Redacción Medioambiente, 23 mar (EFE).- Una de cada cinco especies incluidas en la Convención sobre especies Migratorias (CMS COP15) que se celebra en Campo Grande (Brasil) está amenazada de extinción y casi la mitad muestra tendencias poblacionales negativas, por lo que urge actuar de manera coordinada a nivel internacional.
Así lo señala la organización SEO/BirdLife, que cuenta con un representante en la delegación de BirdLife International en este evento que se lleva a cabo, según indican, en un momento «crítico para la biodiversidad global».
Recuerda que, a cuatro años del horizonte 2030 fijado por el Marco Global de Biodiversidad, la comunidad internacional afronta una situación en la que la pérdida de biodiversidad avanza a un ritmo superior al de las medidas de conservación adoptadas.
La organización alude a la evidencia científica y advierte de que una de cada cinco especies incluidas en la Convención sobre especies Migratorias está amenazada de extinción y casi la mitad muestra tendencias poblacionales negativas. Por ello, remarca, es urgente adoptar medidas coordinadas a escala internacional.
Carlos Atienza, responsable de la Unidad de Incidencia para una Transición Verde, indica que «las especies migratorias nos recuerdan que la naturaleza no entiende de fronteras y que compartimos una responsabilidad común sobre su conservación».
Según subraya, «la cooperación internacional no es una opción, sino una necesidad» y aboga por «reforzar el multilateralismo, el diálogo y la negociación entre países» a fin de hallar «soluciones que permitan a la humanidad seguir avanzando sin comprometer el futuro del planeta».
SEO/BirdLife ha anticipado que durante estos días va a centrar su trabajo en el seguimiento y mejora de las resoluciones relacionadas con algunas de las principales amenazas para las aves migratorias.
Entre ellas, destaca la lucha contra la caza ilegal y no sostenible, que afecta a millones de aves cada año.
La organización hará un seguimiento de los avances en cuanto a capturas accidentales (bycatch) en la pesca, una de las mayores causas de mortalidad para aves marinas a nivel global, ha dicho.
Serán prioritarias también las medidas para combatir el envenenamiento de fauna, incluyendo la eliminación del uso de plomo en munición, la reducción del impacto de los rodenticidas anticoagulantes de segunda generación.
La cumbre debatirá dos nuevas resoluciones: una sobre aves marinas y rutas migratorias marinas para reforzar su protección y otra sobre Áreas Importantes para Rapaces a nivel internacional.
Atienza considera que «España ocupa una posición estratégica en las rutas migratorias entre Europa y África, lo que nos sitúa en un punto clave para la conservación de las especies migratorias y nos obliga a asumir una responsabilidad especial en la reducción de las amenazas que enfrentan a lo largo de todo su ciclo de vida».
Por ello, indica que esta COP15 es «una oportunidad decisiva para traducir el conocimiento científico en políticas públicas más ambiciosas y eficaces» como garantizar que la información «se aplica de forma real en la toma de decisiones para revertir el declive de la biodiversidad antes de 2030». EFE
Redacción Medioambiente, 23 mar (EFE).- Una de cada cinco especies incluidas en la Convención sobre especies Migratorias (CMS COP15) que se celebra en Campo Grande (Brasil) está amenazada de extinción y casi la mitad muestra tendencias poblacionales negativas, por lo que urge actuar de manera coordinada a nivel internacional.
Así lo señala la organización SEO/BirdLife, que cuenta con un representante en la delegación de BirdLife International en este evento que se lleva a cabo, según indican, en un momento «crítico para la biodiversidad global».
Recuerda que, a cuatro años del horizonte 2030 fijado por el Marco Global de Biodiversidad, la comunidad internacional afronta una situación en la que la pérdida de biodiversidad avanza a un ritmo superior al de las medidas de conservación adoptadas.
La organización alude a la evidencia científica y advierte de que una de cada cinco especies incluidas en la Convención sobre especies Migratorias está amenazada de extinción y casi la mitad muestra tendencias poblacionales negativas. Por ello, remarca, es urgente adoptar medidas coordinadas a escala internacional.
Carlos Atienza, responsable de la Unidad de Incidencia para una Transición Verde, indica que «las especies migratorias nos recuerdan que la naturaleza no entiende de fronteras y que compartimos una responsabilidad común sobre su conservación».
Según subraya, «la cooperación internacional no es una opción, sino una necesidad» y aboga por «reforzar el multilateralismo, el diálogo y la negociación entre países» a fin de hallar «soluciones que permitan a la humanidad seguir avanzando sin comprometer el futuro del planeta».
SEO/BirdLife ha anticipado que durante estos días va a centrar su trabajo en el seguimiento y mejora de las resoluciones relacionadas con algunas de las principales amenazas para las aves migratorias.
Entre ellas, destaca la lucha contra la caza ilegal y no sostenible, que afecta a millones de aves cada año.
La organización hará un seguimiento de los avances en cuanto a capturas accidentales (bycatch) en la pesca, una de las mayores causas de mortalidad para aves marinas a nivel global, ha dicho.
Serán prioritarias también las medidas para combatir el envenenamiento de fauna, incluyendo la eliminación del uso de plomo en munición, la reducción del impacto de los rodenticidas anticoagulantes de segunda generación.
La cumbre debatirá dos nuevas resoluciones: una sobre aves marinas y rutas migratorias marinas para reforzar su protección y otra sobre Áreas Importantes para Rapaces a nivel internacional.
Atienza considera que «España ocupa una posición estratégica en las rutas migratorias entre Europa y África, lo que nos sitúa en un punto clave para la conservación de las especies migratorias y nos obliga a asumir una responsabilidad especial en la reducción de las amenazas que enfrentan a lo largo de todo su ciclo de vida».
Por ello, indica que esta COP15 es «una oportunidad decisiva para traducir el conocimiento científico en políticas públicas más ambiciosas y eficaces» como garantizar que la información «se aplica de forma real en la toma de decisiones para revertir el declive de la biodiversidad antes de 2030». EFE
