La tradicional movilización del colectivo LGBTIQ+ volvió a recorrer las calles céntricas de la ciudad, con una amplia participación y un desarrollo mayormente pacífico.

La décimo cuarta edición de la Marcha del Orgullo tuvo lugar en la ciudad con una convocatoria cercana a las 300 personas, que se manifestaron en favor de la diversidad, la igualdad de derechos y la visibilización del colectivo LGBTIQ+. Como ocurre desde hace varios años, el punto de concentración fue el sector conocido como “La Rambla”, en la intersección de la avenida 2 y la calle 83.
Desde horas tempranas, integrantes del colectivo y vecinos comenzaron a reunirse en ese espacio emblemático de la zona costera. Con música y banderas, se fue generando un clima de encuentro y expectativa previo al inicio de la movilización. El horario previsto para el comienzo del recorrido era a las 18, aunque se produjo una demora que permitió la llegada de nuevos participantes.
Finalmente, cerca de una hora más tarde, la marcha inició su trayecto por la peatonal 83. La columna de manifestantes ocupó todo el ancho de la calle y se extendió por más de media cuadra, avanzando de manera ordenada. El comienzo del recorrido se desarrolló en un marco de respeto, tanto por parte de quienes participaban como de turistas y vecinos que observaron el paso de la movilización.
La primera detención se realizó frente a la Comisaría Tercera de Necochea, ubicada en calle 8 entre 83 y 85, donde un cordón de mujeres policías custodiaba la dependencia. Allí se entonaron los cánticos habituales, aunque a diferencia de ediciones anteriores no se intentó llegar hasta la puerta del edificio.
El recorrido continuó luego por calle 85 hasta la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes. En ese punto, al igual que en la parada anterior, no se registraron inconvenientes. Sin embargo, durante el avance de la marcha, desde la organización se denunció que un joven habría arrojado una piedra desde la zona de la Plaza San Martín, impactando en una de las personas que participaban de la movilización.
