Cubanos deportados a México denuncian que, tras su expulsión desde Estados Unidos, quedaron sin trabajo, sin documentos y sin redes de apoyo. En ese contexto, enfrentan un escenario de incertidumbre: no saben si regresar a la isla, quedarse en México o intentar otra ruta migratoria.
Cubanos deportados a México: denuncias por abandono y falta de documentos
Testimonios de cubanos deportados muestran una experiencia común: una llegada forzada y la falta de condiciones básicas para reconstruir sus vidas.

Armenio Machado, quien vive en primera persona la deportación, le aseguró a CNN que no quería ir a México. También describió las condiciones que enfrenta: no tiene familia, trabajo y las autoridades mexicanas no le otorgan ayuda ni un “permiso para andar en la calle”.
El migrante también señaló que su familia permanece en Cuba y que no sabe “qué hacer” ni a dónde ir ahora mismo.
En la misma línea, la cubana Delta Muñoz, de 61 años, expresó que no espera ver cambios en su país. La mujer explicó que un proceso de transformación “va a costar unos años” y que no tiene “edad para eso”.
Las críticas también apuntan a la política exterior estadounidense. Raúl Garcés, también oriundo de Cuba, cuestionó las prioridades de Washington y sostuvo que, a su entender, al gobierno de Trump “no le interesa la vida” de otros países.

México recibe un número creciente de migrantes cubanos. En 2025, este grupo encabezó las solicitudes de asilo en el país, con más de 28.700 casos registrados hasta septiembre, según la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur, por sus siglas en inglés).
Qué deben hacer los deportados que llegan a México
En México, una de las principales vías para evitar quedar en un limbo migratorio es solicitar el reconocimiento de la condición de refugiado.
Ese trámite debe presentarse, en general, dentro de los 30 días hábiles posteriores al ingreso a esa nación.
Así lo explicó a El País Irene Pascual, abogada de inmigración, quien señaló que este paso es necesario para iniciar cualquier trámite de regularización en el país.
La legislación mexicana contempla diferentes vías para obtener un estatus legal. Estas opciones incluyen la regularización por:
- Vínculo familiar
- Razones humanitarias
- Documento vencido, una alternativa destinada a personas con historial migratorio previo
Sin embargo, Pascual advierte que “la mayoría de las personas no tienen familiares ni historial”. En esos casos, la principal alternativa es solicitar refugio ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar).
“Muchos cubanos cumplen con los requisitos de persecución y temor de vida o de ser privados de la libertad si regresan”, explicó la especialista.
Sin embargo, aclaró que “cada caso es distinto”. Este mecanismo permite evaluar situaciones en las que las personas enfrentan riesgos si retornan a su país de origen.
La abogada también subrayó que solicitar refugio “es un derecho humano y constitucional”.
En ese proceso, es la Comar la que decide si la persona será reconocida como refugiada y podrá acceder a los beneficios legales correspondientes.

La crisis del petróleo en Cuba y la presión de EE.UU.: el contexto que agrava la situación de los deportados
Cuba atraviesa una crisis energética marcada por la escasez de combustible y fallas en el sistema eléctrico.
Este mes, la isla sufrió un nuevo apagón nacional y reportes de prensa señalaron que la restitución del servicio tomó alrededor de 29 horas.
La falta de combustible obligó al país caribeño a recurrir a fuentes alternativas como el gas natural y la energía solar.
Sin embargo, estas opciones no alcanzan para cubrir la demanda. El propio presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó que “el impacto es tremendo”.
Las consecuencias se observan en distintos sectores:
- Caída de la producción
- Reconversión de panaderías para operar con leña o carbón
- Dificultades para sostener actividades básicas
En ese escenario, el régimen cubano endureció su postura frente a Estados Unidos.
El mandatario denunció una política de “asfixia económica sostenida” durante más de seis décadas y acusó a Washington de amenazar con derrocar el orden constitucional.
Estas declaraciones se produjeron tras un breve período de distensión. Las conversaciones bilaterales buscaron identificar problemas y explorar cooperación en seguridad y estabilidad regional, pero no generaron resultados concretos.
Además, el presidente cubano sostuvo que Estados Unidos intenta apropiarse de los recursos y del control económico de la isla. También afirmó que cualquier intento de agresión encontrará una “resistencia inexpugnable”.
Desde Washington, la administración de Donald Trump mantiene una estrategia de presión. Estas medidas afectan el acceso a recursos energéticos y financieros y profundizan la crisis.
El secretario de Estado, Marco Rubio, señaló que las medidas económicas adoptadas por Cuba no son suficientes para revertir la situación.
