Falsos castings y violaciones: la perversa historia swinger del mago José

admin

La zona de Villa Crespo donde ocurrió el falso casting

La chica necesitaba un trabajo mejor. Era abril de 2019, tenía 19 años, vivía con su tía y su primo en una casita de la zona oeste, una situación tensa donde las discusiones eran frecuentes. Debía colaborar para pagar las cuentas y su puesto en una conocida cadena de comidas rápidas ya no era suficiente. Ser una promotora en eventos de Palermo le pareció una idea mejor. Entró a un grupo de Facebook y allí una mujer le hizo una propuesta desde una cuenta con un nombre un tanto bizarro: “Esoteristas de Latinoamérica”. La mujer, apenas una foto de perfil, con cabellos largos y negros, le pidió fotos de cuerpo entero, vestida. Rápidamente, le mencionó un número, lo que ganaría por realizar “presencias VIP”. A la chica del oeste le pareció interesante.

Así, continuaron su charla por WhatsApp. Su interlocutora le mencionó dos nombres que seguirían con el proceso de admisión. Uno de ellos sonaba bastante pomposo: “El licenciado Sergio Laurente, general manager”.

Acordaron una cita el 19 de abril de ese año a las 10:30 la zona de Villa Crespo. La chica sintió un cierto temor al ver el lugar: era un edificio venido a menos, con una puerta pesada, algo rota, difícil de cerrar. El “licenciado Sergio” la esperaba allí, con una sonrisa. El hombre en la puerta y su sonrisa fueron una sorpresa desagradable. La necesidad de pagar las cuentas era mayor.

El ”licenciado Sergio” la llevó a través del edificio, con un ascensor antiguo que no funcionaba. Abrió la puerta de un departamento. Una luz roja fue lo primero que la chica notó. El lugar parecía como editado; un biombo cubría el resto del espacio, que parecía mucho más grande.

El “licenciado Sergio”, un hombre de 48 años, que podría ser su padre, se sentó en una silla. Sonrió con más fuerza. La chica vio su teléfono por última vez. La batería estaba al cero por ciento.

“Sacate la ropa”, le dijo el supuesto licenciado. Lo que siguió en su monólogo fue peor. Afirmó que la chica audicionaba para “boliches swingers”, donde él y otras personas tenían sexo, que las personas pagaban por verlo en público; que las chicas que trabajaban con él tenían buenos sueldos, descuentos en hoteles, spa y demás lugares. “Yo no me acuesto con las promotoras”, le aclaró de inmediato, para no oscurecer.

Le entregó lencería negra, un par de tacos. La chica aceptó, creyó que, tal vez, quedar en ropa interior era parte del proceso de contratación. Notó un televisor encendido, con el cuerpo de una mujer semidesnuda en la pantalla. Segundos más tarde, notó también un pequeño mueble, con una exhibición sórdida de juguetes sexuales y un antifaz. Había, también, una cama.

“Acostate”, le indicó el licenciado. Comenzó a untarla con aceite de bebé “para que salgas mejor en las fotos”. Cuando terminó, le dio un antifaz. Junto con el cotillón swinger hubo una nueva invitación: “Podés ser modelo de un sex shop. Para eso tenés que acostarte conmigo”.

La joven respondió: “Preferiría que no”.

Aterrada, pidió irse, de inmediato. Aseguró que su tía estaba enferma, que por favor la dejara salir, mientras se vestía apresurada. El licenciado accedió. La acompañó de vuelta hasta la planta baja. “Tenés unos ojos hermosos”, le aseguró antes de abrir la puerta. La chica volvió en colectivo al oeste, con el aturdimiento propio de las víctimas.

Así, durante dos años, bloqueó el abuso que sufrió en su cabeza, hasta que logró denunciar a su agresor en 2022, con una causa a cargo del Juzgado N°20. La Policía de la Ciudad llegó al departamento tiempo después, preguntaron por el licenciado. Una mujer los recibió. Parca, cortante, aseguró: “Ya no vive acá”.

Esa mujer era su ex esposa, la dueña de casa. Ella misma lo había denunciado en 2020 ante la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema, tras verlo por última vez en el Año Nuevo de 2019. El supuesto licenciado la había abofeteado en el departamento de Villa Crespo, acusándola de haber salido con otro hombre. La mujer huyó hacia la calle. Su ex, lejos de calmarse, le lanzó una mesa de hierro por la ventana, a la que logró esquivar.

La ex esposa

Tiempo después, lo denunció también ante la Justicia penal, con un expediente a cargo del juez Hugo Decaria, no solo por violencia de género, sino también por violaciones cometidas bajo amenazas, de ser forzada a tener sexo con otros hombres. La amenazaba, incluso, con publicar sus videos íntimos. La humillación tiene otro capítulo obvio: el departamento donde el mago montó una escena para supuestamente abusar de la joven de 19 años con un nombre de mentira y una falsa oferta de trabajo era, precisamente, el lugar donde convivía con su ex mujer.

El juez Decaria, que intimó al acusado para presentarse a indagatoria con dos avisos en el Boletín Oficial, supo que el acusado no se llamaba “Sergio Laurente”, sino José A., hoy de 52 años. José es un alias creado para esta nota. Su nombre completo será mantenido en reserva para proteger a sus víctimas. Tampoco era licenciado de nada, aunque había, según él mismo, terminado el colegio secundario.

