Este lunes 1° de septiembre, la estación Agüero de la Línea D del subte cerrará sus puertas durante aproximadamente tres meses por obras de renovación integral. El cierre forma parte del plan de modernización que Subterráneos de Buenos Aires S.E. (Sbase) lleva adelante en distintas estaciones de la red para mejorar la infraestructura y la experiencia de los pasajeros.
La intervención en Agüero abarcará trabajos de impermeabilización —con inyección, tratamiento de juntas y productos de última generación—, pintura, recambio de pisos y colocación de revestimientos metálicos. Se instalarán luces LED, nueva señalética, señalización braille en pasamanos y pórticos, además de mobiliario: bancos, cestos y apoyos isquiáticos. A esto se sumará la restauración de murales en los andenes, a cargo de profesionales en la tarea.
Con esta obra, Agüero se suma a Plaza Italia, en la misma Línea D, y a Carlos Gardel, de la Línea B, que permanecen cerradas desde hace varias semanas por remodelaciones. Hasta el momento, Sbase realizó trabajos de renovación en 11 estaciones de subte y en 13 paradores del Premetro. Entre las que ya pasaron por obras figuran Castro Barros, Lima y Acoyte (Línea A), Pueyrredón y Pasteur-AMIA (Línea B), San Martín (Línea C), Bulnes, Facultad de Medicina, Scalabrini Ortiz y Palermo (Línea D), y Jujuy (Línea E).
En paralelo, están en curso obras en Loria, Río de Janeiro, Piedras y Congreso (Línea A); Uruguay y Malabia (Línea B); y Tribunales (Línea D). También se lanzaron licitaciones para Medrano y Ángel Gallardo (B), Lavalle e Independencia (C), y General Urquiza y Entre Ríos (E).
El plan incluye intervenciones en accesos, escaleras, vestíbulos y andenes, con trabajos de infraestructura destinados a mejorar la circulación y las condiciones de uso.
Extensión horaria
Además de los cierres por remodelaciones, el subte funcionará con extensión horaria en jornadas puntuales de septiembre asociadas a partidos de fútbol y recitales. El esquema comenzó como una prueba en la Línea B durante los viernes de diciembre, enero y febrero últimos y luego se aplicó también los sábados. Desde entonces se implementaron servicios especiales en encuentros futbolísticos de River Plate, del seleccionado argentino y en recitales de convocatoria masiva.
El cronograma difundido establece tres operativos consecutivos. Mañana, 31 de agosto, durante el partido entre River Plate y San Martín de San Juan, en el estadio Monumental, la Línea D operará hasta las 23. El acceso se habilitará en la estación Congreso de Tucumán, mientras que se podrá descender en Olleros, Palermo, Pueyrredón y 9 de Julio.
El 3 de septiembre, tras el recital de Green Day en el estadio de Huracán, la Línea H tendrá su último tren a la 1 desde la estación Caseros. En ese caso, estarán habilitados los descensos en Humberto 1°, Once, Corrientes y Santa Fe.
El 4 de septiembre, por el partido entre las selecciones de la Argentina y de Venezuela también en el Estadio Monumental, la Línea D volverá a ofrecer un servicio extendido hasta la medianoche. El ingreso será en la estación Congreso de Tucumán y se podrá descender Olleros, Palermo, Pueyrredón y 9 de Julio.
En ocasiones previas, la modalidad se aplicó en partidos internacionales y en recitales como Buenos Aires Trap, Los Piojos y La Renga, con un esquema similar de accesos y descensos controlados.
Entre la modernización y la incomodidad
El Plan de Renovación Integral avanza en paralelo al crecimiento de la demanda. Con más de 900.000 pasajeros diarios en toda la red, cada cierre tiene un impacto inmediato en los usuarios, que muchas veces deben reorganizar sus rutinas. La clausura de Agüero, sumada a las de Plaza Italia y Carlos Gardel, obliga a los usuarios del subte a caminar cuadras adicionales o recurrir a colectivos como alternativa de transporte público.
A futuro, las autoridades confían en que las obras, junto con la estrategia de extensión horaria en noches de grandes eventos, consoliden un sistema más moderno y eficiente. Pero en el presente, para los pasajeros, el desafío sigue siendo el mismo: combinar sus recorridos con obras en curso y adaptarse a una red que funciona entre cierres parciales y aperturas temporarias.