
Minutos antes de la medianoche, el presidente colombiano Gustavo Petro destacó el viernes 13 de febrero una nueva incautación que realizaron efectivos de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC), y como parte de un nuevo golpe en contra de las finanzas de grupos ilegales que envía millonarios cargamentos de cocaína por el mar Caribe.
En esta oportunidad, el mandatario latinoamericano que se reunión en la Casa Blanca (en Washington, EE. UU.) el 3 de febrero de 2026 con su homólogo Donald Trump, dejó en firme con sus declaraciones que sigue comprometido con la lucha antidroga, uno de los asuntos que se trató en el encuentro bilateral.
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Lo anterior, quedó en firme luego de que afirmó desde su cuenta de X: “Esta es la forma como la Fuerza Aeroespacial Colombiana incauta cocaína en el mar Caribe”.
La grabación que replicó el jefe de Estado corresponde a la que dejó un par de horas antes esa misma noche del viernes la FAC, y como resultado de un operativo de las Fuerzas Militares que permitió desmantelar un astillero clandestino en el desierto de La Guajira.
Allí, y como resalta el comunicado oficial, organizaciones transnacionales asociadas al Clan del Golfo (como también se conoce al Ejército Gaitanista de Colombia —EGC—) fabricaban semisumergibles destinados al tráfico de drogas hacia Europa.

La acción evitó el despliegue de cargamentos de cocaína y refuerza la estrategia de control territorial instalada por las autoridades colombianas en una de las principales rutas del narcotráfico, uno de los innegociables para el presidente Trump, y que de hecho representó que en septiembre de 2025 la administración norteamericana descertificara a Colombia en la lucha antidrogas. Un fuerte revés para el Gobierno Petro.
Sin embargo, las declaraciones de ambos gobernantes luego de la reunión —que buscó de paso limar las asperezas que provocaron calificativos de grueso calibre de parte y parte— señalaron de positiva la charla entre ambas delegaciones. Y esto se resalta en la ofensiva en contra de los grupos armados ilegales y ligados con organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico que ha marcado parte de la agenda días posteriores, por parte del Gobierno Petro.
Pero de vuelta al operativo en La Guajira, las fuerzas de seguridad hallaron un semisumergible listo para zarpar desde una bahía conectada a aguas abiertas.
Equipos de Inteligencia Naval de la Armada de Colombia identificaron la operación en el área próxima a Bahía Hondita, en el municipio de Uribia.
El artefacto tenía una capacidad estimada de hasta 10 toneladas de droga, y estaba dotado de dos motores. Además, se incautó una lancha rápida de bajo perfil, con espacio para cerca de tres toneladas de sustancias ilícitas y equipada con cuatro motores de alta potencia.
Los equipos también decomisaron más de 3.000 galones de combustible, dispositivos de navegación satelital y sistemas de comunicación.
Así camuflan los cargamentos de cocaína: Petro destacó la incautación en el Caribe colombiano
El hallazgo y la operación conjunta dejó a a vista, gracias a una de las grabaciones que realizó una de las aeronaves, que en pleno desierto y camuflado de forma artesanal, el astillero clandestino servía, tanto para la construcción como para el transporte de embarcaciones hacia cuerpos de agua cercanos.
Allí, los semisumergibles quedaban listos para ser cargados con clorhidrato de cocaína y lanzados en la ruta transatlántica que conecta el Caribe oriental con Europa, atravesando las Antillas.
Tras confirmar la magnitud de la infraestructura ilícita, se desplegó un operativo de cinco días en el que participaron aeronaves de la Fuerza Aeroespacial Colombiana para garantizar la cobertura aérea.
Unidades navales de la Armada cerraron los accesos marítimos, mientras que tropas del Ejército Nacional y de la Infantería de Marina avanzaron por tierra con maniobras coordinadas que les permitieron asegurar la zona.

Qué se encontraron los agentes: la ruta de narcotráfico hacia Europa desde Colombia
El astillero descubierto estaba equipado con maquinaria pesada y remolques especializados, además de materiales para fabricación en fibra de vidrio y herramientas dedicadas al almacenamiento y transporte de combustible.
El lugar también resguardaba armas, entre ellas un fusil y un revólver, así como otros elementos logísticos que sirven de ejemplo para demostrar la capacidad establecida por estas redes criminales para sostener sus operaciones.
La rápida reacción de las unidades combinadas frenó la operación de una de las plataformas más sofisticadas detectadas en el corredor del Caribe colombiano.

El abandono del sitio por parte de las estructuras criminales frente al despliegue militar permitió a los equipos destruir de forma controlada el complejo artesanal, conforme a los protocolos establecidos.
Las Fuerzas Militares confirmaron que mantendrán la coordinación de operativos conjuntos, coordinados e interagenciales para debilitar la logística y las finanzas de los grupos narcoterroristas, consolidando así la seguridad y el bienestar de la ciudadanía.
