
De acuerdo con los mensajes emitidos por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a través de sus redes sociales, la administración federal ha asegurado que, de considerarlo necesario, recurrirá a medidas federales para controlar los disturbios registrados en Minnesota, vinculados a protestas contra las operaciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). Según publicó el medio que reportó las declaraciones, Trump ha advertido que resolverá la situación de manera rápida y eficaz, en caso de que las autoridades estatales no logren retomar el control de la situación.
Tal como detalló dicha fuente informativa, el mandatario estadounidense ha cuestionado la actuación del gobernador de Minnesota, Tim Walz, y del alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, a quienes acusó de haber perdido totalmente el control sobre los disturbios. En este contexto, Trump señaló que los funcionarios estatales no sabían cómo responder ante las manifestaciones. También definió a los participantes de las protestas como “alborotadores, agitadores e insurrectos” y aseguró que, en muchos casos, se trata de “profesionales bien pagados”.
El medio consignó que las manifestaciones surgieron a raíz de un incidente ocurrido en Minneapolis, donde un agente del ICE disparó y causó la muerte de Renee Nicole Good, hecho que motivó protestas en Minnesota y en otras ciudades de Estados Unidos. La cobertura reportó que la administración Trump calificó los disturbios registrados como actos de “violencia doméstica”.
En los días recientes, Trump ha renovado la amenaza de invocar la Ley de Insurrección, herramienta legal que le permite autorizar el despliegue de tropas federales ante situaciones de violencia civil. Según reportó el mismo medio, Trump insistió en que las protestas podrían ser frenadas rápidamente desde el gobierno federal, si las autoridades estatales lo solicitan o pierden el control por completo.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) también se ha pronunciado sobre el episodio que provocó la ola de protestas. De acuerdo con declaraciones de Tricia McLaughlin, subsecretaria de Asuntos Públicos del DHS, el organismo está trabajando actualmente para dotar a los agentes del ICE de cámaras corporales. McLaughlin explicó en una entrevista transmitida por CNN que una ley firmada por Trump en julio proporcionó al DHS un aumento de fondos sin precedentes, específicamente destinado a la contratación y equipamiento de agentes del ICE.
La cadena CNN, citada por el medio que cubrió las declaraciones, consultó a varios expertos acerca de la muerte de Renee Nicole Good. Según estos especialistas, una de las circunstancias que pudo influir en el desenlace fue el hecho de que el agente Jonathan Ross, quien disparó su arma, estaba grabando la conversación con su teléfono móvil durante el incidente, lo que podría haber dificultado su capacidad de respuesta ante lo sucedido.
La administración Trump defendió en reiteradas ocasiones la actuación del agente involucrado, afirmando que la mujer fallecida utilizó su vehículo como un arma contra las autoridades encargadas del orden público y que los videos difundidos no muestran por completo lo que ocurrió en el momento de los disparos.
El incidente y las respuestas desde el gobierno federal han generado un intenso debate sobre la política migratoria y el uso de la fuerza por parte de los agentes de inmigración en Estados Unidos. Además, la medida de equipar a los agentes del ICE con cámaras corporales ha surgido como respuesta a la presión pública y al escrutinio sobre el comportamiento de las fuerzas del orden, según coincidieron funcionarios del DHS en sus declaraciones recogidas por el medio.