
Más de 1,000 atletas participan este domingo 22 de febrero en el IRONMAN 70.3 San Salvador, poniendo a prueba su resistencia en una de las competencias de triatlón más exigentes del calendario internacional. La jornada comenzó a las 7:00 a.m., con un recorrido de 1.9 kilómetros de natación en el lago de Ilopango, donde triatlonistas de más de 28 países se lanzaron al agua en busca del mejor tiempo.

Al filo de las 8:00 a.m., los primeros competidores comenzaron la segunda etapa del IRONMAN 70.3 San Salvador, correspondiente al recorrido de 90 kilómetros en bicicleta.

El evento, calificado como “histórico” por la vicepresidenta del Comité Olímpico de El Salvador, Diana Mejía, transforma el entorno del centro turístico de Apulo, recientemente renovado, en el punto de salida de la prueba. La emoción y la intensidad del desafío se sienten desde las primeras horas del día, tanto entre los deportistas como entre sus familiares y acompañantes, quienes llegaron temprano para apoyar a los competidores.

Posteriormente, el recorrido exige a los atletas cubrir 90 kilómetros en bicicleta a lo largo de la carretera Panamericana rumbo a Cojutepeque, consolidándose como la segunda fase del triatlón. A lo largo del trayecto, el despliegue logístico incluye la presencia de equipos de Protección Civil, agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) y unidades de la Marina Nacional, preparados para ofrecer asistencia durante toda la competencia.

Finalmente, la competencia cerrará con un segmento de atletismo donde los competidores correrán 21.1 kilómetros terminando en el centro histórico de San Salvador. Una etapa crucial para los atletas donde se define a los ganadores.
El ambiente en el parque, que acoge la salida de la prueba, ha sido descrito como una “fiesta deportiva” en la que convergen emociones y orgullo para el país. “Es histórico lo que sucede. Como Comité estamos presentes para apoyar toda iniciativa deportiva”, afirmó Diana Mejía.

El atleta español Alberto Carrillo, quien compite con discapacidad visual, participa junto a su guía, el hondureño Juan José Reyes, en el IRONMAN 70.3 San Salvador. Ambos han forjado una conexión especial para afrontar el desafío de las aguas abiertas, según informaron los organizadores. Esta dupla refuerza el espíritu de inclusión y superación que caracteriza a la competencia, donde convergen deportistas de diferentes países y condiciones.

Los participantes han llegado a San Salvador desde distintos puntos del mundo, ratificando la relevancia internacional que adquiere el IRONMAN 70.3 en esta edición.
EN DESARROLLO.
