Durante una visita a Necochea y Quequén, el gobernador bonaerense confirmó el inicio de una estación transformadora eléctrica, abordó la crisis del sistema de salud, se refirió a la licitación fallida del Casino de Necochea y denunció una deuda nacional estimada en 15 billones de pesos con la Provincia de Buenos Aires.
En el marco de una agenda institucional desarrollada en Necochea y Quequén, el gobernador de la Provincia de Buenos Aires realizó una serie de anuncios y definiciones políticas centradas en la infraestructura estratégica, la situación del sistema de salud y el impacto de las políticas del Gobierno nacional en las finanzas provinciales y municipales.
Uno de los principales anuncios fue el inicio, a partir de febrero, de la obra de la estación transformadora eléctrica en Quequén. Se trata de una inversión considerada clave para destrabar el crecimiento productivo y urbano de la región, ya que la falta de energía eléctrica limita la radicación de nuevas empresas, la expansión comercial y el desarrollo habitacional. El mandatario remarcó que este tipo de obras no pueden quedar libradas a la lógica del mercado, debido a su elevado costo —estimado en más de 20 millones de dólares— y a su carácter estructural.
En ese sentido, sostuvo que no existe en el mundo un modelo de desarrollo basado exclusivamente en la inversión privada sin la intervención del Estado, y recordó que la expansión histórica de la provincia se apoyó en políticas públicas vinculadas a puertos, rutas, ferrocarriles, redes eléctricas, agua y cloacas.
Durante la conferencia de prensa, también se abordó la situación del Casino de Necochea. El gobernador confirmó que el proceso de licitación ya tuvo un antecedente que resultó fallido y explicó que, en la actualidad, el avance del nuevo llamado depende de la resolución de cuestiones judiciales en trámite. Una vez superada esa instancia, señaló, se retomará el proceso administrativo, aunque aclaró que por el momento no existe una fecha definida.
Otro de los ejes centrales fue la problemática del sistema de salud. Consultado sobre el carácter municipal de los hospitales en Necochea y Quequén, el gobernador explicó que se trata de una configuración histórica del sistema sanitario bonaerense, diseñada en función de necesidades de otro contexto. En la actualidad, indicó, el objetivo de la gestión provincial es avanzar en la integración del sistema público —municipal y provincial— con el sector privado y las obras sociales.
No obstante, advirtió que esta estrategia se desarrolla en medio de una crisis profunda. El aumento sostenido de los costos médicos, la desregulación del mercado de medicamentos y la caída del poder adquisitivo provocaron que amplios sectores de la población ya no puedan sostener coberturas privadas o prepagas y recurran al sistema público. A esto se suma, afirmó, el retiro del Gobierno nacional de programas esenciales, como la provisión de medicamentos oncológicos y otros insumos críticos.
En el plano financiero, el gobernador fue particularmente crítico con la administración del presidente Javier Milei. Aseguró que la Nación mantiene una deuda con la Provincia de Buenos Aires estimada en 15 billones de pesos, equivalente a aproximadamente un tercio del presupuesto provincial anual. Según detalló, se trata de fondos que no corresponden a la coparticipación automática, sino a recursos establecidos por ley, como el impuesto a los combustibles destinado a la red vial, el Fondo de Incentivo Docente, programas previsionales y partidas de obra pública y vivienda.
Además, explicó que la caída de la actividad económica impactó negativamente en la recaudación, reduciendo los recursos que llegan tanto a la Provincia como a los municipios. Esta combinación —retención de fondos nacionales y menor recaudación— genera, según sostuvo, un escenario de fuerte presión sobre las finanzas públicas locales.
Pese a este contexto, el gobernador destacó que la Provincia continúa sosteniendo inversiones en infraestructura, salud y servicios esenciales, y reafirmó el rol del Estado como garante del acceso a derechos básicos. “No es libertad si solo puede acceder a la salud quien puede pagarla”, afirmó, al tiempo que subrayó que la respuesta a los problemas estructurales requiere planificación, inversión pública y coordinación entre los distintos niveles del Estado.
Estuvieron presentes los ministros de Trabajo, Walter Correa; de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez; los subsecretarios de Energía, Gastón Ghioni; de Asuntos Portuarios, Juan Cruz Lucero; su par de Turismo, Soledad Martinez; la directora ejecutiva del Organismo Provincial de Niñez y Adolescencia, Andrea Cáceres; el senador provincial Jorge Paredi; el diputado bonaerense Germán Di Cesare; los intendentes de Mar Chiquita, Walter Wischnivetzky; de General Alvarado, Sebastián Ianantuony; de Villa Gesell, Gustavo Barrera; de Lobería, Pablo Barrena; de San Cayetano, Miguel Ángel Gargaglione; de Benito Juárez, Julio Marini; y de Adolfo Gonzáles Chaves, Lucía Gómez; el concejal de General Pueyrredón, Gustavo Pulti; y su par de Necochea, Silvia Blanco; y la secretaria general del Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP), Adriana Donzelli.





