
El acceso de más de 200.000 estudiantes españoles a oportunidades académicas en distintos países europeos a través del programa Erasmus representa una de las múltiples consecuencias directas de la integración nacional en las Comunidades Europeas. Según informó Europa Press, este aniversario marca cuatro décadas desde el ingreso de España al bloque europeo, momento destacado en la historia reciente por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien calificó la integración como “lo mejor que le ha pasado a España” en una publicación en la red social X.
De acuerdo con Europa Press, la adhesión de España a las Comunidades Europeas se concretó el 1 de enero de 1986, situando al país en un proceso de transformación estructural profunda mediante la integración en estructuras como la Comunidad Europea del Carbón y del Acero, la Comunidad Económica Europea y la Comunidad Europea de la Energía Atómica. A lo largo de estos años, España ha desempeñado un rol activo en el desarrollo institucional del bloque, presidiendo el Consejo de la Unión Europea en cinco ocasiones: por primera vez en el primer semestre de 1989 y más recientemente en el segundo semestre de 2023, pasando también por escenarios de presidencia en 1995, 2002 y 2010.
La representación española en las comisiones europeas ha evolucionado siguiendo los cambios en la estructura y ampliaciones del bloque. Europa Press detalló que, antes de 2004, España proponía dos comisarios, como ocurrió inicialmente con Abel Matutes y Manuel Marín, ambos destacados por su permanencia desde 1986 y, en el caso de Marín, desempeñando la vicepresidencia y ocupando, en 1999, la presidencia temporal de la Comisión Europea tras la dimisión de Jacques Santer. Otros nombres relevantes para las instituciones europeas incluyen a Marcelino Oreja, Loyola de Palacio, Pedro Solbes y Joaquín Almunia, este último ocupando la vicepresidencia y gestionando la cartera de Competencia durante los dos mandatos de José Manuel Durao Barroso hasta 2014. Miguel Arias Cañete participó en la comisión presidida por Jean Claude Juncker hasta 2019, mientras que Josep Borrell, ya con Ursula Von der Leyen al mando, fue nombrado vicepresidente y responsable de la política exterior. La actual representante española en la Comisión es Teresa Ribera, quien ejerce la vicepresidencia y se especializa en la cartera de Transición Limpia.
En cuanto al Parlamento Europeo, la cantidad de eurodiputados españoles ha ido variando conforme a las ampliaciones del bloque y a circunstancias como la salida de Reino Unido. Según Europa Press, España comenzó con 61 eurodiputados, alcanzó 64 en la legislatura de 1999 a 2004, redujo a 54 al incorporarse nuevos miembros en 2004 y, a raíz del Brexit, regresó a 59 y nuevamente a 61 en la legislatura actual. Durante estos años, tres españoles han ocupado la presidencia del Parlamento Europeo: Enrique Barón Crespo del Partido Socialista Obrero Español entre 1989 y 1992, José María Gil-Robles del Partido Popular entre 1997 y 1999 y Josep Borrell de 2004 a 2007.
El impacto económico de la integración europea se refleja en los más de 150.000 millones de euros que España ha recibido en fondos de cohesión durante este periodo. Conforme a lo expuesto por Europa Press, estos recursos financieros han impulsado proyectos clave, tales como la construcción de infraestructuras —con 6.700 millones de euros destinados desde 2007 al desarrollo de redes ferroviarias de alta velocidad—, el acceso de más de 7 millones de hogares a la banda ancha y el apoyo a aproximadamente 150.000 empresas.
A esto se suman los más de 35.000 millones de euros del Fondo Social Europeo dirigidos a la creación de empleo y a garantizar oportunidades laborales equitativas para la ciudadanía, según cifras proporcionadas por el Servicio Público de Empleo Estatal y recogidas por Europa Press. Los fondos recibidos han beneficiado a más de 32 millones de personas en el país.
El avance económico derivado de la entrada en la Unión Europea se evidencia en la evolución del Producto Interior Bruto, que se ha más que duplicado en estos 40 años. Europa Press destacó que este crecimiento se vio favorecido por el acceso al mercado único europeo y la adopción del euro en 2002. Asimismo, los acuerdos comerciales preferenciales de la Unión —que actualmente mantiene pactos con cerca de 80 países y prevé la integración del Mercosur— han potenciado las exportaciones nacionales. Las cifras de ventas al exterior crecieron de 12.600 millones de euros en 1986, representando el 4,9% del PIB, hasta alcanzar los 141.500 millones de euros en 2024, equivalentes al 8,9% del PIB.
Según los datos suministrados por Europa Press, el empleo total en España pasó de 10,8 millones de puestos de trabajo en 1986 a 21,1 millones en 2024, una diferencia atribuida al dinamismo introducido por la pertenencia española a la Unión. Además, la educación superior y la internacionalización de los jóvenes españoles han contado con el respaldo del programa Erasmus, que desde su creación en 1987 ha permitido a más de 200.000 estudiantes nacionales realizar estudios en otros estados miembro, iniciativa impulsada por el entonces comisario Manuel Marín.
En el plano institucional, España ha aportado nueve representantes a las sucesivas comisiones europeas durante estas cuatro décadas. El cambio en la normativa de 2004, causado por la gran ampliación de la Unión Europea, alcanzó a esta representación, pasando de dos miembros por Estado a uno solo.
La transformación sostenida que ha experimentado España desde su ingreso se ha manifestado en distintos ámbitos económicos, sociales e institucionales. Europa Press subrayó que el acceso a los fondos de cohesión y al Fondo Social Europeo, la evolución del número de eurodiputados y la participación en órganos de decisión han delineado el papel de España y han contribuido a la modernización y el refuerzo de la proyección internacional del país durante los últimos cuarenta años.
