Nuevamente, la preocupación se instaló en el corazón productivo de la Argentina ante el inminente pronóstico de lluvias abundantes que afectarán a la región agrícola núcleo y otras áreas de la pampa húmeda. Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) destacó que existe una “alerta por lluvias importantes en el centro del país, donde el norte y noroeste bonaerense pueden recibir entre 90 y 130 mm”. Este escenario encendió las alarmas por la vulnerabilidad de los suelos ya saturados y el riesgo para los cultivos de trigo y la próxima siembra de maíz. Vale recordar que estos días diversos pronósticos ya se refirieron, en tanto, a la llegada de la tradicional tormenta de Santa Rosa.
Según el estudio, se anticipan “lluvias generalizadas en la región núcleo durante el fin de semana”, a las que se sumaría “otro evento de precipitaciones entre martes y miércoles”. Los acumulados totales para estos eventos podrían oscilar “entre 90 y 130 mm” en las zonas más afectadas.
Este pronóstico no es menor. El reporte habla de una “nueva ciclogénesis” que “amenaza con 48 horas de lluvias durante el fin de semana y una segunda tormenta de 24 horas entre martes y miércoles“.
Este fenómeno meteorológico no se limitaría a una zona acotada, sino que se proyecta que “el evento llegaría a toda la región pampeana“, abarcando provincias como La Pampa, Santa Fe, Córdoba, San Luis, Buenos Aires, Entre Ríos y, con posibilidad, hasta Santiago del Estero. No obstante, el foco de la mayor preocupación se sitúa en la zona centro. Dentro de la región núcleo, la amenaza de los mayores acumulados se concentra específicamente en el norte y noroeste de Buenos Aires”.
Por fuera de esta zona, el centro norte bonaerense, dijo, ya enfrenta una realidad crítica, con “1 millón de hectáreas anegadas y 2 millones de hectáreas afectadas entre falta de piso y problemas de accesos”.
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La BCR, a través de sus encuestas semanales, ha profundizado en el “nivel de vulnerabilidad frente a excesos hídricos y de los problemas que podrían desencadenar nuevas lluvias”. El análisis de los mapas de lluvias acumuladas desde enero hasta la fecha permite distinguir claramente las zonas que han recibido “más de 700 a 800 mm y que son las más vulnerables”.
La situación se polariza notablemente entre el este y el oeste de la región. El informe destacó que “el este está en riesgo, no así el oeste”. Mientras que en el oeste, con acumulados anuales “con menos de 700 mm” no se prevén “demasiados problemas ante nuevos milimetrajes”, el panorama en el este es diametralmente opuesto.
En el este, “algunas zonas con solo 20 mm van a empezar a tener problemas”. Los testimonios recabados por la BCR son alarmantes. En Carlos Pellegrini dijeron: “Si este fin de semana superamos los 20 mm, empeorará la situación. Los perfiles del suelo están llenos, toda lluvia que se produzca en los próximos 15 días van a agravar el panorama”.
En María Susana, la preocupación es similar, donde se añadió: “El perfil está saturado. Las lluvias que se anuncian pueden hacernos perder la primera semana de siembra de septiembre [para maíz]”.
La situación puede “comprometer al trigo”, que hasta ahora venía mostrando un excelente desarrollo, dijeron. “Los trigos están divinos para superar los 50 quintales por hectárea, pero esta es la foto actual, después hay que ver con que te encontrás”, dijeron los técnicos de Aldao.
El maíz enfrenta la amenaza de “ocasionar retrasos en la siembra”, una situación que ya empieza a manifestarse en el este de la región núcleo.
En el oeste, la historia es diferente. Allí se “destacan las ventajas de poder volver a sembrar el maíz temprano”, una práctica que había sido postergada en años anteriores. Con los “perfiles cargados” de humedad, la proporción de maíz temprano “pasa de 90% (una semana atrás) a 92%”.
La intención total de siembra de maíz muestra un crecimiento a “1,9 millones de hectáreas [en toda la región núcleo] frente a 1,6 millones de hectáreas del año pasado”. Sin embargo, el informe es claro al señalar que, aún con este aumento, “las siembras están condicionadas por los excesos y la posibilidad de nuevas lluvias abundantes”.