Desde unos días antes de empezar el 2026, Guillermo Andino y su familia eligeron bajar revoluciones y refugiarse en el clásico verano de Punta del Este. Tras un año de intenso trabajo televisivo y obligaciones profesionales, el periodista decidió priorizar el tiempo con su esposa Carolina Prat y sus hijos, apostando a la desconexión del ritmo laboral. Así, se instaló con los suyos en la costa uruguaya para saborear la tranquilidad y los rituales sencillos que el balneario le ofrece cada temporada. De esta manera, fue retratado en Playa Brava, de José Ignacio, disfrutando de una de sus actividades preferidas, el tejo, mientras esperaba la llegada de su familia a la playa.
Vestido con una remera azul y traje de baño oscuro, el periodista se mostró relajado y sonriente mientras lanzaba una de las fichas del juego, sosteniendo varias más en la otra mano. A su alrededor, otros adultos y adolescentes, algunos con el torso desnudo y en malla, participaron de la partida o aguardaron su turno cerca de la orilla.
En varias de las postales, el periodista compartió el momento con amigos, con varias partidas a lo largo de la tarde. El ambiente resultó distendido y familiar, con personas de distintas edades jugando o caminando por la playa, y niños corriendo cerca del mar.
Detrás, el mar y las olas completaron el paisaje típico de Punta del Este, con bañistas disfrutando del agua y el faro visible en el horizonte en una de las imágenes. En otra captura, Andino saludó a la cámara mientras esperaba a su familia, integrándose al grupo de veraneantes en la arena. Las fotos reflejaron una tarde de verano marcada por la tranquilidad, el juego y la compañía, en una de las playas más concurridas de la costa uruguaya.
Cabe destacar que este destino uruguayo ha sido elegido por Andino y su familia desde hace décadas. El año pasado, él y su pareja Carolina Prat disfrutaron de partidos de fútbol, juegos de tejo y largas caminatas por La Brava, cada día parecía más una celebración de las pequeñas cosas que una simple escapada. Las imágenes de esas jornadas mostraron incluso a Guillermo en su máxima expresión, enfrentando las olas con energía, abrazando a sus hijos en la orilla y viviendo momentos de complicidad con Carolina.
“Comparto algunas figuritas en movimiento de nuestros días y noches junto al mar en familia”, escribió Prat en sus redes sociales, acompañando un video que desbordaba de emociones y recuerdos. Los juegos con Ramón, el menor de la familia, se robaron buena parte del protagonismo. Padre e hijo construyeron instantes que quedarán en la memoria de ambos como un recordatorio de la importancia de esos momentos simples y auténticos.
Sin embargo, no todo fue calma en ese entonces. Amante declarado del fútbol y ferviente hincha de Racing Club, Guillermo encontró tiempo para organizar un picadito con amigos que fue cultivando durante sus repetidos veranos en el exclusivo balneario, dejando entrever que este deporte, más que una pasión, es también una conexión con su esencia.
Mientras espera a su familia en la playa y suma nuevas anécdotas a su álbum de recuerdos, Andino demuestra que el verdadero valor de las vacaciones está en la posibilidad de disfrutar de lo sencillo: un juego de tejo, una charla al atardecer, una ronda de mates y el reencuentro con quienes más quiere. Así, el periodista le dio la bienvenida al 2026, apostando a la calma, la alegría y el disfrute compartido, con la promesa de que cada verano puede ser, también, un regreso a lo esencial.
