
La Delegación de la Unión Europea, junto con Noruega y Suiza, condenaron el asesinato del periodista de nota roja Carlos Castro, ocurrido el jueves 8 de enero en el municipio de Poza Rica, Veracruz.
Las representaciones diplomáticas destacaron que las circunstancias de este crimen y el trabajo del comunicador, así como las amenazas previas que recibió, son “indicios de que existe un vínculo directo entre la labor periodística del señor Castro y su asesinato”.
Violencia contra periodistas y defensores de derechos humanos provoca “zonas de silencio”
Ante los hechos, la Unión Europea señaló que esta es una muestra de la violencia e intimidación que tanto periodistas como personas defensoras de derechos humanos viven en el país.
De acuerdo con la declaración conjunta de la Unión Europea, Noruega y Suiza, este crimen refleja una situación donde las agresiones y amenazas contra comunicadores constituyen una amenaza directa a los derechos fundamentales.
Las representaciones diplomáticas señalaron que, en ciertos contextos del país, la intimidación llega a tal grado que puede provocar la aparición de “zonas de silencio”. En estos lugares, ningún periodista se atreve a trabajar por temor a represalias, lo que vulnera gravemente la libertad de expresión y el acceso a la información.

Por este motivo, hicieron un llamado a todas las autoridades competentes para que generen entornos seguros, e insistieron en la necesidad de brindar protección real para que periodistas y personas defensoras puedan ejercer sus actividades sin amenazas ni riesgos para su vida.
“Instamos a todas las autoridades competentes a generar entornos favorables y protección para que periodistas y personas defensoras en México puedan ejercer sus actividades libremente, sin poner en riesgo sus vidas y sin amenazas”, solicitó la Delegación.
Altos niveles de impunidad en asesinatos de periodistas y defensores de DDHH
Las autoridades de la Unión Europea, Noruega y Suiza manifestaron su inquietud por los elevados niveles de impunidad en los casos de asesinatos de periodistas y personas defensoras de derechos humanos en México.
En su declaración, recordaron que, a pesar de los esfuerzos recientes para esclarecer crímenes, persisten numerosos casos de años anteriores sin resolverse.
Ante esto, reiteraron su llamado a las autoridades mexicanas para que identifiquen y enjuicien tanto a los responsables materiales como intelectuales de estos delitos.

Además, subrayaron la importancia de que la justicia alcance a todas las personas implicadas, como una medida fundamental para evitar la repetición de estos hechos y restablecer la confianza en el sistema judicial mexicano.
La Delegación también reafirmó su compromiso de colaboración con el Gobierno de México en materia de derechos humanos. En la declaración, los representantes diplomáticos expresaron su disposición para mantener y fortalecer la cooperación dirigida a la protección de periodistas y personas defensoras de derechos humanos.
Finalmente, reconoció el compromiso del Gobierno federal de México para esclarecer el asesinato de Carlos Castro. Los diplomáticos valoraron positivamente las expresiones públicas de voluntad por parte de las autoridades mexicanas para avanzar en las investigaciones.
