
El conflicto entre Wanda Nara y Mauro Icardi sumó un nuevo episodio de alta tensión, en una jornada marcada por declaraciones cruzadas y reproches públicos. Todo comenzó cuando Wanda afirmó en los medios que mantenía un diálogo constante con su expareja, lo que provocó la inmediata reacción de Icardi. El delantero del Galatasaray salió al cruce y desmintió cada uno de los dichos de Wanda, lo que desencadenó un intenso intercambio en redes sociales. En medio de esa escalada, Icardi arremetió contra MasterChef Celebrity (Telefe), rebautizó el programa como MasterChina y sostuvo que la producción utilizaba el nombre de su pareja para captar audiencia.
Las redes sociales sumaron rápidamente un nuevo capítulo al escándalo cuando Icardi publicó en sus historias una imagen intervenida de La China Suárez bajo el título “MasterCHINA”, acompañada de una frase irónica: “Le dedican un formato entero porque es la única capaz de devolverle vida a tantos fantasmas. No hace milagros, hace reciclaje de fracasados en TV. Amén”.
La intervención gráfica retrató a La China Suárez con estética de estampita religiosa, bajo la inscripción “Santa China”, en clara parodia de un recurso habitual en la cultura popular argentina. El posteo, que circuló de inmediato en redes y la imagen no tardó en ser comparada con una portada de revista protagonizada por Nara a sus 19 años, en la que la mediática posó con un manto azul y el titular: “¡Virgencita mía!”.

En aquella tapa, Wanda se presentaba como “la modelo y actriz que sedujo a Maradona” y aseguraba ser virgen, gesto que en su momento impactó en la farándula argentina. La elección estética no pasó inadvertida en redes sociales. De inmediato, usuarios compararon la imagen que subió el delantero, en ambas imágenes recurren a códigos visuales de la tradición católica argentina: el manto azul, la pose frontal, la expresión solemne y la recreación de una estética religiosa, elementos que forman parte de la memoria pop del espectáculo local.
La superposición de estos íconos visuales, con guiños religiosos y mensajes de doble sentido, generó debate inmediato en redes sociales. Los usuarios destacaron la similitud entre la puesta en escena de Wanda y la caricaturización actual de La China como “Santa”, señalando la ironía de que ambas imágenes surgieran en contextos de alta exposición y controversia.
Esta dinámica de confrontación visual y discursiva expuso cómo las figuras del espectáculo argentino utilizan imágenes icónicas y recursos religiosos para responderse, marcar territorio y alimentar la escalada mediática. La comparación entre la tapa histórica de Wanda Nara y la estampita digital de La China Suárez reflejó la continuidad de un estilo de disputa donde la provocación y la ironía son moneda corriente en los conflictos públicos del mundo del espectáculo.

Más allá de las comparaciones, las redes no tardaron en asociar a Maxi López como uno de los destinatarios del mensaje. El exfutbolista, padre de los hijos varones de Wanda, goza de una sorprendente popularidad a raíz de su participación en el ciclo, al tiempo que dejó atrás definitivamente las rispideces con su ex. De hecho, la química que muestran en el programa suele ser de los momentos más celebrados del ciclo.
De esta forma, Icardi dejó clara su postura y volvió a defender públicamente a su pareja ante las críticas y especulaciones. Horas antes, ya había apuntado contra Wanda y los comentarios que, según él, aún giran en torno a su vida privada.
Si bien la idea del delantero era atacar al programa de cocina, Wanda retrucó la apuesta con un reel viejo. Se trata de un video en el que él mismo retrata su experiencia en las grabaciones del programa. En aquel momento, el futbolista describió su paso por el reality con entusiasmo: “Bueno, fue una experiencia increíble, la verdad, porque me gusta la cocina, me gusta el programa. Ya lo veníamos siguiendo las ediciones anteriores y la verdad que hoy estar acá y acompañando a Wanda en este nuevo desafío, la verdad que fue una cosa muy linda, emotiva y muy increíble para mí.”