La Fuerza Aérea del Perú (FAP) se encuentra en un momento decisivo. Con una flota de aviones Mirage 2000 y MiG-29 que enfrenta obsolescencia tecnológica y limitaciones de operatividad, el país estudia la adquisición de 24 nuevos caza polivalente de última generación. En este escenario, dos opciones destacan: el Dassault Rafale de Francia y el Saab Gripen E de Suecia, aeronaves que representan filosofías diferentes de combate aéreo y que podrían marcar el rumbo estratégico de la defensa aérea peruana en las próximas décadas.
Con ese objetivo, el Gobierno autorizó oficialmente el viaje del ministro de Defensa, Walter Astudillo; del canciller, Elmer Schialer; y del comandante general de la FAP, Carlos Enrique Chávez, a Suecia y Francia para evaluar las alternativas y tomar una decisión final. En ese marco, presentamos una comparación de las aeronaves, detallando sus características, ventajas y poder de fuego.
Rafale y Gripen E: funciones principales
Ambas aeronaves son cazas polivalentes de última generación (4+/5ª) diseñados para misiones aire-aire y aire-superficie. El Rafale, de origen francés, es un bimotor (2× Snecma M88) con capacidad nuclear que entró en servicio en 2004 en la Marina y en 2006 en el Ejército del Aire. De acuerdo con Dassault Aviation, este caza “omnirol” está certificado para realizar todas las misiones de combate, incluyendo superioridad aérea, defensa, apoyo cercano, bombardeo de profundidad, reconocimiento, ataque antibuque y disuasión nuclear.
Por su parte, el Gripen E, desarrollado por la sueca Saab, es un monomotor (GE F414G) de peso medio con un despegue máximo cercano a las 16.5 toneladas. De acuerdo a Saab, se trata de una aeronave más ligera que sus competidores y que prioriza un bajo costo operacional junto con una alta capacidad de adaptación.
En cuanto a aviónica, ambos modelos integran sistemas avanzados como HUD, pantallas multifunción y controles HOTAS. Sin embargo, mantienen enfoques distintos: mientras Dassault Aviation resalta que el Rafale apuesta por una fusión multisensor de gran potencia, Saab subraya que el Gripen E se basa en una arquitectura abierta y constantemente actualizable, lo que facilita modernizaciones continuas y prolonga la vida útil de la aeronave.
Potencia de fuego y armamento
El Rafale, según la ficha técnica de Dassault Aviation, es un avión “omnirol” capaz de ejecutar todo tipo de misiones: combate aire-aire, ataque al suelo, reconocimiento, operaciones antibuque e incluso disuasión nuclear. De acuerdo al fabricante, la aeronave cuenta con 14 puntos de anclaje para armamento y puede transportar hasta 9.5 toneladas de carga externa, incluyendo misiles aire-aire de largo alcance Meteor, misiles MICA, bombas guiadas Hammer y el misil de crucero Scalp. Además, es el único de los dos candidatos capaz de portar armamento nuclear, gracias al misil ASMP-A, una capacidad estratégica que Francia considera pilar de su doctrina de disuasión.
Por su parte, el Gripen E, de acuerdo al portal especializado Zona Militar, está diseñado para portar una amplia gama de armas modernas y resalta especialmente por su capacidad de cargar hasta siete misiles Meteor simultáneamente, lo que le otorga una elevada capacidad de supremacía aérea a larga distancia. Saab, el fabricante sueco, añade que el Gripen E también puede integrar bombas guiadas JDAM, misiles de crucero Taurus y misiles antibuque RBS-15, además del cañón Mauser BK-27 de 27 mm. Esta flexibilidad lo convierte en un avión polivalente, aunque con una carga externa menor a la del Rafale (aproximadamente 5.3 toneladas).
Comparativa clave: poder, armas y costos
Ambos cazas destacan por su poder y tecnología, pero sus diferencias revelan filosofías de combate distintas: el Rafale prioriza superioridad ofensiva, mientras el Gripen E apuesta por flexibilidad y bajo costo operativo:
Desempeño técnico y velocidad
En cuanto a prestaciones técnicas, el Rafale cuenta con dos motores Snecma M88 que le permiten alcanzar Mach 1.8 (2.200 km/h) y mantener operaciones de supercrucero en determinadas configuraciones, es decir, volar en supersónico sin postcombustión. Según datos de Dassault, tiene un techo operativo de 15.200 metros y una autonomía superior gracias a su capacidad interna de combustible (4,7 toneladas) y tanques externos adicionales que pueden llevar la carga hasta 6,7 toneladas.
