
Las primeras evaluaciones realizadas por equipos de respuesta y monitoreo ambiental concluyeron que no existen evidencias de vertidos sustanciales ni contaminantes de consideración tras las explosiones registradas en los petroleros rusos “Kairos” y “Virat” cerca de la costa turca del mar Negro. Según reportó Europa Press, la vigilancia en tiempo real sobre las aguas adyacentes a Estambul descartó daños ecológicos destacables y se mantiene de forma permanente, mientras autoridades y especialistas internacionales amplían las pesquisas para identificar el origen y alcance exacto de los incidentes que afectaron a ambas embarcaciones.
El medio Europa Press informó que los equipos de emergencia de Turquía llevaron a cabo la evacuación completa de los 25 tripulantes del “Kairos”, luego de que la embarcación —un buque petroquímico que navegaba sin carga hacia el puerto ruso de Novoroski— sufriera un incendio seguido de explosiones a unos 45 kilómetros de la costa turca. Las personas rescatadas recibieron asistencia y supervisión médica, aunque ninguna requirió hospitalización, quedando bajo resguardo en instalaciones adecuadas. En paralelo, el petrolero “Virat”, con 20 integrantes en su tripulación, continuó fondeado en condiciones estables y sus miembros tampoco presentaron lesiones ni cuadros clínicos asociados al suceso, según datos verificados por autoridades marítimas rusas y turcas, y publicados por Europa Press.
De acuerdo con la información de Europa Press, equipos de investigación internacionales intervienen en colaboración con las agencias nacionales de Turquía para esclarecer las posibles causas externas que desencadenaron el fuego y las subsiguientes detonaciones en estos buques, ambos ubicados en una de las zonas más transitadas del mar Negro. El ministro de Transportes de Turquía, Abdulkadir Uraloglu, confirmó la implicancia directa de expertos de distintos organismos estatales e internacionales y remarcó la apertura de una investigación formal centrada en identificar factores ajenos al funcionamiento interno de los navíos, incluso eventuales riesgos estructurales o anomalías en la seguridad de embarcaciones similares presentes en la región.
Europa Press consignó que, tras detectarse el incendio y las explosiones en el “Kairos”, se activó un protocolo de respuesta rápida coordinado entre unidades navales y equipos de rescate aéreo turcos. El operativo incluyó el despliegue de grupos especializados en emergencias marítimas, así como la detención temporal de los buques implicados en aguas internacionales hasta completar las verificaciones de seguridad y la toma de declaraciones a las dotaciones. Estas acciones permitieron garantizar tanto la integridad de las personas a bordo como la reducción de potenciales riesgos ambientales y operacionales en uno de los principales corredores comerciales marítimos de la zona.
Según detalló el medio Europa Press, la rapidez en la actuación permitió evitar que la situación derivara en interrupciones relevantes del tráfico comercial o en afectaciones a la infraestructura logística portuaria asociada a Estambul. Las embarcaciones en tránsito, incluidas aquellas con rutas cercanas a los petroleros siniestrados, no experimentaron desvíos considerables ni retrasos en sus operaciones, mientras las observaciones ambientales prosiguieron durante las horas posteriores al incidente. Las autoridades mantuvieron las comunicaciones directas con representantes de ambos navíos y extendieron los controles preventivos sobre otras unidades con características similares, como parte de la aplicación de medidas precautorias mientras avanzan las investigaciones técnicas.
La Dirección General de Asuntos Marítimos de Turquía abrió un expediente administrativo para analizar, junto a organismos internacionales y peritos navales, los factores que influyeron en la emergencia, mientras evalúa si la condición de transporte vacío del “Kairos” en el momento del incendio incidió en la magnitud del suceso. Europa Press subrayó que una de las finalidades centrales de la investigación es actualizar los protocolos de seguridad y monitoreo ante la eventualidad de situaciones similares, a la vez que se mantiene la cooperación entre autoridades turcas, rusas y representantes de organismos marítimos extranjeros.
En declaraciones recogidas por Europa Press, el ministro Uraloglu insistió en fortalecer el trabajo conjunto entre ministerios, entidades regionales e internacionales, buscando garantizar el resguardo habitual de las rutas comerciales y reducir la probabilidad de recurrencia de incidentes en los alrededores de Estambul y el mar Negro. Las autoridades recalcaron que la magnitud inicial de las explosiones generó una alerta proporcional al volumen de tráfico naútico en el área, aunque la ausencia de carga en el “Kairos” y la eficacia de la respuesta evitaron consecuencias más severas en términos ambientales y económicos.
El monitoreo constante permanece activo, con evaluaciones rutinarias para descartar cualquier alteración tardía tanto en las condiciones marinas como en el funcionamiento regular de los puertos y embarcaciones comerciales de la zona, según sostuvo Europa Press. Las declaraciones oficiales resguardan la transparencia y actualización constante de datos sobre el estado de los barcos y sus tripulaciones, advirtiendo la prioridad asignada a la protección de la vida humana, los ecosistemas y la infraestructura vinculada al comercio marítimo internacional.