
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha puesto al límite la relación trasatlántica con amenazas arancelarias y operaciones militares. Los líderes europeos estudian cómo frenarle en Groenlandia ante sus pretensiones de conquistar la isla ártica “por las buenas o por las malas”, entre llamamientos para usar el instrumento anti-coerción, también llamado el “bazuca comercial” de la UE. El magnate estadounidense ya ha avisado: “Al 100%” seguirá adelante con sus planes de imponer aranceles a las naciones europeas que intenten ponerse en su camino.
El Foro de Davos se ha convertido en el escenario de este choque. Este martes ha sido el turno de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, la voz cantante del bloque comunitario, quien parece haber renunciado a la prueba de fuerza con el magnate estadounidense y se muestra abierta al diálogo.
Tanto en política como en negocios, un acuerdo es un acuerdo
En tono conciliador, la dirigente germana le ha recordado que la seguridad ártica “solo puede conseguirse juntos”. Y en este sentido, ha considerado que los aranceles adicionales con los que amenaza Trump “son un error especialmente con sus aliados tradicionales” y le ha advertido implícitamente que eso haría saltar por los aires el acuerdo comercial que ambos sellaron en Escocia en julio. ”La UE y los Estados Unidos concluyeron un Acuerdo comercial del pasado julio. Y tanto en política como en negocios, un acuerdo es un acuerdo. Cuando los amigos se estrechan la mano eso tiene que significar algo”, ha remarcado la dirigente germana, advirtiendo así que la respuesta de la Unión Europea a los aranceles del 10% de Trump será “firme, unida y proporcional”.
Y en esta línea, Von der Leyen ha pedido al presidente estadounidense que no se confunda de enemigo, porque el peligro de una escalada “solo beneficiaría a los mismos adversarios que ambos nos comprometemos a mantener fuera de nuestros panorama estratégico”.
En un intento por hacer recular a Trump, la líder comunitaria ha avanzado la creación de un “paquete para la seguridad ártica” para impulsar un gran aumento de la inversión europea en Groenlandia. “Trabajaremos estrechamente con Groenlandia y Dinamarca para ver cómo podemos seguir apoyando la economía y la infraestructura total”, ha apuntado.
Mientras Von der Leyen hace un llamamiento a hacer las paces, el presidente francés, Emmanuel Macron, ha tratado de presionar al resto de líderes para optar por la línea dura para disuadir a Trump, pero por el momento la propuesta no convence a los líderes de peso en la UE como el canciller alemán Friedrich Merz o la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. Macron intervendrá también este martes y es más que previsible que aborde Groenlandia.
Después de las intervenciones en el Foro, las miradas estarán puestas también en las reuniones que mantendrán el presidente de la Casa Blanca con Von der Leyen y con Mark Rutte, el secretario general de la OTAN.