CORRIENTES.- Sin rastros de la tormenta de Santa Rosa que afecta a gran parte del país, abrieron este domingo con algunas dificultades los centros de votación y arrancó en Corrientes el proceso electoral que definirá al sucesor del radical Gustavo Valdés como gobernador por los próximos cuatro años. Se trata de una elección que puede marcar el clima político en la antesala de los comicios bonaerenses.
Cerca de un millón de correntinos (950.576 son los habilitados según el padrón) están habilitados para elegir 15 diputados provinciales, cinco senadores e intendentes en 73 localidades, incluida esta ciudad capital. Pero la expectativa está puesta en el sucesor de Valdés, muy activo durante la campaña para asegurar la continuidad de su proyecto.
Dispares según de dónde provengan, las encuestas coinciden en adjudicar el favoritismo a Juan Pablo Valdés, intendente de Ituzaingó y hermano del gobernador, al frente del oficialista Vamos Corrientes. Las consultoras difieren, eso sí, en el porcentaje que Valdés le sacaría a la fórmula peronista Limpiar Corrientes que encabeza el intendente de Paso de los Libres, Martín Ascúa, y a la de Encuentro por Corrientes, que postula al exgobernador Ricardo Colombi, el caudillo provincial que busca su revancha y un eventual cuarto mandato.
En teoría con menos chances y la posibilidad de quedar cuarto, si los sondeos no se equivocan, aparece el dirigente libertario Lisandro Almirón, el “candidato de Milei” en la provincia.
Cumpliendo su promesa de denunciar cualquier irregularidad, Almirón envío esta mañana a la prensa un audio en el que afirma que en “muchas mesas de la capital ” las mesas no abrieron, ya que la empresa Andreani, encargada de la distribución de las urnas y que reemplazo en esa tarea al Correo Argentino, está “capacitando en el momento” a sus empleados.
Por la baja participación en otras elecciones provinciales, este domingo en Corrientes también tiene el foco puesto en ese ítem electoral. En el último comicio a gobernador, en 2021, el presentismo fue del 73,5 por ciento, en aquel caso con un aplastante triunfo de Gustavo Valdés, que obtuvo un 76,5 por ciento de los votos, a más de cincuenta puntos de su principal rival, el peronista Fabián Ríos.
La Casa Rosada enfrenta un escenario que se presenta adverso, una semana antes de las cruciales elecciones bonaerenses y aún bajo los efectos shockeantes por la difusión de audios protagonizados por Diego Spagnuolo que vinculan a Karina Milei y otros miembros del gobierno, como el subsecretario y responsable del armado nacional libertario, Eduardo “Lule” Menem. No se esperan, por el momento, presencias nacionales en el bunker libertario, aunque sí estará Virginia Gallardo, la modelo y vedette que encabezará las listas de LLA a diputados nacionales, en octubre, y que durante el sábado dio su apoyo a la lista libertaria en un local céntrico.
Dónde votan los candidatos
De los cuatro principales candidatos a gobernador, el único que votará en esta ciudad será Almirón, a las 10.30. El peronista Ascúa lo hará en la escuela número 93 de su ciudad, Paso de los Libres, a la misma hora y Colombi sufragará en Mercedes, su pago chico.
El menor de los Valdés estará en la localidad que gobierna, Ituzaingó, y su hermano el gobernador tiene domicilio en esta ciudad, por lo que votará alrededor de las 10 en la escuela Domingo Faustino Sarmiento, en el centro mismo de esta ciudad. Luego esperará, junto al resto del oficialismo, los resultados en la sede central del Comité provincia de la UCR, cerca de la Casa de Gobierno.
“Ganamos en primera vuelta”, repiten como un mantra cerca de los Valdés, en base a encuestas que lo ubican al menor de los hermanos en unos 45 puntos porcentuales, con una diferencia de cerca de veinte puntos por sobre sus perseguidores, suficientes votos como para ganar sin necesidad de una segunda ronda.
