
La reciente ofensiva rusa sobre infraestructuras energéticas en Ucrania provocó una serie de cortes de electricidad en zonas clave como Dnipropetrovsk, Zaporiyia y Odesa, mientras el presidente Volodímir Zelenski cuestionó abiertamente la eficacia de varias autoridades regionales por la demora en la gestión de emergencias. Según informó Europa Press, la compañía estatal Ukrenergo reportó nuevas interrupciones del suministro eléctrico tras los bombardeos, señalando que sus trabajadores intentan recuperar el servicio en medio de condiciones adversas.
En este contexto de ataques continuados y dificultades energéticas, Zelenski exigió una aceleración en la respuesta militar frente a los drones lanzados por Rusia. Tal como publicó Europa Press, el mandatario subrayó a través de redes sociales que la Fuerza Aérea debe responder con “mucha mayor rapidez” para incrementar la protección sobre Járkov y otras regiones fronterizas. “Ucrania no tiene tiempo para esperar a que los elementos individuales de la Fuerza Aérea se adapten”, expresó el presidente, que recientemente había manifestado su insatisfacción con la defensa antiaérea en el país.
De acuerdo con Europa Press, la Fuerza Aérea ucraniana comunicó el martes la interceptación de 100 de los 125 drones rusos lanzados en las últimas horas. Esta cifra da muestra del volumen y la persistencia de la campaña aérea impulsada por Moscú contra el territorio ucraniano, con énfasis en su red eléctrica nacional. Los impactos han llevado a Ukrenergo a reforzar sus equipos y a movilizar recursos para lidiar con los sucesivos daños en la infraestructura.
Mientras la presión internacional sobre Moscú crece, Zelenski recriminó la tardanza de los gobiernos locales en la respuesta ante los cortes energéticos, haciendo énfasis en comunidades como Sumi, Járkov, Poltava y Krivói Rog, su propia ciudad natal. «No todas las comunidades están resolviendo los problemas a tiempo y es necesario sacar conclusiones al respecto», afirmó el presidente ucraniano según consignó Europa Press, haciendo un llamado directo a las autoridades para que refuercen los mecanismos de emergencia.
La ofensiva rusa también impactó de manera directa en civiles. El gobernador de Donetsk, Vadim Filashkin, denunció en sus plataformas que un bombardeo ruso sobre Sloviansk causó la muerte de dos personas, incluyendo a una niña de 11 años y su madre, y dejó a 16 personas heridas, entre ellas otra menor. “El mundo debe ver esto y llamar a las cosas por su nombre. ¡Rusia es un país terrorista!”, sostuvo Filashkin, traducido por Europa Press en sus publicaciones. Además, detalló que las fuerzas rusas lanzaron siete bombas aéreas sobre la ciudad, dirigidas contra áreas residenciales. Según el gobernador, “los ataques a ciudades pacíficas, a hogares, a niños son terror que no tiene justificación”.
Tanto el gobierno central como los mandatarios regionales se encuentran bajo presión por la intensidad de la ofensiva rusa y el aumento de víctimas entre la población civil. Europa Press subraya que estos nuevos ataques refuerzan la demanda del presidente Zelenski por una mayor celeridad en la reacción de la Fuerza Aérea y la necesidad de corregir las demoras en la restauración de servicios básicos como el suministro eléctrico.
Mientras persiste la amenaza de nuevos ataques con drones y misiles, las autoridades ucranianas insisten en que la respuesta tanto militar como civil debe evolucionar y adaptarse para reducir el impacto en la población. De acuerdo con Europa Press, la presión sobre los gobiernos regionales y la estructura militar podría traducirse en cambios en la toma de decisiones y en la coordinación de los esfuerzos para garantizar la seguridad de las áreas más afectadas por la ofensiva rusa.