El sector pesquero peruano mostró un desempeño sobresaliente en julio del 2025, impulsado por el buen nivel de capturas de anchoveta. De acuerdo con el Ministerio de la Producción, el Producto Bruto Interno (PBI) del subsector extractivo creció en 34,8% respecto al mismo mes del año anterior.
El ministro Sergio González indicó que este resultado permitió que la pesca, tanto en su fase de extracción como de transformación, aportara S/ 285 millones a precios constantes, lo que significó una contribución de 0,6% al PBI nacional.
Desembarque total en julio: principales puertos
El volumen desembarcado en julio alcanzó las 369.200 toneladas, lo que representó un incremento de 97,7% en comparación con julio del 2024, cuando se registraron 186.700 toneladas. “Este resultado se debió principalmente por la mayor pesca de anchoveta para Consumo Humano Indirecto (zona norte-centro), la cual se desarrolló sin contratiempos y de manera responsable”, señaló González.
Del total desembarcado, 292.100 toneladas correspondieron a anchoveta para Consumo Humano Indirecto, cifra que significó un aumento de 645,2% frente a las 39.200 toneladas del año anterior. La actividad se concentró en puertos como Malabrigo (31,2%), Callao (16,4%), Tambo de Mora (13,1%), Paracas (8%) y Chimbote (7,5%), que en conjunto representaron el 76,1% del total capturado para este fin.
En cuanto al Consumo Humano Directo, el desembarque llegó a 77.100 toneladas. Entre las especies que destacaron por su crecimiento estuvieron el bonito, con 22,1%; el barrilete, con 92,1%; y el langostino, con 12,3%.
Fuertes oleajes amenazan la seguridad de los pescadores y podrían afectar la oferta de productos del mar
La Marina de Guerra del Perú anunció que desde el pasado viernes se presentarían oleajes anómalos en la costa sur, situación que genera alarma por los peligros que afrontan los pescadores artesanales, quienes proveen gran parte de los productos marinos que llegan a los mercados.
Camilo Peirano, gerente de Superfish, advirtió que este tipo de fenómenos interrumpe las faenas y reduce la disponibilidad de especies nutritivas a precios accesibles, lo que impacta directamente en la alimentación de la población.
De acuerdo con el Ministerio de la Producción, más de 1,5 millones de familias viven de la pesca en el país, por lo que las alteraciones del mar no solo ponen en riesgo a los trabajadores, sino que repercuten en la economía y en la seguridad alimentaria nacional.
La alerta coincide con la reciente apertura de la cuota para la pesca de pota, recurso vital para el mercado local y las exportaciones. No obstante, la presencia de oleajes anómalos amenaza la extracción de esta especie, lo que podría derivar en menor disponibilidad y alzas en su precio.
Intervinieron embarcación en Tumbes por pesca ilegal
La Marina de Guerra del Perú llevó a cabo un operativo en la zona marítima de Punta Malpelo, en Tumbes, mediante la nave “Río Piura”. En la inspección, realizada el martes a las 04:30 horas, se sorprendió a la embarcación “Mantaro” realizando pesca de arrastre a solo 3,5 millas de la costa, pese a que esa área está restringida por la normativa nacional por los daños que ocasiona en el ecosistema.
En la intervención se incautaron alrededor de 100 kilos de especies extraídas con este método prohibido. Tanto los recursos como la tripulación fueron derivados a la Policía Nacional, la Fiscalía Ambiental y el Ministerio de la Producción para las investigaciones correspondientes.
Este tipo de acciones forma parte de la labor de la Dirección General de Capitanías y Guardacostas (Dicapi) para enfrentar la pesca ilegal en el país. La pesca de arrastre es una de las prácticas más destructivas, pues consiste en arrastrar grandes redes por el fondo marino, afectando gravemente los hábitats y capturando especies sin distinción de tamaño o función ecológica.