Es precisamente el resultado que espera el gobernador, que luego de ocho años al frente de la provincia, y con buenos índices de aprobación, jugará su propia carta como cabeza de la lista de candidatos a senadores provinciales, mientras se mete en la discusión nacional con su flamante ingreso al bloque de gobernadores Provincias Unidas. La presencia en el cierre de campaña de cinco gobernadores de ese grupo, entre ellos Maximiliano Pullaro, de Santa Fe, e Ignacio Torres, de Chubut, más el exgobernador cordobés, Juan Schiaretti, fue un espaldarazo que el oficialismo espera repetir el domingo por la noche.
Tanto Ascúa, que recibió el apoyo de Cristina Kirchner y del peronismo orgánico –estuvo Guillermo Moreno como figura invitada en el cierre de campaña- como Colombi, creen que podrán forzar un balotaje y abrir un nuevo escenario de cara a la segunda vuelta, el 21 de septiembre. Con una campaña agresiva, que incluyó arrancar y romper afiches callejeros del oficialismo, el peronista Ascúa apostó a denunciar la “corrupción” del gobierno de Valdés, con su promesa de “limpiar” la provincia, e intentó asociar a la administración correntina con el caso del niño Loan Peña, desaparecido desde junio del año pasado. “Habla de corrupción y se sacó fotos con Cristina Kirchner antes de que la condenaran”, lo chicanean a Ascúa en la gobernación correntina.
Con menos énfasis en hechos de presunta corrupción, pero con idéntica distancia, Colombi cuestionó la decisión de Valdés- su antiguo delfín político- de designar a su hermano, de 42 años, como sucesor en el esquema oficialista, que liderado por el radicalismo viene gobernando la provincia de manera ininterrumpida en lo que va del siglo.
No menos optimista aparece Almirón, quien en las últimas horas repasó en un hotel de esta ciudad las alternativas del comicio junto a su mesa chica. “Podemos ganar, empatar o perder, pero competimos”, dijo el candidato libertario a LA NACION, y defendió así la decisión de presentarse con listas propias, luego de las frustradas negociaciones entre Valdés y la Casa Rosada para ir aliados a estas elecciones.
“Nos pidieron hasta cambiar el nombre de la alianza”, retrucan cerca del gobernador Valdés para explicar el fracaso de los contactos con Balcarce 50. Leal a la Casa Rosada, Almirón desmiente que haya habido presión libertaria excesiva sobre Valdés, encabezada por Karina Milei y “Lule” Menem, y pone el dedo índice en el “estatismo” del gobierno correntino, en su “vocación por los monopolios” en áreas como las comunicaciones y la energía, y en sus listas, “llenas de kirchneristas”.
Tres días después de los incidentes al paso de la secretaria general de la Presidencia, los libertarios siguen pensando que fueron sectores cercanos al gobernador los que provocaron los incidentes antes y durante la caminata de Karina Milei y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, por la peatonal Junín. “Querían joderla a Karina”, afirma una importante voz libertaria. En el gobierno provincial lo desmienten, y aseguran que quienes llegaron allí con pancartas y a los gritos contra “el 3 por ciento” de supuestas coimas y los recortes en discapacidad pertenecen al Movimiento Evita y sectores del kirchnerismo.
Voceros del oficialismo especulan que el episodio de violencia podría generar “una corriente de simpatía” por la lista encabezada por Almirón, aunque afirman que el efecto de mejora electoral “será mínima”.
La preocupación del oficialismo se centra en la posibilidad, que de todos modos ven improbable, de que Colombi termine segundo y logre forzar una segunda vuelta. “Puede aglutinar a la oposición”, reconocen desde el oficialismo, en relación al antiguo cacique de la UCR, de quien sospechan podría haber iniciado contactos con otras fuerzas de cara a una hipotética segunda batalla.