El Gripen E, en contraste, emplea un único motor General Electric F414G de 98 kN que le permite alcanzar casi Mach 2 (2.470 km/h), con un techo de servicio de 15.000 metros. Saab sostiene que el caza sueco puede despegar y aterrizar en pistas de apenas 500 a 800 metros, lo que le otorga una ventaja logística considerable para países que podrían operar desde bases aéreas dispersas o incluso carreteras acondicionadas.
Combate aéreo y aviónica
En combate aire-aire, ambos destacan por su alta maniobrabilidad (≥+9g) y aviónica avanzada. El Rafale, con sus dos motores y alas en delta con canards, combina potencia con agilidad y ha sido probado en múltiples conflictos como Libia, Mali y Siria. Además, integra datalink Link 16/NATO, un casco HMD Thales Scorpion y una red de sensores que hacen del piloto un “decisor táctico”, según Dassault. El Gripen E, por su parte, apuesta por la disponibilidad: Saab subraya que puede reabastecerse y rearmarse en menos de 20 minutos con un equipo reducido, operar en pistas cortas o carreteras (STOL: 500–800 m) y mantener bajos costos de mantenimiento.
Ambas aeronaves reflejan filosofías de diseño distintas en sus sistemas electrónicos. El caza francés integra el radar AESA RBE2 de Thales, el sistema de guerra electrónica SPECTRA y un sensor optrónico frontal (IRST), lo que refuerza la detección pasiva. De acuerdo con Dassault Aviation, su principal ventaja radica en la fusión multisensor: los datos recogidos por radar, sensores infrarrojos y otros equipos se procesan de manera conjunta y se muestran en una sola interfaz para el piloto, simplificando la toma de decisiones en pleno combate.
El Gripen E, en tanto, equipa el radar AESA Raven ES-05, el sistema infrarrojo MantaRay IRST y un sistema de guerra electrónica de 360 grados. Según Saab, su mayor fortaleza es la arquitectura abierta que facilita incorporar nuevas armas y actualizaciones de software sin necesidad de recertificación completa. De acuerdo con el portal especializado Defense News, esta capacidad le otorga una ventaja significativa frente a amenazas cambiantes, al poder adaptarse con rapidez a distintos escenarios de batalla.
Costos y mantenimiento
Uno de los factores más relevantes para un país como Perú es el costo de operación. Según datos citados por Infobae a partir de informes del Ministerio de Defensa de Colombia, el Rafale tiene un costo de operación cercano a los 28.000 dólares por hora de vuelo, mientras que el Gripen E se ubica en torno a los 8.500 dólares por hora. Este diferencial se explica principalmente por la diferencia entre un avión bimotor pesado, como el Rafale, y un caza monomotor liviano, como el Gripen.
De acuerdo a Saab, el Gripen E fue diseñado desde sus inicios para ser “costo-eficiente” y operar con una pequeña huella logística. Puede ser reabastecido y rearmado en menos de 20 minutos por un equipo de apenas seis técnicos, lo que lo hace especialmente atractivo para países con presupuestos de defensa limitados y bases aéreas con infraestructura básica.
¿Qué conviene más al Perú?
La elección entre Rafale y Gripen E refleja la clásica disyuntiva entre potencia y costo. La aeronave de combate francesa ofrece un poder de fuego superior y un historial comprobado en combate, pero a un costo significativamente mayor de operación y mantenimiento. El Gripen E, en cambio, sacrifica algo de capacidad de carga y alcance a cambio de ser más económico, flexible y adaptable, características que han llevado a países como Brasil y Colombia a seleccionarlo recientemente.
Según el portal Zona Militar, el Gripen E garantiza al menos 35 años de operación con costos sostenibles, mientras que Dassault Aviation asegura que el Rafale está en evolución constante, con la variante F4 ya en servicio y la futura F5 en desarrollo, lo que garantizaría su vigencia hasta la década de 2060.