La «V Roja» conmemoró ocho décadas de historia con la entrega de distinciones a personalidades destacadas y recibió un presente institucional por parte del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén.
En una jornada cargada de recuerdos y gratitud, el Club Atlético Palermo llevó a cabo un acto central para celebrar su 80º aniversario, cumplido formalmente el pasado 13 de febrero. La actual comisión directiva de la entidad impulsó este encuentro con el objetivo de homenajear a quienes han dedicado gran parte de su vida al crecimiento de la institución.
Durante la ceremonia, se entregaron diplomas de reconocimiento a figuras emblemáticas del club, entre ellos Abel Sarratea, Juan Marcos Sampayo, Pablo Benedini, Julián Ibarra, Alberto Lembi, Mario Farella, Roberto González Mendizábal y Roberto Baliño. Los homenajeados compartieron anécdotas y expresaron sus deseos de prosperidad para el futuro de la entidad en una velada que culminó con un brindis de honor.
El rol social de los clubes
El evento contó con la participación especial del Dr. Mariano Carrillo, presidente del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén, quien asistió para reafirmar el compromiso del ente portuario con las instituciones locales a través del programa «Puerto Ciudad». Carrillo hizo entrega de una placa conmemorativa a las autoridades del club y dirigió un mensaje centrado en el valor de los espacios deportivos como núcleos de formación humana.
«Estamos intentando reafirmar nuestro compromiso con la comunidad a través de Puerto Ciudad. Es una convicción generalizada del Consorcio poder tener una interacción permanente con ustedes», destacó el funcionario. Asimismo, Carrillo apeló a la importancia de la sociabilización en tiempos digitales: «Nuestros hijos y nietos deben recordar que un teléfono nos puede comunicar, pero no va a generar esa energía positiva que se logra en la ‘familia grande’ de un club».
Una institución con historia
Fundado en 1946, el Club Atlético Palermo se ha consolidado como un pilar fundamental en la vida social y deportiva de la región. Con este acto, la «V Roja» no solo celebró su pasado, sino que renovó su vigencia como espacio de contención y desarrollo para las nuevas generaciones de deportistas necochenses.



