El piloto de Necochea quedó al borde de la inconsciencia tras la filtración de gases de escape en el habitáculo durante la final de la Clase 2 del Turismo Nacional.
Lo que debía ser una jornada de avance y sumatoria de puntos para José Luis «Lilo» Arrate en la segunda fecha del campeonato, terminó en un serio incidente de seguridad. El piloto necochense se vio obligado a desertar de la competencia final en el autódromo Oscar Cabalén de Córdoba, tras sufrir una intoxicación por monóxido de carbono que puso en riesgo su integridad física a escasos metros de la bandera a cuadros.
El fin de semana ya se presentaba complejo desde lo técnico para el Audi A1 N°73 atendido por el equipo de Jorge Piedra. Tras finalizar 7° en su serie, la escuadra realizó diversas modificaciones buscando un equilibrio que resultó esquivo. Sin embargo, el rendimiento mecánico pasó a un segundo plano ante una falla estructural en el sistema de escape.
Un cierre dramático
Desde las primeras horas del domingo se detectó el ingreso de gases al interior del habitáculo. Si bien la brevedad de la serie permitió completar la actividad sin mayores sobresaltos, la extensión de la final —pautada a 16 vueltas— resultó crítica. Arrate, que había largado desde la 20° posición y mantenía un ritmo constante, comenzó a perder reflejos y capacidad de reacción conforme avanzaba la prueba.
«En la final me intoxiqué y tuve que abandonar quedando casi inconsciente», relató Arrate con crudeza tras el episodio. «Faltaban solo cinco curvas; en las vueltas previas noté que cada vez tenía menos reacción y andaba cada vez más lento. Así terminó nuestro fin de semana», concluyó el piloto, quien debió detener la unidad cuando restaba apenas media vuelta para el final.
Clasificación y recuperación
A pesar del abandono, las planillas oficiales de la categoría lo ubicaron en el 24° puesto, a una vuelta del ganador. Tras ser asistido, el piloto necochense inició su proceso de recuperación física y ya se encuentra fuera de peligro.
Por su parte, el equipo técnico deberá realizar una revisión exhaustiva para identificar el punto exacto de la filtración y asegurar que el habitáculo sea un entorno estanco para la próxima competencia. La revancha para «Lilo» Arrate tendrá lugar el fin de semana del 4 y 5 de abril en el autódromo de Rosario, donde buscará dejar atrás este difícil momento y volver a los puestos de vanguardia.



