
Alberto Núñez Feijóo mantuvo este domingo una reunión en Zaragoza con los líderes territoriales del Partido Popular para reforzar un frente común frente a la financiación autonómica, cuestión que la formación opositora considera como un intento de «imposición» por parte del Gobierno central. El lunes, el presidente del PP tiene previsto trasladar esta preocupación al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el encuentro que ambos celebrarán en el Palacio de La Moncloa, según detalló el medio El Mundo.
Sánchez y Feijóo, quienes no se veían desde el 13 de marzo de 2025, reanudarán el diálogo en un ambiente marcado por las tensiones propias de la antesala de las elecciones regionales del 8 de febrero en Aragón, así como las inminentes citas en Castilla y León y Andalucía, según reportó El Mundo. Aunque la cita responde a la invitación del Ejecutivo para dialogar sobre la situación en Ucrania y la política de defensa, Feijóo manifestó que también pretende abordar asuntos como Venezuela, otros temas de política exterior y, de forma destacada, la financiación de las comunidades autónomas.
El presidente del Gobierno busca exponer a su interlocutor los cambios geopolíticos globales y explicar la estrategia de seguridad y diplomacia del Ejecutivo. El Mundo mencionó que desde el entorno de Moncloa han expresado disposición para tratar distintos puntos de actualidad nacional e internacional, más allá del objeto principal convocado para la reunión. No queda claro, sin embargo, si Sánchez solicitará apoyo parlamentario explícito para un eventual despliegue de militares en el extranjero, en particular en Ucrania. La portavoz gubernamental, Elma Saiz, indicó que el mandatario pretende «compartir» las decisiones con los grupos parlamentarios, sin precisar la solicitud de respaldo directo.
El Partido Popular reclama detalles exhaustivos sobre cualquier decisión relacionada con la defensa, exigiendo información sobre compromisos de gasto, previsión de inversión, duración estimada, conceptos y empresas implicadas. Esta postura se reforzó tras el anuncio reciente de la ministra de Defensa, quien abrió la posibilidad de que España intervenga en una misión de vigilancia en Groenlandia, según consignó El Mundo.
Los desacuerdos sobre la política exterior se extienden a las relaciones con socios europeos y con Venezuela. Fuentes del PP, citadas por El Mundo, han reclamado «explicaciones detalladas» sobre los motivos de desconfianza generados por el Gobierno en el seno de la OTAN y sobre acciones contrarias a acuerdos previamente alcanzados con los socios comunitarios. Además, Feijóo demanda que toda medida en defensa se someta a votación vinculante, incluyendo tanto la estrategia como el presupuesto y cualquier decisión relativa a la presencia de las Fuerzas Armadas fuera del país.
En el Consejo de Política Fiscal y Financiera, celebrado pocos días antes de la reunión en Moncloa, todas las comunidades autónomas mostraron un rechazo conjunto al modelo de financiación que promueve el Ejecutivo. Feijóo asumió la función de «portavoz de lo que es justo», según sus declaraciones recogidas por El Mundo, y reiteró que la financiación autonómica será uno de los temas principales que pondrá sobre la mesa en su cita con Sánchez.
Posteriormente, el Gobierno planea abrir contactos con el resto de los grupos parlamentarios para informarles sobre la intención de desplegar tropas en Ucrania una vez se firme un eventual acuerdo de paz con Rusia. Vox ha quedado excluido de estos encuentros y Junts ha declinado participar, según publicó El Mundo.
El líder de la oposición ha rebajado públicamente sus expectativas sobre los posibles consensos que puedan alcanzarse durante la reunión. «Mis expectativas están entre nulas y escasas», afirmó Feijóo en una entrevista televisiva, donde acusó a Sánchez de ser «un especialista en cambiar de opinión» y en «mentir», como recogió El Mundo. A pesar de las críticas internas de Vox por su asistencia a Moncloa, Feijóo defendió su presencia ante la convocatoria del presidente del Gobierno, aclarando: «Cuando el presidente del Gobierno te llama, tu obligación es ir».
Mientras el Ejecutivo expresa su esperanza en que Feijóo acuda con una actitud constructiva y de «altura de miras», el PP insiste en que no respaldará ninguna operación militar presentada de forma aislada, ni decisiones de defensa que carezcan de transparencia y debate parlamentario. En este contexto, el posible envío de tropas de paz españolas a Ucrania depende de la consecución de un acuerdo de paz que dé por finalizada la guerra, según precisó Sánchez en su viaje reciente a París tras la reunión de la Coalición de Voluntarios, donde adelantó la ronda de contactos con los grupos políticos para consensuar la posición nacional, según informó El Mundo.
El encuentro de este lunes busca reabrir el diálogo entre el Ejecutivo y la principal fuerza opositora tras casi un año sin reuniones bilaterales formales. Las agendas de ambos dirigentes muestran una clara divergencia: mientras el Gobierno prioriza la diplomacia y la seguridad global ante el conflicto en Ucrania, el principal partido de la oposición busca defender los intereses autonómicos y exigir transparencia en decisiones estratégicas para la política nacional e internacional, según resaltó El Mundo.