En la sobremesa de Año Nuevo, Racing juega fuerte en el mercado de pases local: Valentín Carboni, uno de los jóvenes a los que promovió Lionel Scaloni en la selección y que no tiene continuidad en Genoa, de Italia, puede convertirse en refuerzo de la Academia en el comienzo de 2026. “La situación viene bien encaminada, avanzada”, coincidieron fuentes del club y allegados al jugador ante una consulta para LA NACION respecto a la posibilidad de que se concrete su arribo, bajo la modalidad de un préstamo.
“Hay un interés concreto. Iniciamos conversaciones hace una semana”, reconocieron altas fuentes de la directiva de Racing sobre la posibilidad de incorporar a Carboni, que a los 20 años (el 5 de marzo cumplirá 21) está relegado en Genoa.

La oportunidad se gestó por el diálogo directo entre Diego Milito, presidente de la Academia, y Javier Zanetti, vicepresidente de Inter, club dueño del pase del atacante, cuyo vínculo se extiende hasta el 30 de junio de 2029. La conversación entre Milito y Zanetti, ex compañeros en el club nerazzurro, derivó en que el primero se comunicara con el futbolista para ofrecerle recalar en la parte celeste y blanca de Avellaneda.
Uno de los incentivos propuestos por Racing a Carboni fue otorgarle un rol protagónico y la continuidad que podrían ser vitales para reflotar sus chances de jugar el Mundial que comenzará el 11 de junio de este año. En ese sentido, Gustavo Costas se sumó al intento de seducir al juvenil: tras extender su vínculo como entrenador hasta diciembre de 2028, manifestó al futbolista que le gustaría tenerlo en el equipo que afrontará el Apertura, la Copa Argentina y la Sudamericana.

“Lo que nosotros vamos a valorar es el rendimiento. No es importante dónde esté, sino que juegue”, había dicho Scaloni, el director técnico de Argentina, cuando Boca estaba a un paso de concretar el retorno de Leandro Paredes. En la misma sintonía se había manifestado cuando Gonzalo Montiel y Marcos Acuña pasaron a River. Con los matices del caso, ya que Valentín Carboni es uno de los juveniles pujantes que intentan ganar un lugar en el recambio de la selección, la posible llegada a Racing también se encuadraría en el mismo pensamiento del seleccionador nacional.
¿Cómo es la propuesta por la que Racing aspira a contar con Carboni? Más allá del atractivo de tener los minutos que anhela y necesita, en el aspecto contractual la operación sería un préstamo sin cargo para la Academia. Ante una consulta para LA NACION sobre si Inter pagará parte del salario, desde las partes implicadas no hubo respuestas, pero se especula con que la cesión del extremo sería por un semestre, aunque en Racing apuntan a conseguir que el vínculo sea por todo 2026. “No hay que descartar un préstamo por un año, pero con una cláusula que le permita al jugador la salida después de junio”, manifestó una fuente allegada a las conversaciones entre los clubes y el futbolista.

La noticia, destapada por el periodista Matteo Moretto, especialista en mercados de pases y parte del equipo de Fabrizio Romano, el informante más conocido del planeta en lo que atañe a traspasos de futbolistas, generó un cimbronazo entre los hinchas en las redes sociales. “El salto de calidad”, frase utilizada por Milito durante su campaña presidencial, se corresponde con las características de Carboni.
En 2024, cuando fue parte del plantel que obtuvo la Copa América en Estados Unidos, Valentín se erigía en uno de los pibes que tenían mayor proyección hacia la lista de la selección para la Copa del Mundo. Sin embargo, en la fecha FIFA de octubre de aquel año, una rotura de ligamentos de rodilla modificó su realidad. Por entonces, la grave lesión interrumpió su proceso en Olympique Marseille, al que había llegado a préstamo desde Inter. En el club francés jugó en apenas cuatro ocasiones y tuvo que pasar por el quirófano, antes de regresar a Inter. En el equipo italiano tuvo una esperanzadora reaparición en el Mundial de Clubes, en el que le anotó un gol contra Urawa Red Diamonds.
Más allá de esa alegría tras ocho meses fuera de las canchas, el argentino estuvo relegado en la consideración de Cristian Chivu, el entrenador nerazzurro, por lo que se marchó en préstamo a Genoa. En este club, del que Diego Milito también es ídolo, Carboni protagonizó 15 partidos (12 por la Serie A y 3 por la Copa Italia), con un gol y sin asistencias, en seis ocasiones como titular y en nueve tras ingresar desde el banco de los suplentes.
Luego del despido al francés Patrick Vieira y el arribo de Daniele De Rossi, su participación fue aun menor. Bajo la tutela del ex mediocampista de Roma y Boca, Carboni tuvo apariciones muy escuetas: sumó apenas 77 minutos, distribuidos en cinco encuentros (cuatro por la liga y uno por Copa Italia). La última vez que entró fue el 14 de diciembre, cuando afrontó apenas 2 minutos en una derrota (2-1) frente a Inter, por la Serie A.
Hijo de Ezequiel Carboni, ex mediocampista central de Lanús, Valentín tiene como interés principal este año volver a ponerse la camiseta celeste y blanca de Argentina. Con la 10 de Racing libre luego de la salida de Luciano Vietto, en la Academia hay confianza en que la operación llegue a buen puerto. Los más optimistas deslizan, fuera de micrófono, que la próxima semana se cerraría la operación: “Valentín llegaría el lunes o el martes al país para hacerse la revisión médica, firmar el contrato y sumarse al plantel”.
Con gran manejo de ambos perfiles, remate de media y larga distancias y velocidad en el mano a mano, el joven de 1,85 metros está cerca de convertirse en el protagonista de uno de los pases rutilantes del mercado doméstico. A la distancia, Milito y Costas ya le abrieron las puertas del Cilindro de Avellaneda, donde la ilusión en el primer semestre es conquistar el campeonato local.
