La manifestación convocada por el Partido Popular en Madrid reunió este domingo a miles de personas en el entorno del Templo de Debod, en una protesta marcada por un mensaje prácticamente unánime entre los asistentes: pedir elecciones generales anticipadas y denunciar la “responsabilidad directa” del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en los casos de corrupción vinculados a antiguos cargos del PSOE. El acto se enmarca en una estrategia de movilización continua del PP, que considera imprescindible mantener la presión en la calle mientras no haya una mayoría parlamentaria que permita plantear una moción de censura con posibilidades de éxito.
Entre los manifestantes predominaba un tono de hartazgo y rechazo frontal al presidente del Gobierno. Muchos asistentes aseguraban haber acudido a todas las concentraciones convocadas por partidos de derecha en los últimos años, independientemente de quién organizara cada protesta, con un único factor común: la oposición al “sanchismo”. Un manifestante resumía su posición de forma tajante: “Soy anti-sanchista hasta la médula”. Otra aseguraba que, según se va “hartando más”, se vuelve “más radical”, y añadía que acude tanto a protestas del PP como de Vox porque le “da igual quién convoque si es contra Sánchez”.
La mayoría de los asistentes coincidían en que el planteamiento de una moción de censura por parte del PP “carece de sentido” en estos momentos por no contar con los apoyos suficientes para prosperar. Varios manifestantes consideraban que esta vía sólo tendría sentido si se diera un cambio de posición entre los partidos que sostienen al Gobierno. Uno de ellos lo resumía con claridad: las elecciones son “la única solución”, mientras que una moción de censura sin respaldo “no sirve de nada”.
Algunos participantes de la concentración se mostraban convencidos de que el Gobierno no llegará a agotar la legislatura. Uno de ellos aseguraba tener la impresión de que “antes de primavera va a haber elecciones”, al considerar que “cada día sale un caso nuevo” que haría “inaguantable” la situación para el Ejecutivo. Otros señalaban que Sánchez “se aferra como una lapa” al poder, pero sostenían que no podrá terminar el mandato “no porque no quiera, sino porque no pueda”.

El mensaje institucional del PP reforzaba ese planteamiento. El candidato del partido a la alcaldía de Getafe, Antonio José Mesa, defendía en declaraciones a Infobae España que “lo más efectivo son unas elecciones generales”, ya que los números parlamentarios no permiten otra opción. Mesa subrayaba que en democracia “no queda otra que estar en la calle”, y calificaba al Ejecutivo como un gobierno “corrupto y agotado”. En la misma línea, un concejal del PP presente en la protesta insistía en que España necesita “con urgencia echar a esta gente corrupta y mafiosa” y que los partidos deben posicionarse “del lado de la democracia o del lado de la corrupción”.
Señalamientos directos a Sánchez
La responsabilidad de Pedro Sánchez en los casos de corrupción vinculados al llamado ‘caso Ábalos’ —y a otras derivaciones del ‘caso Koldo’— fue otro de los elementos centrales en las declaraciones tanto de asistentes como de responsables políticos locales del PP. En todos los testimonios recogidos por este diario se daba por hecho que el presidente conocía los hechos. Para algunos manifestantes, “la corrupción es él” y sus subordinados no habrían actuado sin su consentimiento. Otros sostenían que el presidente permanece en el cargo porque, si lo abandona, “va a la cárcel”.
El candidato popular de Getafe utilizó una metáfora para referirse al Gobierno: si en “la banda de los cuatro” ya han caído tres, el “capo era él”, en referencia a Sánchez. Añadió que lo único que hace el presidente es “protegerse desde Moncloa”, y que los ciudadanos le enseñarán “la puerta de salida” mediante una presión “cívica, pacífica y contundente”.
El concejal del PP entrevistado por Infobae España apuntaba en la misma dirección al afirmar que detrás del exministro Ábalos, de Koldo García y de otras personas investigadas “está Pedro Sánchez”. A su juicio, el presidente “se entera de todo”, y la situación “no se puede alargar más”.
Asistencia regular a las protestas
El perfil de los asistentes es el de un manifestante recurrente. Una parte significativa aseguraba haber acudido a todas las protestas convocadas contra el Gobierno en los últimos años, independientemente del promotor. Para ellos, la manifestación sigue siendo un acto útil, aunque algunos matizaban que su eficacia es “limitada” porque “para este gobierno no es efectivo nada”. Otros defendían que sirve “para que vean que la gente no es tonta y no se deja tomar el pelo”.

Entre el público más joven, también presente en la protesta, predominaba la idea de que la movilización “mueve la opinión y el voto”, y que actos como el de este domingo ayudan a “aglutinar” a la derecha.
La valoración general del acto fue positiva entre los asistentes. Algunos prefirieron esperar a conocer las cifras oficiales para determinar su alcance, pero otros hablaban abiertamente de “total éxito”, tanto en organización como en ambiente. Mesa destacaba la “alegría” y la “esperanza” que, a su juicio, desprendía la convocatoria, mientras que el concejal entrevistado insistía en que España “tiene que seguir despertando” y diciéndole a Sánchez “que se le acaba el tiempo”.
