
Figaredo, representante de Vox, cuestionó la postura del portavoz de Esquerra Republicana (ERC), Gabriel Rufián, acusándolo de mantener una actitud contradictoria respecto a la prohibición del burka y de promover la cohesión entre partidos de izquierda para contrarrestar a Vox, según indicó Europa Press. Durante una entrevista para el programa ‘Parlamento’ de RNE, Figaredo puso en tela de juicio la coherencia de los grupos parlamentarios que, tras manifestarse en contra del uso del burka y el niqab en el espacio público, rechazaron la propuesta legislativa de Vox que buscaba prohibir estas prendas. El congresista afirmó que la reacción de estos partidos genera desconcierto entre sus votantes y previó que el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) deberá gestionar sus alianzas con las formaciones situadas a su izquierda.
De acuerdo con Europa Press, Vox expresó su desacuerdo con PSOE, Junts y ERC al considerar que han rechazado avanzar en la tramitación de una iniciativa legal para vetar el uso del burka y el niqab pese a que, en ocasiones previas, estas bancadas han declarado públicamente su oposición al uso de estas prendas islámicas. Vox remarcó que la única formación que apoyó la propuesta durante la sesión parlamentaria fue el Partido Popular (PP).
La formación liderada por Santiago Abascal defendió en el Congreso el proyecto de ley para prohibir el burka y el niqab, insistiendo en que estas prendas representan una imposición cultural ajena a valores democráticos, según el testimonio recogido por Europa Press. Figaredo aseguró que la propuesta de Vox responde a una demanda reiterada del partido, que considera esas prendas como una “forma de opresión importada de culturas incompatibles con la cultura occidental”. Durante su intervención en la citada entrevista, el portavoz señaló que miembros de su formación han recibido constantes ataques por abanderar esta causa.
Según detalló Europa Press, Figaredo subrayó que tanto el PP como Junts han presentado propuestas legislativas propias respecto al uso del burka, mientras que el PSOE y el portavoz de ERC han manifestado críticas públicas a la prenda islámica. El congresista interpretó estos movimientos como un indicio de que la sociedad política está adoptando parte de la perspectiva de Vox y utilizó un tono irónico para dar la bienvenida al giro discursivo de formaciones que previamente los criticaron.
Vox argumentó que resulta incoherente que los partidos, con excepción del PP, hayan cuestionado en público el uso del burka, al que calificaron como “una cárcel de tela”, pero se nieguen a respaldar la legislación propuesta por Vox que establece su prohibición en espacios públicos. Según publicó Europa Press, la formación dirigió críticas a los líderes de PSOE, Junts y especialmente a Gabriel Rufián de ERC, acusándolo de priorizar sus intereses políticos personales y de adoptar una posición acomodaticia con tal de conservar su posición en el Congreso.
Adicionalmente, Figaredo manifestó que los votantes progresistas que han apoyado históricamente al PSOE podrían sentirse desilusionados ante la respuesta del partido frente a esta cuestión, consignó Europa Press. El portavoz de Vox recalcó su convicción de que, si se presenta una situación en la que el PSOE tenga que llegar a acuerdos con otros partidos de izquierda, lo hará en función de su permanencia en el Gobierno.
Durante la emisión de ‘Parlamento’ en RNE, Figaredo enfatizó su opinión sobre la permeabilidad del discurso de Vox en el conjunto del arco parlamentario, afirmando que su partido ha sido pionero en la denuncia del burka y el niqab y que el debate generado ha obligado al resto de partidos a posicionarse abiertamente sobre el tema. Con este contexto, Vox continúa resaltando el contraste entre las declaraciones públicas contra las prendas islámicas y el rechazo a una regulación concreta contra su uso en el ámbito público.
Europa Press señaló que, tras el debate en el Congreso, la propuesta legislativa promovida por Vox sólo recibió el respaldo positivo del Partido Popular. El resto de fuerzas parlamentarias votó en contra de iniciar la tramitación de la ley, pese a haber expresado en discursos recientes críticas a la utilización del burka y el niqab en la vía pública. Según el medio, Vox interpreta estas diferencias entre las palabras y las decisiones en la Cámara como una muestra de hipocresía política.
