Incursionar en el género de las novelas históricas requiere maestría para transformar lo que muchos saben en una narración vibrante, con personajes ficcionales que bien saben disfrutar los amantes de la buena literatura y, muy especialmente, quienes afrontaron o aún afrontan la dura experiencia de vivir en una época atravesada por guerras.
Con esa pericia encara Hernán Labate su segunda obra, Un puente en la niebla. Se trata de una nueva novela sobre la Guerra Civil Española. La anterior fue Sin tu venia, una trepidante narración sobre las vidas de dos españoles que abandonaron su país siendo muy jóvenes para vivir en la Argentina. El hijo de la pareja, que habita en España, pero que viaja periódicamente a nuestro país, nunca comprendió el porqué de la decisión de sus padres de no regresar jamás a la tierra que los vio nacer. Lo intentó por todos los medios, pero sin éxito. Detrás de esa fuerte negativa hay una historia de supervivencia, de militancia política y de amor que solo llegará a descubrir cuando ellos ya estén muertos. Todo lo que parece casual no lo es.
Sin tu venia se desliza suave pero firmemente sobre los sentimientos familiares, la amistad, la resiliencia y la herencia que va más allá de la firma de una escritura inmueble. En medio de la guerra civil, apuesta a los lazos humanos y a la lealtad de ideales férreos desgranados con destreza por el autor. Difícil no sorprenderse a lo largo del relato y más difícil aún resulta no emocionarse.
La Guerra Civil Española fue una época dramática que no solo conmocionó a un país, sino que dejó huellas dentro y fuera de Europa. Labate la rescata, la cuenta y nos la hace vivir a través de los diarios de Juana y de Paco, de la sed de saber del hijo de ambos y de un piano que hilvana la novela como las notas durante el solfeo.
La saga de Un puente en la niebla narra la historia de dos hermanos que quedan huérfanos a poco de haber nacido. Ser los nietos de hombres que disputan el control de la Terragona del 1900 los condena al abandono y al destierro. Cuando cada uno de ellos toma su rumbo, sus vidas se vuelven antagónicas como las ideas cuyo choque caracteriza la época y el lugar donde les tocó vivir. La España que se acerca a profundos conflictos en los tiempos venideros pone a prueba ese amor fraternal. Los hechos históricos son el escenario donde se desarrollan las vidas de personajes que quedan a merced de conflictos que ellos no generaron. Ni malos ni buenos. Son ellos y su transcurrir en carne viva.
También Buenos Aires es escenario de Un puente en la niebla. En esta oportunidad, para relatar lo que llega por barco, la travesía, el Hotel de Inmigrantes, la búsqueda de la tierra donde resembrar las raíces, pasando por el derrotero de un cardenal clave, y la Argentina de Perón hasta llegar a Jorge Bergoglio.
Como en la novela anterior, Labate, con habilidad y una capacidad descriptiva exquisita, adentra al lector en cada tramo de la historia como si se tratara de su propia vida. Imposible no padecer ante el padecimiento de los personajes o disfrutar ante las buenas nuevas. En las dedicatorias de la segunda novela, el autor resume en un pensamiento de Sócrates lo que implica un exilio, tanto “de los que vinieron de allá para acá y a los que expulsó nuestra tierra”. Para Sócrates, vivir un destierro era más temible que la muerte misma.
Sin dudas, tratar de interpretar los sentimientos, emociones, miedos, incertidumbres y dolores de hombres y mujeres que vivieron cada una de esas circunstancias resulta tan apasionante como desgarrador.
Con Un puente en la niebla, Labate reafirma su sello nacido de la ávida curiosidad por la Guerra Civil Española y se consolida en su nueva vocación: la de escritor de novelas históricas ancladas en la vida de personajes entrañables.
Un puente en la niebla
Por Hernán Labate
Editorial Aurelia Rivera
495 páginas, $34.400
