El jueves tuvo lugar en el Congreso una peligrosa “demostración” de grupos antivacunas, reinaugurando un debate sobre la efectividad de las mismas que, a priori, parecía saldado. El exministro de Salud, Adolfo Rubinstein, aseguró en un móvil de LN+ que “discutir su eficacia y seguridad es absolutamente bizarro”. Además, detalló los tres motivos principales detrás de la caída en la tasa de vacunación en el país.
“No hay un debate sobre el beneficio y el valor de las vacunas. Ese debate, si existió, está saldado desde fines del siglo XVIII”, explicó Rubinstein.
“Me da vergüenza tener que defender a las vacunas que, en materia de salud pública, fue el beneficio, junto con el agua segura, más importante de la historia de la humanidad”, agregó el exfuncionario

Las tres razones de la caída de la vacunación
En palabras de Rubinstein, “la caída de la tasa de cobertura vacunal es un fenómeno global pero inédito en la Argentina, porque acá siempre tuvimos una enorme tradición cumplimiento del calendario».
Consultado sobre las razones de este fenómeno, el exministro de Salud reconoció los tres factores clave:
- Grupos antivacunas. “Junto a los terraplanistas, existieron siempre. Pero antes eran marginales. Hoy, gracias a las redes sociales, ganaron mayor terreno”, sostuvo Rubinstein.
- Descrédito de la función pública. “Debido a que el Gobierno no comunica bien y tampoco realiza campañas de vacunación, la gente pierde confianza”, detalló el exministro.
- Relajamiento social. “Una buena porción de la población tiene una débil percepción del riesgo que implica no estar vacunado”, enfatizó.
A su vez, para el exministro de Salud, existe un aspecto que potencia todas esas aristas: la fatiga pospandémica.
“Es un cansancio generalizado que luego del Covid se expandió hacia toda la gente. Muchos argentinos no quieren saber más nada con lo referido a la pandemia y la necesidad de vacunas”, argumentó Rubinstein.
A modo de conclusión, el ex número uno del Ministerio de Salud compartió una reflexión. «El problema cuando la tasa de vacunación cae de esta manera es que, por ejemplo, con el sarampión, las cifras deben estar por encima del 95% para que no haya circulación del virus. Cuando están por debajo del 50%, son una bomba de tiempo“, concluyó Rubinstein.
