Por primera vez en siete años, el proyecto de litio Falchani, ubicado en Puno, queda libre de trabas legales. El Poder Judicial de Perú publicó en su portal oficial la sentencia definitiva a favor de Macusani Yellowcake S.A.C., filial de la canadiense American Lithium Corp., concluyendo el prolongado litigio sobre la titularidad de 32 concesiones mineras en la región. La decisión, confirmada en agosto de 2025, cierra una controversia que frenó durante años el avance de uno de los proyectos de litio más promisorios de Sudamérica.
Según informó la empresa a Infobae Perú, la Sala Constitucional y de Derecho Social del Tribunal Supremo rechazó por unanimidad los recursos extraordinarios presentados por el Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet) y el Ministerio de Energía y Minas (MINEM). El fallo los consideró “injustos, inadmisibles e inaceptables”, según la publicación oficial del tribunal. Con este veredicto, Macusani Yellowcake retiene el control pleno de las concesiones, poniendo fin a un proceso con impacto sobre los mercados y el interés global en el potencial del litio peruano.
American Lithium reanuda construcción de Falchani tras fallo judicial en Perú
Andrew Bowering, presidente ejecutivo de American Lithium, sostuvo en un comunicado que el desenlace implica “un avance significativo”, permitiéndoles enfocar esfuerzos en el desarrollo del proyecto sin el lastre de la incertidumbre jurídica. “Es importante recalcar que en ningún momento la compañía perdió la titularidad de las 32 concesiones objeto de la disputa. Ahora podemos centrarnos en avanzar en estos proyectos de alta calidad sin esta incertidumbre”, afirmó.
El conflicto se originó en octubre de 2018, tras la decisión de Ingemmet de declarar insuficiente el pago de derechos de vigencia por casi US$140.000, correspondientes a los años 2017 y 2018. American Lithium argumentó que no existió pérdida de vigencia ni caducidad porque el pago se realizó dentro del plazo ampliado oficialmente por el propio organismo, ya que el 30 de junio (fecha límite) coincidió con un día no laborable.
Macusani Yellowcake gana control total de concesiones de litio contra Ingemmet
En conversación con Infobae Perú, Ulises Solís, gerente general de Macusani Yellowcake, atribuyó la prolongada controversia a una interpretación formalista de la ley por parte de Ingemmet y a errores administrativos. “Este caso nunca debió escalar. Nosotros realizamos el pago el 2 de julio de 2018, fecha habilitada oficialmente porque el 30 de junio fue un sábado. Todo estuvo en regla. El problema fue el capricho institucional por desconocer lo obvio”, declaró Solís.
El gerente de la junior de capitales canadienses atribuyó el conflicto no solo a la interpretación regulatoria sino a intereses institucionales de Ingemmet alrededor de las llamadas ANAP (Áreas de No Admisión de Petitorios). Estas zonas, revertidas al Estado tras la caducidad de una concesión, quedan bajo dominio temporal del instituto, que busca explorarlas de forma directa o facilitar su privatización. El gerente instó a examinar el uso y la tasa real de éxito de las ANAP gestionadas por Ingemmet y los recursos públicos invertidos en esos procesos.
“El negocio está en controlar estos bloques, gastan recursos públicos explorando áreas que rara vez producen resultados y que, después de años, privatizan o simplemente pierden valor”, relató Solís, que ahora espera reunirse con el ministro Jorge Montero, de la cartera de Energía y Minas, en los próximos días o semanas.
American Lithium celebra victoria en Perú, pero el litio ahora vale menos
El desarrollo del proyecto Falchani estuvo marcado por el contexto internacional del mercado del litio. Cuando comenzó el conflicto legal, explica Solís, la tonelada de carbonato de litio cotizaba apenas por encima de los 12.000 dólares. Entre 2021 y 2022, el precio alcanzó picos superiores a los 80.000 dólares, pero Macusani permanecía atada a los tribunales. Actualmente, el valor internacional ronda los 11.500 dólares por tonelada. Este ciclo de precios intensificó la presión sobre la empresa y sobre los potenciales beneficios de una explotación exportadora que no pudo despegar.
“El Estado paralizó este proyecto siete años. La desconfianza creció y la empresa no podía avanzar. Ahora, con la sentencia firme, volvemos a recuperar la confianza y podemos retomar el desarrollo del yacimiento”.
Falchani: plan de inversión de US$685 millones para mina y refinería de litio
De cualquier forma, la filial peruana de American Lithium aprovechó los años recientes para consolidar recursos con perforaciones y estudios hidrogeológicos. Hoy, Falchani acredita 9,5 millones de toneladas de carbonato de litio equivalente, con 5,1 millones en recursos medidos e indicados. Además del litio, el proyecto abarca potasio (con más de 3% de contenido), cesio y rubidio, componentes con aplicaciones industriales, agrícolas y tecnológicas.
Falchani no pertenece a la categoría de salares tradicionales, sino a un depósito de litio en roca, lo que supone mayores leyes minerales, según precisó Solís. También tiene un proyecto hermano de uranio, ubicado a kilómetros de distancia con un potencial más lejano, pero no menos prometedor para el sector minero del país. “Macusani”, precisamente, es el nombre de la meseta, mientras ”Yellowcake» es el anglicismo para una barra de uranio, que era lo que se buscaba originalmente cuando se hallaron los depósitos de litio.
El programa ambiental avanzó a pesar de la parálisis legal. En 2024, Macusani presentó un Estudio de Impacto Ambiental Semi-Detallado (EIA-sd), con opinión favorable de la Autoridad Nacional del Agua (ANA) y participación comunitaria validada en talleres informativos. El EIA-sd busca transformar los recursos ya definidos en reservas probadas, un paso clave para la ingeniería de la futura mina y el financiamiento. Solís aseguró a Infobae Perú que la relación con las comunidades quechuas de la región es positiva y se mantiene el compromiso de informar y generar oportunidades de empleo local.
Macusani Yellowcake apunta a iniciar operaciones comerciales en 2029
En cuanto al nuevo cronograma, Solís detalló a Infobae Perú que, si el EIA semidetallado recibe aprobación antes de fin de 2025, la elaboración y presentación del EIA completo ante Senace comenzará en la primera mitad de 2026.
A partir de ahí, las autoridades tomarán hasta 18 meses para su evaluación, lo que permite proyectar la construcción de la planta a partir de 2028. Así, la operación comercial se iniciaría en el primer trimestre de 2029, con una planta de capacidad inicial de 25.000 toneladas de carbonato de litio al año. De forma paralela, avanzará la construcción de la refinería, condición necesaria para alcanzar ventas internacionales con valor estratégico.
El plan de inversión para la mina asciende a 685 millones de dólares, de los cuales el 37% corresponde a la construcción de una refinería para obtener producto de grado batería. El objetivo de American Lithium es integrar directamente la cadena de suministro global de metales críticos, sin depender de intermediarios de bajo valor agregado.