
El cuidado de la salud de los ovarios es fundamental para el bienestar general de las mujeres y la prevención de enfermedades que afectan a miles de peruanas cada año. Según datos oficiales del Ministerio de Salud (Minsa) y el Seguro Social de Salud (EsSalud), los trastornos ováricos ocupan un lugar relevante en las consultas ginecológicas, y el cáncer de ovario se encuentra entre las principales causas de mortalidad femenina por cáncer ginecológico en el país. La detección temprana y la promoción de hábitos saludables pueden marcar la diferencia en la calidad de vida y el pronóstico de las mujeres. Por eso, es esencial conocer cómo mantener la salud de los ovarios y estar atentas a cualquier cambio en el cuerpo.
Cómo cuidar la salud de los ovarios
El cuidado de los ovarios comienza con la adopción de hábitos saludables y la realización de controles médicos regulares. Una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras, proteínas magras y grasas saludables, favorece el funcionamiento hormonal y contribuye a la prevención de enfermedades ováricas. Mantener un peso adecuado, evitar el sedentarismo y realizar actividad física de forma regular ayuda a equilibrar los niveles hormonales y reduce el riesgo de trastornos como el síndrome de ovario poliquístico (SOP).
La salud ovárica también depende de evitar el consumo de tabaco y el exceso de alcohol, ya que estas sustancias pueden afectar la función reproductiva y aumentar el riesgo de alteraciones celulares. El manejo del estrés y la incorporación de técnicas de relajación, como el yoga o la meditación, pueden contribuir a un mejor equilibrio hormonal y al bienestar emocional.

Los controles ginecológicos periódicos permiten la detección temprana de anomalías en los ovarios, incluso en ausencia de síntomas. Se recomienda realizar exámenes pélvicos, ecografías transvaginales y análisis de sangre según las indicaciones del especialista. La consulta médica también es clave ante síntomas como dolor pélvico recurrente, cambios en el ciclo menstrual, hinchazón abdominal persistente o sangrados anormales. La información y la educación en salud sexual y reproductiva empoderan a las mujeres para tomar decisiones informadas sobre su cuerpo y su salud.
Enfermedades ováricas más comunes
Existen diversas patologías que pueden afectar la salud de los ovarios. Entre las más frecuentes se encuentra el síndrome de ovario poliquístico, caracterizado por la presencia de múltiples quistes en los ovarios y desequilibrios hormonales que pueden provocar menstruaciones irregulares, dificultades para concebir, acné y exceso de vello corporal. El SOP también se asocia con un mayor riesgo de diabetes tipo 2, hipertensión y enfermedades cardiovasculares.
Otra afección común son los quistes ováricos funcionales, que suelen formarse como parte del ciclo menstrual y, en la mayoría de los casos, desaparecen sin tratamiento. Sin embargo, algunos quistes pueden crecer y causar dolor, molestias o complicaciones como la torsión ovárica. Los tumores ováricos benignos también pueden presentarse, aunque requieren seguimiento médico para descartar cambios malignos.

Las infecciones pélvicas, muchas veces causadas por enfermedades de transmisión sexual no tratadas, pueden afectar la función ovárica y, en casos graves, producir infertilidad. Por eso, el uso de métodos anticonceptivos de barrera (condón masculino o femenino) durante las relaciones sexuales y el acceso a servicios de salud sexual son fundamentales para prevenir complicaciones.
El cáncer de ovario
El cáncer de ovario es una de las enfermedades más graves que pueden afectar este órgano y, en la mayoría de los casos, se diagnostica en etapas avanzadas debido a la ausencia de síntomas específicos en las fases iniciales. Entre los signos de alerta se encuentran la hinchazón abdominal persistente, el dolor pélvico, la sensación de saciedad rápida y los cambios urinarios o intestinales. La historia familiar de cáncer ovárico o de mama, así como ciertas mutaciones genéticas, aumentan el riesgo de desarrollar esta enfermedad.
El diagnóstico temprano mejora considerablemente las posibilidades de tratamiento exitoso. Por ello, es fundamental acudir al ginecólogo para revisiones periódicas y comentar cualquier síntoma inusual. Las pruebas de imagen y los análisis de sangre específicos forman parte de la evaluación diagnóstica cuando se sospecha cáncer de ovario.
