El presidente de Estudiantes de La Plata, Juan Sebastián Verón, confirmó que el club apelará el fallo del Tribunal de Disciplina de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) que impuso sanciones por el “espaldazo” al plantel de Rosario Central. “Vamos a ir hasta las últimas consecuencias”, aseguró. El exfutbolista de la selección argentina había calificado la decisión como “un atropello a una institución tan importante como Estudiantes”.
La sanción dictada por el Tribunal de Disciplina, según informó la AFA, incluye la suspensión por seis meses de Verón, quien no podrá ejercer sus funciones como presidente en competencias oficiales. Además, se estableció una suspensión de dos fechas en el próximo torneo para 11 jugadores del plantel profesional —entre ellos Muslera, Núñez, González Pírez, Arzamendia, Cetré, Lucas Piovi, Medina y Amondarain—, una multa de 4000 v.e. (valor entrada) por “conducta ofensiva” y la pérdida de la capitanía para Núñez durante tres meses.

“Acá lo que sucede es que cada vez que sale una voz que habla algo que no gusta, inmediatamente lo mandan a callar, le hacen una crítica desmedida, hasta faltando el respeto y la forma. Entonces, yo no tengo nada personal. Pienso diferente, tengo otra visión y veo otro modelo del fútbol, que obviamente forma parte del pasado, pero proyectado en el futuro», dijo este sábado Verón a Clarín en el marco del mismo reportaje en el que confirmó la apelación que llevará a cabo el club que preside.
Asimismo, Verón calificó el fallo como una “locura” y “ridiculez”. “Algo que no me entra en la cabeza”, consideró y disparó contra la cabeza de la AFA: Chiqui Tapia y Pablo Toviggino. Dijo que mantienen “cautivos” a los clubes y que no descarta la posibilidad de que en 2026 se busque llevar al descenso a Estudiantes.
“Hubiera querido otra cosa y no llegar a esto, y hablar de que en el fútbol sigan pasando las mismas cosas, son cosas viejas… Desde que volví a la Argentina, siempre hablamos de lo mismo y ya pasaron casi 20 años. A mí me gustaría ver otro tipo de estadios, con otra tecnología, ver un fútbol mejor, algo que tiene que ver con la evolución”, reflexionó
El episodio que derivó en el castigo ocurrió durante los octavos de final del Torneo Clausura, cuando los jugadores de Estudiantes le dieron la espalda a sus pares de Rosario Central en el pasillo que debían hacer por orden de la AFA. El gesto, interpretado como una protesta simbólica, fue una respuesta a la decisión de AFA de reconocer al equipo rosarino como campeón del año por haber terminado primero en la Tabla Anual, sin que mediara, según el club platense, una votación sobre esa decisión.

En ese marco, Estudiantes había publicado un comunicado en sus redes sociales para aclarar su postura y señalar que el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, había mencionado un “reconocimiento” a Central pero sin precisar que se trataba de un título oficial. “Simplemente nos manifestamos ante una situación que no había sido ideal, que fue el reconocimiento que luego derivó en un título para Rosario Central”, explicó este viernes el vicepresidente de Estudiantes, Martín Gorostegui.
Gorostegui también cuestionó que la Liga Profesional haya forzado a Estudiantes a realizar un pasillo para Central: “Creemos que un homenaje de estas características tiene que partir de la voluntad de quien homenajea, y nosotros habíamos manifestado previamente nuestra posición del pasillo. Entonces quizás es algo que podemos hacer como ejercicio puertas adentro: evaluar si el homenaje obligatorio tiene sentido. En 2015 le hicimos un pasillo a River cuando salió campeón de la Copa Libertadores y surgió de nosotros. Me parece que tenemos que dar un debate respetuoso”.
