estos retrasos suponen un obstáculo para la estrategia nacional, especialmente en un contexto de crecientes amenazas externas.
Durante su declaración ante la prensa, Hsu subrayó: “Tenemos un vecino al oeste que quiere apoderarse de nuestro país. Incrementar nuestro presupuesto de Defensa es muy importante y demostrará nuestra determinación de defendernos”. Añadió que la demora en la aprobación del presupuesto, que según consignó EFECOM tendría que haberse decidido antes del 31 de diciembre, preocupa al Ejecutivo ya que ni siquiera se ha realizado una primera lectura legislativa pese a que el periodo de sesiones está por concluir.
El medio recordó que las diferencias en torno al presupuesto militar ocurren en un escenario de confrontación política constante. El mes pasado, KMT y PPT promovieron un proceso de juicio político contra el presidente William Lai tras el rechazo del Ejecutivo a promulgar reformas legales propuestas por la oposición. No obstante, esta iniciativa tiene posibilidades limitadas, ya que ambos partidos no reúnen la cantidad de votos necesarios para aprobar la destitución.
EFECOM también puntualizó que Hsu citó la experiencia de hace dos décadas como un argumento a favor de una política defensiva sostenida. “Si hubiésemos adquirido esos ocho submarinos hace 20 años, estaríamos mucho mejor”, expresó el político, contextualizando los desafíos actuales dentro de decisiones políticas previas que según el PDP incidieron en la capacidad de respuesta defensiva de Taiwán.
Entre las medidas bloqueadas por la oposición destaca el presupuesto especial de Defensa para el periodo 2026-2033, que prevé reforzar el equipamiento militar de Taiwán como respuesta a las acciones de Pekín. Los partidos opuestos al oficialismo han basado sus objeciones en sus propias prioridades políticas y en la intención de modificar el rumbo de las relaciones con China continental.
El clima político tenso se refleja en la falta de acuerdos legislativos que afectan, más allá del presupuesto de Defensa, otras iniciativas del Ejecutivo. El medio EFECOM mencionó que los desacuerdos prolongan el debate sobre el destino de recursos estatales y sobre la estrategia frente a la seguridad y la política internacional de Taiwán.
La postura del PDP, explicitada por Hsu, sostiene que la aprobación del presupuesto representa una muestra de determinación ante la presión militar china y una herramienta para mantener la estabilidad regional. Por su parte, la oposición mantiene su exigencia de que se consideren las implicancias de un aumento en el gasto militar y las oportunidades para el diálogo con Pekín, en un marco institucional donde los repartos de poder determinan la orientación de la política pública taiwanesa.
