La zona de Chicago ingresará en un periodo marcado por temperaturas bajas y una tormenta invernal que afectará el tránsito y la operación de múltiples actividades en Illinois. El avance de una masa de aire frío, seguida por un sistema organizado de nieve, llevará a una fase de movilidad limitada durante el fin de semana, lo que generará complicaciones en el transporte y abrirá interrogantes sobre las obligaciones laborales.
Clima en Chicago: cuándo llega la nieve y qué se espera este fin de semana
El viernes marcará el último tramo previo al evento principal. Según los pronósticos disponibles, las temperaturas se mantendrán en el rango inferior de los 30°F (−1°C a 1°C), sin capacidad para que el sol incremente la sensación térmica.

Esta estabilidad fría antecede la llegada de un sistema que, después de la medianoche, comenzará a generar nieve desde el oeste hacia el área metropolitana. Se prevé un sábado con precipitaciones continuas y con momentos de acumulaciones rápidas, lo que comprometerá la visibilidad y el estado de las superficies de tránsito.
La previsión incluye también una prolongación del frío más allá del fin de semana. Entre lunes y martes se espera un nuevo ingreso de aire polar que podría reforzar la baja de temperaturas.
Con este panorama, surge la necesidad de revisar cómo las leyes laborales federales y estatales abordan la relación entre las condiciones climáticas severas y la obligación de presentarse a trabajar.
¿Puede un empleador despedir a un trabajador que no llega debido a la nieve o al hielo en las carreteras?
Durante eventos meteorológicos que afectan el transporte, los asalariados suelen enfrentarse a incertidumbre sobre cómo actuar. En términos legales, tanto la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA, por sus siglas en inglés) como la Ley Nacional de Relaciones Laborales (NLRA, por sus siglas en inglés) establecen criterios que determinan cuándo un empleado puede negarse a realizar una tarea por motivos de seguridad. Sin embargo, estas reglas no siempre aplican a la falta por no poder trasladarse hacia el lugar de labor.
La OSHA establece que los empleadores deben garantizar entornos libres de riesgos graves. Aunque la agencia no posee una norma específica para frío extremo, sí identifica el estrés por frío como un peligro laboral reconocido.
En actividades que exigen conducción, la organización dispone protecciones claras: un asalariado que considera que conducir implica riesgo grave puede negarse a hacerlo sin temor a represalias. Este criterio, no obstante, depende del tipo de labor.

La NLRA, por su parte, protege el derecho de los asalariados del sector privado a actuar en conjunto para mejorar las condiciones de trabajo. En materia de seguridad, la ley establece que un empleado o grupo de trabajadores puede negarse a realizar labores cuando existe una condición considerada riesgosa. Para que la negativa esté protegida deben cumplirse tres criterios:
- La persona debe actuar en buena fe.
- La situación debe involucrar a más de una persona.
- La acción no puede formar parte de una huelga encubierta que evada un contrato colectivo.
Si estos elementos están presentes, el empleador no puede tomar medidas disciplinarias contra el empleado. Sin embargo, estas protecciones no cubren automáticamente las ausencias provocadas por la imposibilidad de llegar al lugar de trabajo debido a nieve o hielo, si estas no están relacionadas con un riesgo en el propio centro laboral.
Esto significa que, en muchos casos, la política interna de cada empresa determina si una inasistencia por nieve puede derivar en sanción o incluso en un despido. Los asalariados y empleadores deben revisar las disposiciones locales para determinar el alcance de esas protecciones.

Ausencias, pago y estatus laboral: cómo se aplican las reglas federales en Chicago
Desde la perspectiva de la Ley de Normas Laborales Justas (FLSA, por sus siglas en inglés), los asalariados exentos deben recibir su salario semanal completo siempre que realicen alguna actividad durante la semana. Sin embargo, si la empresa permanece abierta y el trabajador no asiste por razones personales, entre ellas, complicaciones de transporte, el contratista puede descontar los días completos no laborales sin alterar la condición de exento.
Si la empresa cierra por las condiciones climáticas, el salario semanal no puede reducirse. En esos casos, el patrón suele requerir el uso de vacaciones acumuladas para cubrir la inasistencia, práctica permitida por la normativa federal. En Chicago, además, no existe actualmente una ley que obligue a los empleadores a otorgar días pagados por nieve o una ausencia justificada.
Por lo tanto, la posibilidad de un despido por faltar durante una tormenta de nieve depende del jefe o empresa contratista, salvo que el trabajador esté protegido por un convenio sindical, por las disposiciones de OSHA sobre peligros inminentes o por actividades concertadas bajo la NLRA.
Nuevas propuestas laborales en Illinois para regular el trabajo con temperaturas extremas
Ante la falta de regulación específica sobre el frío extremo, la Asamblea General de Illinois presentó dos iniciativas legislativas:
- Proyecto de Ley de la Cámara (HB3762)
- Proyecto de Ley del Senado (SB2501)
Ambos bajo el título Workplace Extreme Temperature Safety Act. La propuesta busca establecer estándares obligatorios para condiciones de frío y calor severos.
En la versión de la Cámara, presentada por el representante Edgar Gonzalez y copatrocinada por múltiples legisladores demócratas, el proyecto se encuentra pendiente en el Comité de Reglas. El Senado presentó una versión similar encabezada por el senador Robert Peters.
La ley requeriría que el Director de Trabajo implemente para 2026 un plan obligatorio que incluya estaciones de calentamiento, descansos pagados, equipo de protección personal, sistemas de alerta y límites de exposición para empleados en ambientes con sensación térmica igual o menor a 40°F (4°C) en exteriores y temperaturas igual o menores a 60°F (15.5°C) o 65°F (18°C) según el tipo de labor en interiores.