En la franja de los primeros turnos del viernes en Flushing Meadows, el español Carlos Alcaraz avanzó a los octavos de final del US Open, no sin antes generar incertidumbre al ser atendido en una rodilla en el segundo set, y la británica Emma Raducanu quedó eliminada en el cuadro femenino. Así, el campeón de 2022 sigue con paso firme en el último Grand Slam de la temporada y la tenista que levantó el trofeo en 2021 surgiendo de la clasificación no consigue recuperar el protagonismo.
Alcaraz, número 2 del mundo, derrotó por 6-2, 6-4 y 6-0 a Luciano Darderi (32° preclasificado), nacido en Villa Gesell y nacionalizado italiano, en apenas una hora y 43 minutos de un partido en el que encendió brevemente las alarmas al convocar al médico. “Sentí que algo no iba bien en la rodilla, pero después de cinco o seis puntos ya estaba bien”, aseguró el murciano, de 22 años.
En su triunfo número 80 en torneos de Grand Slam, Carlitos extendió a 33 sus victorias en los últimos 34 juegos, una cifra tan impresionante como su andar por la primera semana en Nueva York, sin ceder sets en ninguno de los tres encuentros que disputó. Y esta vez, con un rival extra para su costumbre, ya que le tocó abrir la programación de la cancha central, a las 11.30.
Habituado a jugar en la tarde o por la noche mayormente, admitió que le resultó extraño competir en un horario tan temprano. “No soy una persona madrugadora, así que fue difícil para mí despertarme. Mi primer objetivo era empezar bien, con buena energía y ritmo. Jugué un gran tenis y estoy orgulloso de eso”, evaluó, antes de entrar en detalle con su dolencia.
El duelo con Darderi parecía llevarlo muy plácidamente hasta la incertidumbre que cobró protagonismo con el juego 4-4 en el segundo parcial, después de que el italiano le quebrara el servicio, algo que no había sucedido en el torneo. Alcaraz sufrió un percance en la rodilla derecha al ejecutar un saque y pidió un tiempo muerto médico para ser atendido.
“Llamé al fisio por precaución. Porque quedaba un set y tenía que estar listo. Voy a hablar con mi equipo pero no estoy preocupado por esto”, describió. Tras recibir un masaje en la pierna, el español regresó en aparente buen estado y lo confirmó al apoderarse del set. Tras ello, durante el descanso, le hizo varias señales llevando calma a su grupo de trabajo, que observaba con preocupación desde el palco.
Y lo corroboró con un lapidario rendimiento en el tercer parcial, sin dejarlo sumar ni un game a su adversario. El español avasalló a Darderi y envió un mensaje de tranquilidad a sus seguidores en el juego y en las palabras. “Me siento bien”, afirmó, sonriente, en la entrevista posterior al encuentro, todavía sobre el cemento norteamericano.
La definición del partido
20 US Open wins.
80 Grand Slam wins.Carlos Alcaraz continues to soar to dizzying heights 💯 pic.twitter.com/m6UCDe1rri
— US Open Tennis (@usopen) August 29, 2025
A los 22 años y tres meses, Alcaraz se convirtió en el cuarto jugador más joven en llegar a los 80 partidos ganados en Grand Slam, por detrás del alemán Boris Becker, el sueco Bjorn Borg y su compatriota Rafael Nadal. Y vuelve a ponerle presión a Jannik Sinner, quien está obligado a superar esta instancia el sábado para no perder el liderazgo del ranking ATP con el tenista nacido en El Palmar.
En octavos, Alcaraz se medirá el domingo frente al francés Arthur Rinderknech (82°), que, a los 30 años, llegó por primera vez a la segunda semana de un torneo de los cuatro grandes del calendario.
Lo mejor de Alcaraz – Darderi
Por su parte, Raducanu no pudo hacer nada ante el vendaval tenístico de la novena favorita, la rusa nacionalizada kazaja Yelena Rybakina, quien le ganó por 6-1 y 6-2. A pesar de mostrar un buen nivel en la gira de canchas duras norteamericanas y reencontrarse por momentos con su juego cuatro años después de su éxito en Nueva York, cuando se convirtió en la primera campeona de un Grand Slam que lo logró desde la qualy y sin perder ningún set, se despidió antes de la segunda semana. Igual, la inglesa se queda con las cosas más positivas: se va como 32 del mundo y todavía le queda la gira asiática para seguir subiendo en el ranking.
“Elena jugó muy bien y me resultó muy difícil encontrar el ritmo en el partido. Así que cuando tenía la pelota, me resultaba difícil golpear bien, porque muchos de sus tiros eran muy profundos o tampoco podía llegar a ellos. Creo que tal vez si hubiera aguantado en el primer juego del segundo set hubiera tenido alguna oportunidad, pero con una ventaja de 40-0 fallé un par de golpes que normalmente no habría fallado. Pero al mismo tiempo, sentía que cada pelota que recibía era muy difícil», describió Raducanu, que perdió contra las mejores del mundo en sus cuatro participaciones en los Grand Slam de este año.
“Perdí dos veces contra Iga Swiatek, Aryna Sabalenka y Elena Rybakina, así que es difícil. Pero al mismo tiempo, ahí es donde estoy en la clasificación. Puedo jugar contra las mejores rivales en la primera, segunda o tercera ronda. Sólo tengo que dar lo mejor de mí en los próximos meses hasta Australia para seguir trabajando e intentar acortar distancias”, contextualizó quien nació hace 22 años en Canadá pero lleva la bandera británica.
“Cuando las mejores juegan contra mí, tienen algo que demostrar: que están en la cima y que están ahí por una razón. Cada vez que jugué contra una de ellas, me lo demostraron. Al mismo tiempo que yo estoy mejorando, rindiendo mejor y ganándome quizás un poco más de respeto, también es cierto que las mejores definitivamente mejoraron su nivel“, comparó, en tren de ver lo valioso de su insistencia.
“Es cierto que en los últimos años no fue fácil para mí el Abierto de los Estados Unidos y no tuve éxito. Espero que este año cambie. Ahora estoy muy contenta de avanzar y espero poder llegar lo más lejos posible”, sumó su voz Rybakina, que a los 26 años busca su décimo título en el circuito de la WTA, en una cosecha que incluye Wimbledon 2022.