Después de más de cuatro horas y media de juego, el polaco Kamil Majchrzak consiguió una de las victorias más importantes de su carrera: derrotó al ruso Karen Khachanov, actual número 9 del mundo, remontando el partido por 2-6, 6-7 (4), 6-4, 7-5 y 7-6 (5), y avanzó a la tercera ronda del US Open. Sin embargo, lo que parecía una celebración habitual terminó en un episodio que generó indignación y, más tarde, una resolución que se volvió una de las postales más comentadas del certamen.
Como es costumbre entre los ganadores, el tenista polaco se acercó al borde de la cancha para firmar autógrafos y saludar a los aficionados. En ese contexto, se quitó la gorra y se la entregó a un niño ubicado en la primera fila. Pero cuando el chico extendía sus manos para recibir el obsequio, un hombre adulto, ubicado a su lado, se adelantó y se apropió del regalo. La secuencia fue captada por las cámaras del estadio y rápidamente se viralizó en redes sociales, donde no tardaron en multiplicarse los mensajes de repudio hacia el espectador.
Majchrzak, de 29 años, no advirtió la situación en el momento. Sin embargo, horas más tarde, al tomar conocimiento del episodio que tomo fuerte voz en redes sociales, publicó un mensaje en su cuenta de Instagram: “Después de mi partido, no me di cuenta de que la gorra no le había llegado al niño. Por suerte, tengo suficientes y estoy preparado para esas cosas. ¿Pueden ayudarme a encontrarlo? Si tú o tus padres ven esto, comuníquense conmigo”, escribió el número 76 del ranking mundial.
El pedido obtuvo una rápida respuesta. En pocas horas, y con la colaboración de los organizadores del torneo, lograron identificar al niño y restituirle el objeto. “Estoy impresionado con el poder de internet. Lo encontramos. Ya está todo arreglado”, comunicó Majchrzak en una segunda historia a las pocas horas, acompañada por la misma imagen del pequeño en el momento que le arrebatan la gorra.
El gesto del tenista se convirtió en uno de los momentos más humanos del US Open 2025. Mientras la organización del torneo no emitió declaraciones sobre el comportamiento del espectador que se apropió del regalo, el caso reavivó el debate en torno a la seguridad en las tribunas y la necesidad de preservar el espíritu deportivo también fuera de la cancha.