
El presidente de Cooperativas Agroalimentarias de Sevilla, Gabriel Cabello, expresó que la falta de medidas para proteger el sector agrícola podría derivar en el abandono de explotaciones, situación que afectaría la autosuficiencia alimentaria de Europa. De acuerdo con Europa Press, esta advertencia se dio en el marco de una protesta masiva de agricultores en Sevilla, donde cerca de 400 tractores recorrieron la ciudad como rechazo al acuerdo comercial entre la Unión Europea y el bloque Mercosur. Representantes de los sindicatos agrarios, junto con cooperativas agroalimentarias, exigieron a las autoridades españolas que implementen acciones concretas para proteger la agricultura y la ganadería andaluzas ante la competencia extranjera.
Según informó Europa Press, la movilización tuvo lugar este martes con la participación de los sindicatos COAG, UPA, Asaja y Cooperativas Agroalimentarias, quienes iniciaron la marcha desde Isla Mayor, Alcalá del Río, Carmona y Salteras a partir de las 8:00 horas, llegando alrededor de las 11:00 horas a la Plaza de España, donde se ubica la Subdelegación del Gobierno en Sevilla. Los organizadores denunciaron que el acuerdo entre la UE y Mercosur representa un riesgo para la sostenibilidad y viabilidad de las explotaciones locales al facilitar la entrada de productos agrícolas y ganaderos que, según afirman, no cumplen con los mismos estándares exigidos dentro de Europa.
Durante la manifestación, el secretario general de COAG Sevilla, Sebastián González, manifestó que el acuerdo con Mercosur perjudica directamente al sector andaluz, que se identifica como el principal productor agrícola y ganadero de España y uno de los más relevantes de Europa. González destacó también la preocupación del mundo rural por los previstos recortes del 22% en la Política Agraria Común (PAC), advirtiendo que esta reducción económica, sumada a la incertidumbre derivada de fenómenos naturales, pone en peligro la continuidad de numerosas explotaciones.
Por otra parte, la secretaria general de UPA Sevilla, Verónica Romero, solicitó a las administraciones central y autonómica la puesta en marcha de ayudas efectivas para los municipios afectados por desastres naturales. Romero subrayó la importancia de evitar el despoblamiento rural y remarcó que agricultores y ganaderos representan la base para mantener la población en las zonas rurales. Según Europa Press, los portavoces sindicales insistieron en la necesidad de contar con mecanismos gubernamentales que impidan que las comunidades pierdan parte de su tejido económico y social por la falta de incentivos y apoyos ante los desafíos actuales.
En relación con la entrada de productos extranjeros, la presidenta de Asaja Sevilla, María Morales, hizo hincapié en la importancia de establecer controles rigurosos en las fronteras y en los lugares de origen de los alimentos importados. Morales pidió que el Gobierno español supervise el campo y aseguró que parte de los productos importados pueden contener sustancias activas prohibidas en Europa por considerarse cancerígenas o tóxicas. La dirigente instó a los consumidores a revisar el etiquetado y preferir mercancía europea, reivindicando la seguridad de los estándares comunitarios, como destacó Europa Press.
La jornada de protesta coincidió con el debate en la Comisión de Comercio del Parlamento Europeo sobre la cláusula bilateral de salvaguardia incluida en el Acuerdo de Asociación UE-Mercosur y sobre los términos del Acuerdo Interino de Comercio entre ambos bloques para el sector agrícola. Según consignó Europa Press, este contexto político intensificó las demandas de los sindicatos, quienes reclaman que el Gobierno defienda el campo andaluz “abriendo un diálogo con soluciones” y atendiendo tanto las consecuencias de los acuerdos internacionales como las problemáticas internas de los productores.
El evento, marcado por el desplazamiento de unos 400 tractores a través de Sevilla, puso de relieve la unidad de los principales sindicatos rurales y cooperativas agroalimentarias frente a un problema que, según aseguraron sus dirigentes, influye en el empleo, el futuro de la actividad agrícola e incluso en la cohesión demográfica del entorno rural. Los organizadores sostienen que la defensa del sector productivo local requiere no solo medidas urgentes ante el acuerdo comercial, sino también actuaciones de largo plazo que garanticen la sostenibilidad económica y social del mundo rural andaluz, reportó Europa Press.
