El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instaló una estatua del descubridor de América, Cristóbal Colón, en los dominios de la Casa Blanca. La medida llega en el marco de los esfuerzos —sobre todo del ala progresista— por reemplazar las conmemoraciones del genovés por gestos a las poblaciones indígenas, aborígenes y nativas.
La estatua que se erigió este fin de semana en los terrenos de la Casa Blanca está construida con piezas de un monumento al explorador italiano que un grupo de manifestantes destruyó en Baltimore hace seis años, informó New York Post.

La obra fue reconstruida con apoyo de grupos ítalo-estadounidenses y con financiamiento local y federal. Fuentes involucradas en su recuperación confirmaron que está prevista su transferencia al predio presidencial, según consignó The Washington Post.
Se trata de una réplica exacta a la que se encontraba en la ciudad de Baltimore y que fue derribada por manifestantes en 2020 en el marco de las protestas y el debate nacional sobre monumentos asociados al colonialismo y la opresión racial que se desató a partir de la muerte del afroestadounidense George Floyd.

En los últimos años, la figura de Colón se convirtió en un símbolo de extrema polarización en Estados Unidos. Para sectores críticos representa el inicio de la colonización y la violencia contra pueblos originarios; mientras que para la comunidad ítalo-estadounidense, su presencia en el espacio público también se asocia a décadas de construcción identitaria, la celebración del Columbus Day y monumentos levantados durante el siglo XX.
La estatua original había sido inaugurada en 1984 por el presidente Ronald Reagan. La réplica, de cuatro metros de altura y una tonelada de peso, se construyó con fragmentos del monumento destrozado en 2020, detalló PR Newswire.

Cabe señalar que la construcción de la estatua ya había sido anunciada por la Casa Blanca en el mes de febrero. “En esta Casa Blanca, Cristóbal Colón es un héroe”, dijo el portavoz Davis Ingle en un comunicado. “Seguirá siendo honrado como tal por el presidente Donald Trump”, agregó.
Además, en 2021 Trump incluyó al explorador en una lista de figuras históricas a las que pretendía homenajear en el Jardín Nacional de Héroes Estadounidenses como parte de las conmemoraciones del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos. Según explicó, esas figuras encarnan “el espíritu estadounidense de osadía y desafío, excelencia y aventura, valentía y confianza, lealtad y amor”.
