
Las estimaciones realizadas por el gobierno estadounidense anticipan un escenario económico nunca antes visto para Venezuela a partir de los nuevos acuerdos alcanzados con grandes firmas energéticas. Según el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, esa perspectiva dependerá del volumen de crudo venezolano que se continúe procesando en refinerías norteamericanas, luego de las recientes incautaciones. Trump declaró en una entrevista publicada este sábado por The New York Post que actualmente el crudo confiscado a Venezuela, transportado en al menos siete buques, ya está en proceso de refinación dentro del territorio estadounidense. El mandatario señaló que la administración que encabeza mantiene el control sobre estos recursos energéticos, afirmando: “El petróleo está llegando a las refinerías de Houston, en varios lugares (…). Por decirlo de algún modo, ellos no tienen ningún petróleo. Nosotros nos llevamos el petróleo”.
De acuerdo con lo reportado por The New York Post, Trump profundizó en la estructura de los acuerdos vigentes y subrayó que “nosotros controlamos el petróleo de Venezuela”. Detalló que tanto Venezuela como Estados Unidos obtendrán beneficios económicos a partir de estos convenios. El presidente estadounidense manifestó su previsión de que, con la entrada de grandes empresas petroleras en el escenario venezolano, Caracas podría registrar ingresos sin precedentes: “Venezuela tendrá parte y nosotros tendremos parte. Después entrarán las grandes empresas petroleras y nos llevaremos tanto petróleo que Venezuela ganará más dinero de lo haya ganado jamás”.
La entrevista publicada por The New York Post recoge además referencias al reconocimiento que la oposición venezolana ha dispensado a Trump. El mandatario mencionó la medalla del Premio Nobel de la Paz que le ha entregado la líder política María Corina Machado. Trump señaló que aún no decide cuál será el lugar definitivo para exhibirla, indicando que la recompensa permanece enmarcada, por ahora, detrás del escritorio del Despacho Oval, justo bajo una estatuilla de un águila dorada.
El mismo encuentro periodístico arrojó detalles sobre las operaciones militares dirigidas por Estados Unidos en Venezuela. El presidente relató el despliegue de lo que denominó “el trastornador”, una nueva arma tecnológica utilizada durante la incursión militar estadounidense del 3 de enero en Caracas. Según Trump, este dispositivo permitió neutralizar la operatividad de los equipos enemigos al momento del arribo de helicópteros estadounidenses. “El trastornador. No se me permite hablar de ello. Me encantaría”, manifestó Trump al diario. El presidente estadounidense explicó que los sistemas de defensa, incluidos cohetes rusos y chinos, no lograron funcionar durante la incursión: “Sus cohetes jamás despegaron. Tenían cohetes rusos y chinos y nunca despegaron. Entramos, pulsaron los botones, (pero) nada funcionó”.
Durante el diálogo con The New York Post, Trump también hizo un balance de la relación bilateral tras los cambios ocurridos en el gobierno venezolano. El presidente valoró positivamente el vínculo establecido con Delcy Rodríguez, quien asumió la presidencia venezolana luego de la detención de Nicolás Maduro. Afirmó: “Tenemos una estupenda relación con la nueva presidenta. Ha sido fantástica”.
Las declaraciones difundidas por The New York Post muestran una visión de la política energética y militar estadounidense en Venezuela, el control de recursos clave y la redefinición de las relaciones entre los dos países, con implicaciones en el flujo de crudo hacia Estados Unidos y el futuro político venezolano.
