
Cuando en muchos países de Iberoamérica la mitad de las micro, pequeñas y medianas empresas cierran en su primer año de vida, los especialistas reunidos en la sesión ‘Voces de Iberoamérica: Talento y territorio’ coincidieron en la necesidad de replantear las estrategias de acompañamiento y formación para estos emprendimientos. Según detalló Europa Press, en este encuentro celebrado el jueves se propusieron iniciativas como la creación de laboratorios públicos de experimentación, con el objetivo no solo de reducir el índice de cierres, sino también de transformar el ciclo de formación y apoyo a las mipymes.
En el debate participaron Marta Encinas, asesora principal para América Latina de la OCDE; César Joel Carias, secretario general del Servicio Nacional de Emprendimiento y Pequeños Negocios (SENPRENDE) de Honduras; Andrés Raigosa, director de la Cámara de emprendimiento y aceleración de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI); y Marcelo Molet, miembro del comité ejecutivo de la Unión Industrial Argentina (UIA). De acuerdo con Europa Press, la mesa redonda permitió compartir visiones sobre el presente y futuro de las empresas de menor tamaño en la región, subrayando la importancia de adaptar políticas y programas para fortalecer su permanencia y crecimiento.
Marta Encinas, en representación de la OCDE, identificó que uno de los mayores retos para las micro, pequeñas y medianas empresas radica en la obtención de fondos para su formación y capacitación. Según reportó Europa Press, Encinas consideró que la solución a este obstáculo depende de la puesta en marcha de alianzas público-privadas que canalicen recursos, permitan el acceso a capacitación y generen oportunidades de aprendizaje directamente vinculadas con el trabajo diario de los adultos en estos negocios. Para Encinas, resulta esencial formar a las personas adultas en habilidades relacionadas con sus puestos, advirtiendo que “si no se usa se pierde”.
El seguimiento y evaluación del impacto económico de la formación se destacaron como propuestas clave. Según explicó Encinas y según consignó Europa Press, es posible usar sistemas de seguridad social para verificar a largo plazo si quienes han participado en procesos formativos han incrementado sus ingresos, cambiado de empleo o mejorado su calidad de vida. Este tipo de seguimiento facilitaría la medición real del impacto de los programas de formación en las mipymes y sus integrantes.
Otra medida lanzada por Encinas, recogida por Europa Press, fue la invitación al Consejo de Empresarios Iberoamericanos (CEIB) a crear un compendio de buenas prácticas sobre apoyo y desarrollo de mipymes en cada país de la región. De esta manera, las experiencias exitosas podrían ser replicadas o adaptadas y el aprendizaje se fundamentaría en proyectos validados. La representante de la OCDE indicó que la Unión Europea no posee una solución única, pues aunque se encuentre en una fase más avanzada, continúa enfrentando desafíos similares.
En su intervención, Andrés Raigosa de la ANDI propuso la creación de “laboratorios públicos de experimentación de mipymes”, considerados como espacios de “experimentación de fracasos”. Según informó Europa Press, el objetivo de estos laboratorios sería permitir que las empresas enfrenten y analicen los obstáculos y errores en un entorno controlado, aprendiendo de los fallos y disminuyendo así el riesgo de cierre en etapas tempranas. Para Raigosa, el establecimiento de estos espacios resulta fundamental para entender por qué la mortalidad empresarial en el primer año alcanza el 50% y hallar soluciones prácticas que sean aplicables a distintos entornos.
César Joel Carias señaló, de acuerdo a Europa Press, que Honduras trabaja en la formalización de empresas que actualmente operan fuera del registro oficial y en facilitar su acceso al financiamiento. En este sentido, el país ha instalado una red de 250 cajas de ahorro rurales destinadas a proporcionar fondos y asistencia financiera a pequeños negocios. Para Carias, los Estados pueden apoyar de manera significativa a las mipymes si también las reconocen y emplean como proveedores de servicios y productos para el propio sector público.
Marcelo Molet, desde la perspectiva argentina recogida por Europa Press, consideró que existe una amplia disponibilidad de programas de formación dirigidos a líderes, pero resulta insuficiente la oferta de formación para empleados de niveles intermedios y bajos. A su juicio, estas capas de trabajadores presentan la mayor rotación y deberían convertirse en el foco de las políticas educativas, ya que constituyen la base que sostiene el funcionamiento y continuidad de las mipymes.
En la parte final del debate, Raigosa abogó, como divulgó Europa Press, por un cambio hacia una mentalidad orientada al futuro, solicitando que legisladores y responsables de políticas públicas actúen con visión prospectiva. Sostuvo la idea de dejar atrás “el pensar y legislar hacia el pasado”, para centrarse en “el futuro que queremos ver”. Raigosa también puntualizó los efectos de la innovación sobre las mipymes en la región, señalando que “la innovación es inevitable y provoca una destrucción creativa”, lo que obliga a los países a adaptarse rápidamente para evitar quedar rezagados frente al avance de otras regiones.
Estas reflexiones y propuestas subrayan, según reiteró Europa Press, que el fortalecimiento de las micro, pequeñas y medianas empresas en Iberoamérica pasa por el rediseño de los modelos de apoyo, el impulso de la formación enfocada en todos los niveles de la estructura empresarial y la implementación de herramientas de seguimiento que permitan medir los resultados y replicar las experiencias más favorables. El objetivo compartido apunta a disminuir la alta tasa de cierres en el corto plazo e impulsar la capacidad de innovación y adaptación frente a los retos globales.
