
Las exportaciones españolas de aceite de oliva hacia Estados Unidos han presentado un comportamiento negativo en el último año, afectadas principalmente por las recientes variaciones en los precios de este producto. Sin embargo, de acuerdo con el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, el volumen exportado se encuentra en niveles máximos de los últimos tres años, una vez descontada la influencia del precio. Esta dinámica se inserta en un contexto de negociaciones bilaterales con el objetivo de que productos clave de la economía española, como el aceite de oliva, sean incluidos en listas de exención arancelaria en el mercado estadounidense, tal como informó el medio El País.
El ministro informó ante la Comisión de Economía del Congreso que España, en coordinación con distintos ministerios y representantes sectoriales, elaboró una relación de «productos estratégicos» para solicitar ventajas arancelarias en el comercio con Estados Unidos. El listado incluye, además del aceite de oliva, otros alimentos como aceitunas, vino, queso y atún rojo, así como bienes elaborados como perfumes y materiales de construcción entre los que figuran el yeso y productos derivados, reportó El País. Cuerpo señaló que la razón principal de la petición responde a los intereses de ambas partes, ya que el consumidor estadounidense se beneficiaría de precios menores en bienes que afectan su canasta básica, mientras los productores españoles accederían a condiciones más favorables para competir en ese mercado.
El aceite de oliva constituye un ejemplo significativo en esta negociación, ya que, según datos presentados por el ministro y publicados por El País, apenas el 2% del aceite de oliva consumido por los hogares estadounidenses se produce a nivel local, mientras que el restante corresponde a importaciones, de las cuales el 40% proceden de España. Cuerpo subrayó que la exención arancelaria aportaría beneficios tanto para los productores del país como para los consumidores estadounidenses, al aliviar los precios y mejorar la competitividad de los alimentos españoles en ese mercado.
Tal como consignó El País, el titular de Economía indicó que España ha trabajado «de manera activa» en la revisión o mejora de acuerdos arancelarios vigentes entre la Unión Europea y Estados Unidos. El país ha impulsado refuerzos en la seguridad y capacidad de respuesta de la UE ante posibles conflictos comerciales, propiciando el fortalecimiento de cláusulas suspensivas y de salvaguarda, así como la compatibilidad de estas políticas con los estándares de la Organización Mundial del Comercio (OMC). De acuerdo con Cuerpo, los esfuerzos actuales se consideran pasos intermedios hacia una posible liberalización comercial más amplia en el futuro.
El deterioro reciente en el intercambio comercial bilateral también fue abordado por el ministro durante su intervención. El déficit comercial de España con Estados Unidos alcanzó los 10.785,6 millones de euros en los primeros nueve meses del año, lo que representa un incremento del 38,7% respecto al saldo negativo de 7.772,4 millones de euros registrado en el mismo periodo de 2024, según cifras del Informe Mensual de Comercio Exterior del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, detalló El País. María Cuerpo explicó que la causa principal de esta evolución reside tanto en el aumento de las importaciones como en la disminución de las exportaciones, con variaciones dispares según los sectores analizados.
Las exportaciones de perfumes representan uno de los ámbitos favorables en la relación comercial con Estados Unidos, manteniendo su competitividad en el mercado estadounidense pese a los aranceles aplicados, explicó Cuerpo según citó El País. El sector ha consolidado su papel cuantitativo en los intercambios totales, lo que contribuye con saldos positivos y demuestra la capacidad de las empresas españolas para adaptarse a un entorno operativo más complejo y a la persistencia de barreras arancelarias.
El ámbito farmacéutico supone otro caso relevante. Cuerpo puso de relieve que las exportaciones de medicamentos a Estados Unidos han alcanzado cifras record, superando de forma notable los valores de años previos al considerar el acumulado anual, de acuerdo con el reporte de El País. Por su parte, otros productos señalados en la lista de bienes estratégicos, como el vino, el queso, el atún rojo y el pulpo, cuentan con potencial de verse favorecidos por posibles exenciones, en tanto forman parte de las cadenas de suministro de ambos países.
España ha planteado, según el ministro, que la evolución reciente del comercio bilateral refleja la capacidad de las firmas nacionales para ajustarse a las nuevas circunstancias y encontrar oportunidades incluso en un contexto de mayores exigencias arancelarias y operativas. El sector de los perfumes y el de los medicamentos demuestran, a juicio de Cuerpo, la disposición de la industria para innovar, reforzar su presencia internacional y responder a los retos de la comercialización con Estados Unidos.
El proceso de negociación se desarrolla mientras persiste el objetivo de insertar productos emblemáticos, tanto del sector alimentario como de la industria transformadora, dentro de las listas de exención en el marco de los acuerdos transatlánticos. De acuerdo con el medio El País, las autoridades españolas sostienen que la interlocución activa con Washington y con la Unión Europea orienta el esfuerzo conjunto hacia un escenario de mayor liberalización comercial y reducción de barreras tarifarias para los intereses estratégicos de ambas economías.
