
Durante el periodo analizado, los datos muestran que siempre que el Tribunal Constitucional coincide ideológicamente con el Gobierno central, pero este último depende de partidos nacionalistas, la probabilidad de que el propio Tribunal anule una ley autonómica desciende de forma notable. Así lo señala una investigación desarrollada por académicos de la Universitat de Barcelona y publicada en la revista ‘European Journal of Political Research’, según informó la UB en un comunicado.
El estudio, basado en el análisis de cerca de 1.900 resoluciones del Tribunal Constitucional, examinó el destino de normas estatales y autonómicas en revisión de constitucionalidad. De acuerdo con la información de la Universidad de Barcelona, los resultados cuantitativos arrojan que el 55% de las leyes autonómicas sometidas a examen resultan declaradas inconstitucionales, mientras que ese porcentaje cae al 23% en el caso de las normas estatales.
Según publicó la UB, la probabilidad media de éxito para los recursos promovidos ante el Constitucional también varía en función de la institución que los interpone. Así, las impugnaciones impulsadas por el gobierno central alcanzan una tasa media de éxito del 68%. En contraste, los recursos presentados por ejecutivos autonómicos logran una tasa de éxito del 31%.
El medio universitario detalló que otra dimensión clave analizada por los autores del estudio es la relación entre la orientación ideológica de la mayoría en el Tribunal Constitucional y las resoluciones que se emiten. Los datos muestran que cuando el tribunal cuenta con mayoría conservadora, se observa un incremento en las sentencias contrarias a las normas autonómicas, sobre todo cuando los gobiernos regionales correspondían a partidos nacionalistas.
Además, el estudio documenta la influencia de diferentes contextos políticos en la actividad judicial del Tribunal Constitucional. Según consignó la UB, la investigación pone de manifiesto que la coincidencia ideológica entre el tribunal y el Ejecutivo central se traduce en un descenso significativo en la probabilidad de impugnación exitosa sobre normativas autonómicas, pero solo cuando el Ejecutivo se encuentra obligado a pactar con formaciones nacionalistas en el Congreso.
En los resultados, los investigadores argumentan que las evidencias obtenidas refuerzan la hipótesis de que el Tribunal Constitucional mantiene una inclinación sistemática favorable al centralismo. Este sesgo se materializa, de acuerdo con el estudio, en un escrutinio más estricto y una mayor severidad aplicada a la legislación originada en los parlamentos autonómicos, respecto a la que surge a nivel estatal.
Publicada en una de las revistas más reconocidas del ámbito de la ciencia política europea, la investigación aporta nuevos elementos al debate sobre el rol del máximo intérprete de la Constitución española. Los autores sostienen que los datos estadísticos contribuyen a comprender cómo determinadas variables, como la ideología predominante entre los magistrados o la posición política del Gobierno central respecto a partidos nacionalistas, inciden en las decisiones que afectan al marco competencial entre el Estado y las comunidades autónomas.
El trabajo académico no solo sistematizó las resoluciones del Tribunal Constitucional de las últimas décadas, sino que efectuó un análisis detallado de las tasas de éxito y la naturaleza de los recursos en función de la instancia promovente y el contexto político subyacente. Tal como detalló la UB, la labor comparó casos provenientes tanto del ámbito estatal como autonómico, permitiendo identificar disparidades cuantificables en los resultados de los fallos.
En suma, la Universidad de Barcelona y la revista ‘European Journal of Political Research’ ofrecen a través de este estudio una aproximación empírica sobre las tendencias, factores contextuales y consecuencias relacionadas con la acción del Tribunal Constitucional en la delimitación de competencias territoriales y la resolución de conflictos normativos entre el Estado y las autonomías.
