El economista destacó oportunidades para el sector cárnico, advirtió sobre la letra chica del pacto bilateral y sostuvo que la mitad del PBI se encuentra paralizada en un contexto de estanflación.

El economista Carlos Melconian analizó el acuerdo comercial firmado entre la Argentina y los Estados Unidos para establecer pautas de reducción impositiva y aseguró que, si bien es necesario evaluar en detalle el contenido del documento, el entendimiento podría abrir un escenario favorable para el sector de la carne. Al mismo tiempo, advirtió que la economía atraviesa un momento complejo, con amplios sectores de la actividad “parados”, y se refirió a la reforma laboral que el Gobierno envió al Congreso.
Tras la publicación por parte de la Cancillería de los primeros lineamientos del acuerdo marco de comercio e inversiones, Melconian señaló que existen oportunidades, aunque remarcó la necesidad de analizar la letra chica. “Si fuese hoy el ministro de la desinflación, se me prendería una luz con el precio de la carne. Acá se le abre una puerta. Recuerdo el caso uruguayo, que tuvo durante años precios de carne caros. Espero que no sea malo, porque cuando se producen estos fenómenos lo bueno suele salir afuera”, sostuvo.
En relación con el acuerdo bilateral, el economista consideró que se trata de un “combo integral poco institucional”, sostenido principalmente por el vínculo político entre el presidente estadounidense Donald Trump y el mandatario argentino Javier Milei. “Lo disruptivo y el coraje me gustan, pero después lo institucional juega un rol clave. Hay que ver cómo evoluciona. No hay progreso sin comercio: hay que vender para poder comprar”, expresó.
Melconian también fue crítico con la situación macroeconómica actual y señaló que “la mitad del PBI está parado”, en referencia a sectores como la industria, la construcción y el comercio. Según explicó, el campo se mantiene en una posición neutra, con algunas mejoras puntuales, mientras que solo un 10% de la economía muestra un desempeño claramente positivo. “Estamos llegando a un pico de estanflación: el índice rebotó, pero hay más perdedores que ganadores”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que la economía no refleja un escenario de confianza ni de monetización en pesos, lo que limita una recuperación sostenida del nivel de actividad. “Se están comprando dólares y los ingresos que puedan llegar por capitales o comercio exterior no deberían dilapidarse en salida de capitales. Hoy no hay un conflicto mayor porque existe oferta para sostener esa salida”, analizó.
Consultado sobre el rol del dólar en un contexto de menor riesgo país y mayor estabilidad financiera, Melconian fue crítico con los postulados iniciales del Gobierno. “Se arrancó con la idea de que un tipo de cambio libre no necesitaba reservas, lo cual es un disparate. También se dijo que no se podían comprar dólares para no emitir pesos y evitar inflación. A los golpes, las cosas van encontrando su cauce”, señaló.
Finalmente, el economista consideró que el Gobierno necesita una oposición sólida y un plan de estabilidad a futuro. “Este es un programa de desinflación clásico y ortodoxo que cumplió con creces. Pero si se fuerza la máquina para ir a una inflación del 0%, no se sale nunca de la recesión”, advirtió.
Sobre el acuerdo con Estados Unidos, dejó un interrogante abierto: “Hay muchos párrafos que empiezan con ‘La Argentina se compromete a…’, pero menos con ‘Estados Unidos se compromete a…’. De todos modos, se hace camino al andar”, concluyó.