
El informe de Médicos del Mundo señala que las organizaciones internacionales gestionan o respaldan actualmente cerca del 60 por ciento de los hospitales de campaña y el 42 por ciento de los centros de atención primaria en los territorios palestinos, desempeño que se ve comprometido por la reciente suspensión de su registro para operar, implementada por el Gobierno de Israel. Según detalló el medio, los hospitales de campaña administrados por estas ONG también sirven como centros de referencia para entre el 60 por ciento y el 70 por ciento de los casos de emergencia. La organización advierte que la expulsión de más de 35 entidades humanitarias por parte de las autoridades israelíes implica graves consecuencias para la atención sanitaria, ya que pone en riesgo una parte significativa de la capacidad del sistema de salud en Gaza y Cisjordania.
De acuerdo con la información publicada por Médicos del Mundo, las restricciones impuestas afectan a 37 ONG, entre ellas varias que mantienen operaciones esenciales para la población palestina en condiciones de crisis humanitaria. Como consignó la organización, Israel justifica la medida argumentando presuntos vínculos entre los organismos afectados y el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) u otros grupos catalogados como terroristas. Médicos del Mundo rechaza de manera categórica lo que denomina como “infundadas acusaciones de colaboración con el terrorismo”, y afirma que estos señalamientos no se basan en pruebas verificadas.
Según explicó la organización a través de un comunicado recogido por el medio, todas las ONG implicadas cumplen con estrictos marcos regulatorios exigidos por los donantes internacionales, incluyendo auditorías, controles sobre la financiación y mecanismos de diligencia debida ajustados a estándares reconocidos a escala global. Médicos del Mundo subrayó que su actividad se coordina conforme a los lineamientos del sistema de enlace entre la Oficina de Coordinación Humanitaria de Naciones Unidas y las autoridades civiles y militares de Israel (COGAT), así como con entidades palestinas responsables del ingreso de ayuda en Gaza y Cisjordania.
La ONG recalcó que nunca ha facilitado listados de su personal al Gobierno israelí, en estricto cumplimiento con los principios humanitarios y la legislación europea sobre protección de datos personales. Esta medida busca salvaguardar tanto la integridad de los trabajadores como la confidencialidad de la información, aspecto que cobra especial relevancia ante el contexto de violencia y ataques previos. Médicos del Mundo recordó que más de 500 trabajadores humanitarios han perdido la vida y que dos de sus oficinas en Gaza resultaron destruidas por acciones del ejército israelí. Ante tales circunstancias, señaló que la protección de los equipos resulta prioritaria desde todos los ámbitos.
El medio recogió que la presencia de organizaciones internacionales es clave para el funcionamiento del sistema sanitario palestino. De los 80 socios activos en el ámbito de la salud, 44 son organizaciones internacionales, lo que significa que su expulsión provocaría la pérdida de más de la mitad de la capacidad operativa del Clúster de Salud destinado a estos territorios. Médicos del Mundo defendió que estas entidades contribuyen seriamente al 23 por ciento de los puntos médicos en las zonas afectadas.
Según publicó el medio, Médicos del Mundo advirtió que obstaculizar la labor de actores humanitarios independientes por medio de restricciones administrativas deliberadas supone una violación del Derecho Internacional Humanitario, además de debilitar de manera profunda la respuesta ante necesidades críticas en Gaza y Cisjordania. La organización recalcó que la continuidad de la asistencia médica depende en gran parte de las ONG, y que las limitaciones decretadas por Israel multiplican los desafíos en un escenario marcado por carencias estructurales y una emergencia humanitaria persistente.
Asimismo, la organización puntualizó que el apoyo y la gestión de hospitales y puntos de atención por parte de estas ONG responden a la magnitud de la demanda sanitaria derivada del conflicto y de las restricciones al acceso a servicios básicos de salud para la población palestina. Médicos del Mundo remarcó que, dadas las condiciones actuales, salvaguardar la neutralidad y la independencia de la acción humanitaria representa una condición indispensable para garantizar la asistencia médica en contextos de alta vulnerabilidad.
El medio reportó que la decisión de Israel se enfrenta a cuestionamientos de la comunidad internacional, que alerta sobre las consecuencias de debilitar la estructura de asistencia humanitaria en una región donde la capacidad de respuesta local está sobrepasada. Médicos del Mundo concluyó que la medida incrementa seriamente los riesgos para la vida de quienes dependen de la ayuda internacional, mientras que restringe la acción de entidades que operan bajo supervisión y regulación estricta de los organismos donantes y de las instancias internacionales responsables de la coordinación en terreno.
