Alrededor de 100 vecinos exigieron soluciones urgentes tras la muerte de Lourdes Riquelme; hubo fuertes cuestionamientos a la gestión de salud, denuncias por falta de insumos y pedidos de renuncia.
En un clima de profundo malestar y hartazgo, la localidad de La Dulce fue escenario este lunes de un ríspido encuentro entre la comunidad y las máximas autoridades municipales. La reunión, convocada por la Asociación Civil Vecinos de Nicanor Olivera en el Club de Pesca, se extendió por más de dos horas y media, durante las cuales el intendente Arturo Rojas recibió una batería de críticas por el estado crítico del sistema de salud en el interior del distrito.
El detonante de la asamblea fue el reciente fallecimiento de la vecina Lourdes Riquelme, ocurrido el pasado 22 de marzo, hecho que visibilizó a nivel nacional las falencias en la cobertura de guardias, la falta de ambulancias y la escasez de profesionales médicos radicados en la localidad.
Testimonios del hartazgo
El intercambio estuvo lejos de la formalidad protocolar. Los vecinos, entre los que se encontraban representantes de Juan N. Fernández, Claraz, Energía y Ramón Santamarina, expusieron situaciones alarmantes. Uno de los relatos más impactantes fue el de un paciente que recibió 40 puntos de sutura sin anestesia debido a la falta de insumos básicos en la Unidad Sanitaria.
«¿Tuvo que morir una vecina para que aparezca una médica que quiera venir a vivir al pueblo?», increpó uno de los presentes al intendente. Las críticas no solo apuntaron a la operatividad, sino también a la «falta de humanidad» percibida tras el deceso de Riquelme y a la ausencia de la secretaria de Salud, Andrea Perestiuk, cuyo pedido de renuncia fue una constante durante la noche.
La respuesta oficial y las cifras en disputa
El intendente Rojas intentó defender su gestión exponiendo la complejidad del escenario macroeconómico y la dificultad estructural para radicar médicos en zonas rurales. Según las cifras brindadas por el jefe comunal, el municipio destina el 27% de su presupuesto total a salud (aproximadamente 22.000 millones de pesos), enfrentando un déficit en el área que ronda los 5.000 millones.
En relación a La Dulce, Rojas detalló que mientras la recaudación local fue de 99 millones de pesos, la inversión sanitaria superó los 600 millones. Sin embargo, estos números no lograron aplacar el enojo de los vecinos, quienes cuestionaron la veracidad del stock de insumos informado por el municipio y destacaron que la Unidad Sanitaria se sostiene, en gran medida, gracias al aporte constante de la Cooperadora.
Gestiones por una nueva profesional
Por su parte, la directora de Atención Primaria, Carina Mazzeris, confirmó que se encuentran en avanzadas gestiones para incorporar a una médica de forma permanente. Para ello, se trabaja junto a la Cooperadora en la garantía de una vivienda que facilite su radicación. No obstante, la comunidad exigió plazos concretos y un control estricto sobre las guardias de 24 horas, denunciando que actualmente la cobertura depende de profesionales que deben trasladarse desde Necochea en remises.
La jornada cerró con momentos de alta fricción y un cruce directo entre un vecino y el intendente, reflejando una fractura de confianza que parece difícil de reparar en el corto plazo. La crisis sanitaria en el interior de Necochea permanece abierta, con una comunidad en alerta que ya no acepta cifras como respuesta a la falta de servicios básicos.






