En el barrio Don Bosco de Chos Malal, Neuquén, un incidente protagonizado por dos perros salchichas terminó de la peor manera para su dueño, Luis Romero. El episodio ocurrió cuando, por un descuido, el portón de su casa quedó mal cerrado y sus mascotas, Simón y Lola, aprovecharon para salir a la calle. “Simón empujó el portón con la patita, se abrió y salieron los dos corriendo”, relató su dueño en diálogo con la prensa local.
Justo en ese momento, una moto pasaba por la calle y los perros comenzaron a ladrarle. A pesar de que no hubo ningún ataque físico ni mordidas a la mujer que manejaba, el simple hecho de que los animales se lanzaran hacia el vehículo fue suficiente para que agentes municipales que se encontraban en la zona labraran un acta de infracción.
El dueño de los pequeños perros aseguró que todo se trató de un episodio sin consecuencias. “Le ladraron, sí, pero no pasó de eso. Son perros chiquitos, bajitos, de menos de 20 centímetros. Nunca hubo un contacto físico ni daño alguno”, declaró Romero. Pero lo que más lo sorprendió fue la severidad de la sanción, ya que recibió una multa por $582.003,20. “Pensé que me iban a advertir, que me dirían que tenga más cuidado. Pero directamente me aplicaron una multa enorme. No lo podíamos creer”, expresó, visiblemente molesto por la medida adoptada.
¿Qué dijo la Municipalidad de Chos Malal sobre el caso de los perros salchicha?
Ante la repercusión del caso, que rápidamente se viralizó en redes sociales, la Municipalidad de Chos Malal emitió un comunicado aclarando su postura. Según explicaron, la infracción no se aplicó por los ladridos, sino por el peligro en concreto que representó la situación. “La contravención se aplicó porque el intento de ataque provocó la pérdida de equilibrio de la motociclista, que casi sufre un accidente. No es porque los perros ladren”, indicaron. Desde el municipio recordaron que las ordenanzas locales contemplan sanciones para casos en los que una mascota represente un riesgo en la vía pública, independientemente de si causa lesiones o daños materiales.
Pese a considerar la suma como “excesiva”, la familia Romero decidió hacerse cargo de la situación. Tras varias gestiones ante el Juzgado de Faltas, terminaron abonando la multa con una combinación de efectivo y tarjetas de crédito. “Sabemos que los perros deben estar adentro. Fue un descuido, pero lo asumimos como corresponde”, reconoció el dueño, aunque también planteó la necesidad de revisar los criterios con los que se aplican las sanciones.
El caso no tardó en dividir opiniones en Chos Malal. Mientras algunos vecinos defendieron la aplicación de la multa como una forma de prevenir accidentes, otros cuestionaron la proporcionalidad de la sanción, en especial considerando que los protagonistas fueron dos perros de tamaño pequeño. “Si dos salchichas que solo ladraron generan una multa tan alta, ¿qué pasa cuando un perro realmente muerde o provoca un accidente? Tiene que haber criterios claros y equitativos”, se preguntó Romero, quien reflejó la inquietud de muchos dueños de mascotas en el lugar.