Las acciones estadounidenses subieron el viernes, listas para recuperarse de una semana de fuertes pérdidas en el sector tecnológico, mientras Wall Street reevaluaba la preocupación por el impacto de la disrupción de la IA y los riesgos del elevado gasto de las grandes tecnológicas.
El Promedio Industrial Dow Jones lideró las subidas, subiendo cerca de un 2,2%, o más de 1.000 puntos, superando por primera vez el nivel de 50.000. El S&P 500 subió un 1,7%, mientras que el Nasdaq Composite sumó cerca de un 2%, tras la recuperación de los índices tras las fuertes pérdidas de cierre del jueves y una semana de presión vendedora.
Europa cerró con ganancias
El índice bursátil paneuropeo STOXX 600 registró una subida del 0,9%, alcanzando los 617,12 puntos, después de una jornada anterior de pérdidas. El repunte se produjo en un contexto de volatilidad, con los inversores atentos a los resultados empresariales mixtos y al impacto de la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE).
Entre las compañías más destacadas, Stellantis, fabricante franco-italiano de automóviles, experimentó una caída del 25,2%, su mayor descenso diario registrado. La empresa reportó cargos de aproximadamente 22.200 millones de euros (26.500 millones de dólares) en la segunda mitad del año anterior, derivados de un ajuste en sus planes de desarrollo de vehículos eléctricos. Esta noticia provocó un retroceso del 3% en el índice sectorial automovilístico.
En contraste, el sector de defensa figuró entre los de mejor desempeño, con un avance del 1,6%. Kongsberg, compañía noruega del sector, subió un 15,6% después de comunicar un incremento superior al esperado en sus beneficios operativos del cuarto trimestre, así como un pedido de 165 millones de dólares procedente de Alemania y Suecia para estaciones de armas remotas.
Al cierre semanal, el STOXX 600 acumuló una ganancia del 1%. La semana estuvo marcada por oscilaciones debido a los resultados corporativos y la decisión del BCE sobre las tasas de interés, así como por una abrupta venta de acciones tecnológicas y de medios que afectó la confianza del mercado al inicio de la semana. El sector tecnológico registró su mayor caída semanal en once semanas.
Por su parte, los bancos consiguieron un incremento del 1,4% en la sesión, manteniendo la tendencia positiva que habían mostrado durante gran parte del año anterior. Los inversores mundiales siguen valorando el efecto de las nuevas herramientas de inteligencia artificial, que podrían aumentar la competencia para las empresas de software tradicionales.
(Con información de Reuters)