Era un mago, un ilusionista de conejo y galera, registrado en el rubro de representación de espectáculos de la AFIP. Su ex mujer, la que lo acusó en la Justicia, era su asistente en escena.

El 22 de octubre último, más de cinco años después, el Tribunal Oral N°12 condenó a 10 años de cárcel al mago José por los abusos sufridos por la chica de la zona oeste y su ex mujer, en un fallo por los delitos de amenazas coactivas, abuso simple y abuso sexual con acceso carnal reiterado. También, el Tribunal ordenó que el mago entregue una muestra de su ADN para el registro de abusadores que integran presos célebres como el padre Julio César Grassi.

El fallo que condenó al mago fue lapidario:

“El comportamiento se mostró teñido por la violencia simbólica, el sostenimiento de estereotipos que cosifican a la mujer como un anexo del hombre, a quien le debe sumisión y subordinación”, aseveraron los jueces Darío Medina, José Pérez Arias y Luis Márquez, que dictaron el fallo.

“El constante socavamiento a la autoestima de la víctima y las amenazas de publicar sus videos íntimos, que la avergonzaban, fueron los actos que precedieron a la ausencia de consentimiento. Todo se produjo, también en este caso, en un contexto de asimetría, de cosificación ya relevado, que condujo inexorablemente a descartar la existencia de un consentimiento válido”, finalizaron.

El relato de su ex mujer fue, entre otras cosas, la clave para condenarlo. En su testimonio, al que Infobae accedió en forma completa, aseguró que conoció al mago en 2005, para casarse en 2012. En abril de 2020, ya separados, un año después del manoseo del falso casting, José tomó su teléfono y le envió un mensaje: le aseguró que si salía con otro hombre “lo iba a hacer desaparecer”.

“Si salís con vida de esto, tenés los próximos 15 años para pagar todo lo que me hiciste”, supuestamente continuó.

En cuanto a las violaciones, el mago fue acusado de “haber accedido carnalmente, en forma reiterada, a quien fue su esposa, obligándola a mantener relaciones sexuales con otras personas, bajo la amenaza de que, en caso de no acceder a su pedido, publicaría fotografías y videos íntimos que tenía en su poder de encuentros sexuales anteriores que la víctima había efectuado bajo esa misma modalidad”.

Esto “ocurrió con una frecuencia anual, desde el año 2014 hasta el mes de noviembre del año 2019″, un mes antes de que terminara la relación. En 2014, tras un impasse en la relación, el ilusionista “le habría manifestado que, para fortalecer la relación, era necesario tener sexo con otras personas”. Si su ex no lo hacía, haría públicos sus fotos y videos.

La víctima, asegura una transcripción de su relato “primero dijo que fue una vez por año, pero después explicó que fueron más; uno en la calle Warnes, otro en Zona Norte, Zona Sur, el barrio de Flores y, en la última jornada del debate, surgió otro en la avenida Jujuy”.

“Desde su entendimiento, durante ese período de tiempo, participó de prácticas sexuales sin auténtico consentimiento”. “La víctima fue clara en cuanto a que no conocía a los hombres con los que iba a encontrarse; pese a ello, el acusado trató de argumentar lo contrario”.

Puntualmente, el mago fue condenado por dos hechos de abuso con acceso carnal reiterado. “En concreto, no existió un elemento probatorio que confirme la idea de que ella era la que tenía esa necesidad de mantener encuentros sexuales con terceros”, continuó el tribunal.

El mago se reconoció inocente al declarar, dijo que el maltratado, básicamente, era él. Afirmó que “la denuncia está plagada de mentiras, exageraciones, inconsistencias, situaciones inconexas y malas interpretaciones”, según el fallo del Tribunal N°12.

Sin embargo, los jueces ordenaron que el mago José se mantenga libre hasta que su sentencia quede firme. En caso de que una sala de la Cámara lo decida, tendrá cinco días para entregarse. Al condenarlo, consideraron como atenuantes su falta de antecedentes y que cuida a su madre, “su principal referente afectivo a lo largo de su vida”. En todo caso, tiene expresamente prohibido acercarse a sus víctimas.

Infobae contactó al ilusionista para esta nota, al mismo número de teléfono que usó para amedrentar a su ex pareja: el mago José se negó a hablar.

Facebook Comments Box

Deja un comentario

Next Post

PAN cuestiona motivo de salida de Gertz Manero de la FGR: “Se fue porque no estaba haciendo su trabajo, o se fue porque sí lo estaba haciendo”

El reciente anuncio sobre la salida de Alejandro Gertz Manero de la Fiscalía General de la República generó un intenso debate en el escenario político mexicano. Con las diferentes fuerzas políticas intercambiando posturas, la explicación detrás de la renuncia quedó marcada por la ambigüedad y el desencuentro, provocando interrogantes sobre […]
PAN cuestiona motivo de salida de Gertz Manero de la FGR: “Se fue porque no estaba haciendo su trabajo, o se fue porque sí lo estaba haciendo”
error: Content is protected !!