Con 135 votos a favor, el oficialismo logró blindar el proyecto que ahora regresa al Senado para su ratificación definitiva.

En el marco de una jornada de alta volatilidad política, marcada por un paro general de la CGT y movilizaciones en todo el país, la Cámara de Diputados aprobó la reforma laboral impulsada por el Ejecutivo. La iniciativa, que cosechó 135 votos afirmativos frente a 115 rechazos, vuelve ahora al Senado para convalidar los cambios introducidos en el texto, entre los que destaca la eliminación de la rebaja salarial por accidentes o enfermedades inculpables.
La coalición oficialista de La Libertad Avanza (LLA) contó con el respaldo de bloques aliados como el PRO, la UCR, el MID e Innovación Federal, entre otros. En la vereda opuesta, el rechazo fue liderado por Unión por la Patria, el Frente de Izquierda y diversos monobloques.
Un debate atravesado por controversias
La sesión estuvo plagada de incidentes desde su inicio. El presidente de la Cámara, Martín Menem, fue increpado por legisladores opositores tras intentar realizar una votación a mano alzada del plan de labor, lo que derivó en escenas de pugilato verbal y reclamos sobre el estrado presidencial.
Asimismo, se registraron situaciones atípicas como la interrupción del micrófono de un diputado oficialista por parte de una legisladora de la oposición y controversias respecto al mantenimiento del quórum reglamentario durante el transcurso de la deliberación.
Puntos centrales y críticas del proyecto
El oficialismo logró ratificar la totalidad de los 218 artículos del proyecto, los cuales contemplan modificaciones profundas en el régimen laboral:
- Indemnizaciones: Regulación de nuevos esquemas resarcitorios y creación del Fondo de Asistencia Laboral.
- Derechos colectivos: Restricción de tutelas sindicales, limitación del derecho a huelga y supresión de la ultraactividad de convenios.
- Informalidad: El oficialismo defendió la norma argumentando que el esquema actual expulsa a los trabajadores hacia la informalidad, la cual alcanza al 55% de la población activa.
Desde la oposición, referentes como Sergio Palazzo (La Bancaria) advirtieron sobre una «catarata de pedidos de inconstitucionalidad» y denunciaron un retroceso histórico en derechos adquiridos. Por su parte, Miguel Ángel Pichetto cuestionó el sistema de convenios por empresa, calificándolo como un error técnico.
Camino a las sesiones ordinarias
Con el objetivo de convertir el proyecto en ley antes de la Asamblea Legislativa del 1° de marzo, el oficialismo convocó a un plenario de comisiones en el Senado para este viernes. La intención del Gobierno es emitir dictamen de inmediato y llevar la reforma al recinto el próximo viernes 27 de febrero.
