Dicen por ahí -aquellos que saben ponerle número a todo lo que ven- que el anillo de compromiso que Travis Kelce le regaló a Taylor Swift cuesta unos 650.000 dólares.
También dicen por ahí que Travis no tuvo que esperar el aguinaldo para terminar de juntar el dinero para adquirir la preciosa joya. Parece que ya tenía unos cuantos dólares ahorrados, gracias a esos tiempos de vacas gordas que le otorga pertenecer a un equipo de football americano con el que cosechó varios títulos de Súper Bowl.
Entre una cosa y la otra (temporadas deportivas y todos los contratos de actividades extras que de allí se desprenden) el muchacho, de 35 años, amasó una muy buena fortuna. Los 70 millones de dólares que calculan especialistas de medios como Forbes alcanza para una vida cómoda, aunque no le llegan ni a los talones a los 1600 millones que acumula su prometida, Taylor Swift, luego de convertirse en multimillonaria tras su última gira mundial de conciertos, Eras Tour.
Cuando el amor es más fuerte, no importan los linajes ni las cuentas bancarias. Y por supuesto que a ella no le importa ser más de cien de veces más millonaria que su millonario novio. De hecho, si todo lo que Swift toca se convierte en oro, cuando en ese asunto participa Kelce se multiplica de manera exponencial. Y la prueba está en el reciente anuncio de su compromiso, a dos años de que se pusieran de novios.
Si los medios del corazón no les pierden pisada, porque van detrás de cada salida que hacen juntos y dejan retratado el momento, cada vez que se toman de la mano o se besan, Taylor y Travis le encontraron la manera de potenciar sus encuentros. No fue un simple arrebato la decisión de que la cantante anunciara la salida de su nuevo disco, The Life of A Showgirl de manera exclusiva, en el podcast New Heights, que el jugador de football hace con su hermano Jason. Ese episodio, ese simple anuncio, superó las 21 millones de visualizaciones en YouTube.
Ellos saben muy bien que la noticia de su compromiso también generaría una gran ola. Según los informes de Forbes, más allá de las diferencias patrimoniales, toda acción conjunta hace que los números se multipliquen. Una marca de artículos deportivos aseguró que tras la noticia, las ventas de camisetas de los Kansas City Chiefs (donde juega el grandote Travis) aumentaron un 200 por ciento el día después del anuncio.
Según Conor Murray, “en las 24 horas posteriores a la publicación del compromiso de Swift y Kelce en Instagram, Travis ganó 770 mil nuevos seguidores, mientras que Taylor Swift agregó 1.2 millones de seguidores, dijo a Forbes la empresa de análisis de redes sociales SEO Sherpa.
El posteo que hicieron acumuló 33 millones de ‘me gusta’ en dos días, y Meta dijo que la publicación ha sido republicada por los usuarios más de 1 millón de veces, más que cualquier otra publicación en la aplicación”.
Por el lado de Swift, las reproducciones de sus canciones se incrementaron de manera ostensible, especialmente la que usaron en el posteo de Instagram con el que dieron la noticia. “So High School” (en este caso fue del 400 por ciento y eso le permitió a Taylor reingresa en la lista de lo más escuchado del día a nivel mundial, en esa plataforma).
Taylor es la cantante más rica del mundo. Forbes la incluyó por primera vez en su lista de multimillonarios en 2023, cuando comenzó su última gira, que terminó con ingresos que superaron los 1.000 millones de dólares. Por otra parte, su catálogo musical es muy valioso y, actualmente, luego de años de disputas, le pertenece en su totalidad. Además, cuenta con dinero invertido en propiedades. Solo su mansión de Rhode Island está valuada en 17 millones (bastante menos que su avión privado, que ronda los 23 millones).
Por su parte, Kelce habría recaudado unos 111 millones durante los 12 años de temporadas en la NFL. Si el número de su patrimonio baja a 70 millones es porque hubo en el medio pago a representantes y gravaciones impositivas. Sus ingresos por actividades colaterales, como publicidad, apariciones mediáticas y otros proyectos, también le generaron muy buenos dividendos.
El deportista condujo el programa Are You Smarter Than a Celebrity? hizo cameos en producciones como Happy Gilmore 2 e invirtió dinero en otros rubros, como la Fórmula 1. Abrió un restaurante, lanzó una marca de ropa deportiva y una línea de suplementos nutricionales. También se dio gustos suntuosos. Tiene una casa en Kansas City valuada en 6 millones de dólares y maneja un Rolls-Royce Phantom que cuesta unos 400.000.
Cuando se suman los números de Taylor y los de Travis, el patrimonio neto asciende a los 1.670 millones de dólares. Parecen inalcanzables, aunque hay algunas parejas (muy pocas, por cierto) que los superan. Basta con sumar los patrimonios de Jay-Z (su fortuna está estimada en 2.600 millones) y Beyoncé (780 millones)… ¡más de 3.000 millones!